Hoy por Hoy

01/09/2014 - La salida de Carlos Ho de la dirección “de Proyectos Especiales” del Ministerio de Obras Públicas es uno de los aciertos de este gobierno. Llegada la hora de rendir cuentas, es oportuna la señal de desaprobación de Varela sobre quienes se prestaron para el blindaje de tantas vagabunderías.

Detrás del gobernante y del ministro siempre está el segundón alzando la mano, aquel presto a brindar las explicaciones técnicas y financieras que sirvan para ocultar la trampa.

En la colaboración con las constructoras mexicanas, que fueron tan favorecidas por gobiernos pasados, estaba Carlos Ho. Cuando el ministro Benjamín Colamarco le abrió la puerta a Norberto Odebrecht, le acompañó a su lado. Y cuando Martinelli se convirtió en mecenas dorado de los brasileños, Federico Suárez y Ho fueron sus mejores aliados.

Que no se vaya muy lejos, eso sí, porque vienen tiempos de asumir responsabilidades, de explicar adendas, de entender costos y sobrecostos, y de conocer intimidades de aquellas licitaciones que se fueron acomodando al gusto del contratista de moda, o bien, de las que ni siquiera se dieron.

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