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Mosaico

Un joven emprendedor

Para el estudiante de 15 años, la edad no debe ser una limitante que impida trabajar por un mejor país y futuro.

29/07/2012 - Johel Heraclio Batista es un estudiante de décimo del bachillerato en ciencias y letras del colegio La Salle. A sus 15 años, se describe como un “emprendedor web” que cree en la educación virtual y quiere ayudar a otros, compartiendo el conocimiento.

Su aventura por el mundo web se inició cuando estaba en sexto. “Como no tengo dotes musicales y teníamos que hacer un acto para una cantata navideña, le ofrecí a la profesora hacer un video que presentaríamos en el show. Filmé las prácticas y busqué información en internet para aprender a editar”.

Pasó el séptimo y el octavo haciendo videos, y luego quiso hacer una página web. La película Red social lo motivó aún más, y buscó información en su libro de informática. Poco a poco fue aprendiendo sobre lenguajes de programación y sistemas de administración de contenidos.

En 2011, su compañero Axel Amor le propuso invertir un dinero que le habían regalado en su cumpleaños, para hacer una red social.

“Pero nos pusimos a ver que en el campo de redes sociales no íbamos a tener el mismo impacto, que con una plataforma donde profesores y estudiantes pudieran compartir contenidos y aclarar dudas sobre cómo resolver un problema de matemáticas o química, por ejemplo, usando el método que nos enseñan”.

Presentaron la idea a la dirección del colegio y les pareció buena. Sus profesores Euclides Portugal e Irving Marín (matemáticas), Luis Pineda (español), Marta Rebolledo (inglés) y Guillermo Berna (cómputo) se sumaron al proyecto.

“Buscamos un nombre pegajoso, que la gente entendiera el significado de nuestra página. Como muchos conocen el sitio Taringa! y nosotros hicimos una plataforma de ayuda mutua, le pusimos Ayudinga.com. El 29 de abril de este año cumplió su primer año.”

“Yo preguntaba cuándo había examen, llevaba mi cámara antes, filmaba un video del profesor explicando los problemas en el tablero, y lo subía. El profesor anunciaba a qué hora estaría disponible en el sitio para responder preguntas”, explica Johel, quien veía a sus compañeros estudiando con capturas de pantalla de su sitio.

“En dos o tres meses recibía visitas de México, Colombia y otros países, y me comentaban que la información les había servido”. Ahora, aunque la página “ya no causa tanto revuelo en la escuela como antes”, la siguen usando para compartir sobre varios temas y espera poder seguir mejorando los contenidos.

Para este adolescente, interesado también en el soft- ware libre, en Panamá hay “buen ambiente” para emprender en el campo tecnológico. “Cada uno se pone sus propias barreras. Los jóvenes no deben ver la tecnología como una distracción, sino como una herramienta para mejorar su calidad de vida, y la de los demás”.

Johel también maneja tres páginas personales con información de aplicaciones Android y tutoriales, las cuales le generan algún ingreso.

“La gente piensa que si uno trabaja en internet, es un forever alone y no hace nada más. A mí me gusta filmar, jugar videojuegos y manejar helicópteros a control remoto por mi barriada o con mis amigos”. Añade que le gustaría estudiar ingeniería en sistemas computacionales en la Universidad Tecnológica de Panamá y que está trabajando en un libro de lógica de programación.

“La edad no debe ser una limitante que te impida trabajar por un mejor país y futuro”, dice, y agradece a sus padres, profesores y compañeros que lo apoyaron, y a sus colaboradores Sergio Guillén y Mario Cossio.

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia S.A.

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