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Opinión

ÁREAS REVERTIDAS

¿Qué pasó con el plan de desarrollo?: Aida Torres

18/11/2012 - El área revertida es un territorio con historia de luchas de reivindicación nacional, protagonizada por estudiantes, profesionales y trabajadores de las capas medias y bajas de la sociedad, quienes pusieron su cuota de sacrificio, hasta sus vidas, para que digamos con orgullo que Panamá es una nación plenamente soberana.

Hoy se utilizan estas áreas con fines meramente especulativos, alejados de los nobles ideales de quienes gestaron los movimientos sociales, en una suerte de reparto del botín de los gobernantes de turno aliados con los mercantilistas que buscan el acrecentamiento de sus riquezas, para esto intervienen, violan y modifican el Plan Original de Desarrollo establecido mediante Ley 21 de 1997.

Los mártires del 9 de enero de 1964 jamás imaginaron que sus descendientes y quienes lucharon serían desplazados del uso y disfrute de las áreas revertidas, que desde hace años el Estado vende al mejor postor a precios de mercado, inalcanzables para las grandes mayorías, por lo que sus adquirentes incluyen a extranjeros recién llegados al país y otros que adquirieron bienes revertidos con ánimo puramente especulativo.

El Ministerio de Economía y el Banco Mundial sugieren cambios en la ley que sustenta un plan de desarrollo que le costó al Estado $9.3 millones y que fue avalado, ampliamente, por sectores de trabajadores, intelectuales y empresarios de este país; esto es parte de otro plan en marcha para apropiarse del patrimonio de la Nación, vendiendo e interviniendo zonas boscosas y arborizadas, planificadas por ley como no desarrollables, por sus características de innundables, y que proveen servicios ambientales necesarios en todo desarrollo. Se apropian de espacios públicos de la población, vendiendo las canchas en Clayton y los parques infantiles en toda el área. Se apropian y capitalizan la naturaleza al máximo, como es la intención de vender Amador y concesionar el mar.

Nos están dejando sin pasado, sin herencia y sin historia, al vender edificios históricos tal es el caso del edificio de YMCA. No se ha concebido un uso de las tierras revertidas para potenciar un desarrollo humano incluyente. No hay proyectos sociales como centros de estudio, bibliotecas públicas, centros de salud o mercados, y la única escuela pública está a punto de cerrar sus puertas, el Instituto Bolívar. Las ventas del patrimonio que el Gobierno está llevando a cabo se focalizan en el presupuesto estatal y en la privatización. La inversión privada es necesaria, pero no puede ser el centro de la atención de las políticas públicas.

Por todo lo expuesto, rechazamos la intención de arrancarle al pueblo los pocos recursos que le quedan; rechazamos el dictado del Banco Mundial al sugerir cambios en el Plan de Desarrollo, ya consensuado, y que, según la Ley 21, debe ser consultado con el pueblo; rechazamos la resolución 389-2012, publicada recientemente en la Gaceta Oficial, porque va en contra de la ley que protege y mantiene seguridad en las riberas del Canal, donde no se contempla el desarrollo de proyectos por sostenibilidad ambiental y seguridad.

Exigimos al gobierno de Ricardo Martinelli que cumpla con el Plan de Desarrollo y el Ordenamiento contenido en la Ley 21, que surgió mediante análisis científicos y técnicos. La Federación de Comunidades Revertidas hace un llamado a los ciudadanos para que nos organicemos y defendamos este patrimonio que es de todos.


watchman
Hace 2 aos

Primero se repartieron las mejores viviendas en esta zona privilegiada a muchos ejecutivos del gobierno de turno en esa epoca y sus secuaces. Martin y Balbina y su gente fueron algunos de los beneficiados. Vemos muchas instituciones fantasmas que tienen edificios en Clayton y nos preguntamos su verdadera funcion que muchos ni conocen. Lo que resta es vendido al mejor postor. No veran a ningun panameño humilde viviendo en esta zona. Esta zona es exclusiva para grupos privilegiados.
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