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Opinión

PREVENCIÓN Y COMBATE

El crimen organizado y sus tácticas terroristas: Severino Mejía

Severino Mejía

En escritos anteriores hemos desarrollado algunas hipótesis en cuanto a la posibilidad de que el crimen organizado esté involucrado en otras actividades que no sean únicamente el narcotráfico. Hay que tener presente que el leitmotiv de estas organizaciones criminales transnacionales es el dinero, por lo tanto, diversificar sus actividades, más allá del trasiego de drogas, es posible.

Todo lo que signifique dividendos o incremento de sus utilidades puede llevar al crimen organizado a incursionar en otras actividades sumamente peligrosas para nuestras sociedades, como el tráfico de materiales nucleares y de componentes químicos y biológicos. Hay informes periodísticos que revelan que el autor del atentado terrorista en Noruega, Anders Behring Breivik, adquirió armas de parte del cartel de Tijuana, México.

Esto, sin lugar a dudas, debe preocuparnos, porque es un nuevo desafío al que se enfrentan las autoridades de cumplimiento de la ley. No está muy distante el hecho de que estas organizaciones criminales utilicen tácticas terroristas para causar caos, mandar mensajes a las autoridades gubernamentales y poner en riesgo la democracia de nuestros países. O, peor aún, llevar a convertirnos en Estados fallidos, por no tener el control de los territorios que son ocupados por los carteles de las drogas y, sobre todo, por la incapacidad del Estado de asegurar uno de los servicios más importantes de nuestra sociedad: la seguridad ciudadana.

En el caso particular nuestro, la presencia de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) nos debe poner en alerta de tal situación. Este grupo que en el pretérito era una fuerza irregular con carácter ideológico, ha transitado a otros estadios que lo convierte en un cartel dedicado al trasiego de drogas. No hay nada que impida que, como otros grupos mafiosos del mundo, abran nuevos mercados, a solicitud de grupos extremistas religiosos, de derecha, para dedicarse al tráfico de otras sustancias peligrosas.

El narcoterrorismo, a mi juicio, no solo lo encontramos en las FARC; los carteles mexicanos se incorporan a esta tendencia, aun cuando el presidente Felipe Calderón no comparta esta tesis. Nuestras investigaciones revelan que no hay hechos que revelen, fehacientemente, una relación estrecha entre los carteles de la región y connotados grupos terroristas del mundo, pero no es remoto que la presión ejercida sobre ellos los lleve a buscar otras opciones u oportunidades para entrar a Estados Unidos (su blanco primario) para hacer daño.

Estas amenazas nos deben llevar a replantear las estrategias y tácticas para contener posibles actos de este tipo en ambas fronteras. La porosidad, sobre todo en la frontera con el hermano país de Colombia, es una amenaza latente que nos obliga a blindar los sitios más vulnerables. Debemos ver, con ojo de águila, la posibilidad de negocios ilícitos en estos puntos, que vayan más allá de drogas.

Panamá, como Centroamérica, es un puente y plataforma importante para estas organizaciones criminales, que en su desesperación por penetrar la frontera de Estados Unidos, pueden hacer grandes inversiones para ese fin. Por lo tanto, la región se convierte en una frontera interna que detiene o facilita el trasiego de mercancías ilícitas hacia el país del norte.

En el caso nuestro, es imperativo que los equipos escáneres utilizados por la Autoridad Nacional de Aduanas en nuestros puertos, refuercen la capacitación en la detección de sustancias peligrosas de índole nuclear y en materiales, químicos, biológicos y radiológicos, así como armas de destrucción masiva. Aun cuando muchos piensen que mi mente está volando, responsablemente, manifiesto que tenemos que anticiparnos a todas las posibilidades que estos grupos criminales puedan usar para lograr su propósito de incrementar sus riquezas y hacernos daño.


Stellan
Hace 9 mess

Tuve la oportunidad de conocer al Lic. Mejía en una ocasión en mi carácter de Intérprete de Conferencias y me pareció un hombre serio y esforzado. Yo viví la dictadura y la verdad que no recuerdo que a él se le haya acusado de nada. Leo mucho y tengo muy buena memoria. El hecho de que el haya sido oficial de las Fuerzas de Defensa o Guardia Nacional no lo descalifica para opinar y ahora tengo entendido que también es abogado. Lo que el Lic. Mejía plantea es cierto. Hay carteles de todo tipo y muchos lucran con la droga ilícita: los bancos que lavan el dinero, las químicas que venden los reactivos, la industria de la construcción y otros negocios que se usan para lavar. Le recuerdo a Tenista que el alcohol es una droga legal y es la que más daño le hace a la sociedad. Sí se llegara a legalizar las ilícitas se terminaría con la violencia que gira en torno a dicha actividad. Habría otros problemas, pero en mi opinión serían menores que los que estamos viviendo. Que pasen un buen fín de semana.

camilos
Hace 9 mess

La gente tiene derecho a rectificar sus actos, pero la mayor parte de los gorilas y sus cómplices no lo ha hecho (no solo en Panamá, sino también en América. Los milicos de por allá tampoco se han arrepentido y pedido perdón por las barbaries cometidas). De ahí que moleste cuando los ve y oye uno dando clases de ética y moral. ¡Cosas veredes, Sancho!

azucena fillo haro
Hace 9 mess

Ahora resulta que en las páginas de opinión veo apellidos de triste recordación o será que veo gorilas por todos lados?

Tenista
Hace 9 mess

Hay que despenalizar el consumo de drogas y problema resuelto. Cada vez que alguien menciona esa posibilidad salen muchos y muchas a defender el status quo y la "guerra contra las drogas". Los que consumen drogas son una minoria y esa actividad de la menoria tiene atrapada a la mayoria en una violencia sin fin.
Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia S.A.

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