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Opinión

ACUSACIONES

La OEA, nada cambia: Betty Brannan Jaén

Betty Brannan Jaén

WASHINGTON, D.C. –Cuando César Gaviria (expresidente de Colombia) fue secretario general de la Organización de Estados Americanos, lo acusaron de arrogancia, de mal manejo financiero, de “colombianizar” el organismo, con la designación de un número excesivo de sus compatriotas, y de usar el cargo para promover sus propias ambiciones políticas. Como nada cambia en la OEA, esas mismas acusaciones se hacen ahora contra la persona que lo reemplazó, el chileno José Miguel Insulza. Igualmente, si ahora hay una crisis financiera que amenaza con destruir el organismo, y no hay plata ni para reparar el techo de la sede, desde tiempos de Gaviria se ha venido advirtiendo que la OEA está en bancarrota, al punto que en 1995 se dijo que no había dinero suficiente para pagar la cuenta de teléfono.

Gaviria fue secretario general de la OEA de 1994 a 2004. Al considerarse quién podría reemplazarlo, Costa Rica volvió a empujar la idea de rotación geográfica que había fracasado 10 años antes. Esta vez, la idea tuvo éxito, pero solo muy brevemente. Con la anuencia de los países grandes, Miguel Ángel Rodríguez, expresidente de Costa Rica, fue elegido como secretario general, pero solo duró dos semanas en el cargo; tuvo que renunciar por un caso de corrupción en su país. (Luego fue condenado). Con eso, los países grandes adoptaron la posición de que ya se había cumplido con darle chance a los centroamericanos (todos los secretarios anteriores habían sido suramericanos). Francisco Flores, expresidente de El Salvador, se candidatizó con el apoyo de Washington, pero no encontró respaldo; quienes se disputaron el puesto fueron Luis Ernesto Derbez (excanciller mexicano) e Insulza (exministro chileno).

La elección fue duramente reñida y produjo uno de los encuentros más dramáticos de los años recientes en la OEA. Panamá –representada por el entonces canciller, Samuel Lewis Navarro– fue elegida para presidir una asamblea especial para la elección. Los países votaban en secreto, pero los votos eran contados públicamente en el majestuoso Salón de las Américas en la sede de la OEA. Al contarse los votos de los 34 países miembro, resultó un empate, 17 a 17. Con un ambiente eléctrico en la sala, se hizo una segunda vuelta y después una tercera, pero Derbez e Insulza siguieron empatados. Hicieron una cuarta vuelta, y después una quinta, pero el empate continuó. Que un solo país se cambiara de lado aseguraría el triunfo para un candidato u otro, pero eso no ocurrió.

Aplazaron la elección por un mes y se abrió la posibilidad de que un tercer candidato rompiera el empate; uno de los nombres que se mencionó fue el de Arístides Royo, quien para la época era el embajador panameño en la OEA. Royo lo negó. “No me estoy presentando como candidato ni Panamá ha pensado hacerlo”, me dijo. Pensé que Royo hacía bien en no presentarse, porque aunque los medios latinoamericanos lo describían como “expresidente” de Panamá, su candidatura habría expuesto que esa presidencia no fue legítima. Su afiliación con la dictadura lo descalificaría, pensé. Tampoco lo ayudó que en Panamá surgieran unas acusaciones bastante enredadas que este diario examinó y que Royo negó enfáticamente.

En todo caso, el suspenso acabó en que Derbez se retirara, dejando a Insulza como triunfador, pero no hay claridad sobre los hechos. Una versión que circula es que el gobierno de Martín Torrijos, que había estado apoyando a Derbez (el candidato de Washington), se volteó, entregándole el triunfo a Insulza. Eso explicaría la deuda que Insulza parece tener con Torrijos, pero no tengo confirmación de esa versión y eso no es lo que informé a la época.

Lo que sí puedo asegurar, sin embargo, es que el desempeño de Insulza no le ha ganado muchos admiradores y que el embajador panameño ante la OEA, Guillermo Cochez, no es el único que lo critica. De eso escribiré el domingo próximo.


camilos
Hace 7 mess

Estimada Betty, hasta el Sol de hoy, Royo se presenta en el mundo como "expresidente" de Panamá (y entiendo que otros "expresidentes" de la dictadura también lo hacen), algo que solo él se cree, consolándose en sus propias mentiras, como la Úrsula Iguarán de García Márquez. Y, claro, también los militares y civiles que fueron parte de la dictadura hacen lo propio. Por otro lado, ¿qué esperan los gobiernos de la democracia para cambiar el nombre "Omar Torrijos" a hospitales, clínicas, parques, calles, estadios...? Debe ser que ya se nos olvidó quién era Omar Torrijos. Se lo recordaré: un dictador y autor de la desaparición del cura Héctor Gallego y otros desafortunados panameños. ¡Qué rápido olvidan nuestros pueblos su historia! Por ello vuelven y la viven. No aprenden como el neurótico que tropieza muchas veces con la misma piedra.

El Gavilan
Hace 7 mess

La verdad que la sede de la OEA, parce un Ministerio en latinoamerica, con gente en las entradas al edificio en Washignton sin hacer nada, y fue la impresion que me causo cuando tuve que asistir a una reunion para participar en un proyecto que financiaba el BID. Esperamos su proximo escrito.

Casas Viejas
Hace 7 mess

A ver, licenciada, qué dicen por Washington de la corrupción norieguista de este gobierno?

ySigmund
Hace 7 mess

Por algo el tipo que mando de 2004 a 2009 tiene puesto de botella cobrando salario de a gratis sin hacer mayor esfuerzo.
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