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Opinión

SOCIEDAD PANAMEÑA

¿Será cierto que lo que mal viene mal se va?: Richard Pretto Malca

21/12/2012 - Un dicho popular que pareciera nadie contradice afirma que el pobre cuando roba honra su condición de pobre; por ejemplo, los carteristas de barrio, los que disponen de un mueble mal ubicado o sustraen de residencias comida, prendas de vestir u otros valores o en un descuido se hacen de diferentes artículos en los más variados centros comerciales. En cambio, el rico cuando roba lo hace en grandes cuantías.

¿Cómo perciben nuestros conciudadanos el flagelo del robo cuando los actores son políticos? ¿Qué factores determinan que la lesión patrimonial sea de una u otra magnitud? ¿Será cierto que las cantidades mal habidas por estos personajes, resultado de las más “legítimas” componendas, están en función del acervo de conocimientos adquiridos en la escuela del “juega vivo”, más lo que aporta su círculo íntimo de amigos y familiares?

¿Será que estos individuos están convencidos de que el puesto ocupado resultado de un proceso electoral o por asignación de a dedo viene acompañado de una especie de valor agregado, una patente de corso para robar? ¿Será que dichas prácticas están normadas cuando se escucha que algunos deben compartir parte de los ingresos con el designado para disponer de “patrimonios temporales” al estilo de la era Al Capone, o de los exigidos por organizaciones guerrilleras o pandillas que controlan territorios definidos en un país?

¿Será que nuestra sociedad está perdiendo capacidad colectiva de reacción ante las diarias revelaciones de casos cada vez más gordos de malos manejos de la cosa pública? ¿Será que estamos cambiando nuestros patrones de valoración, de forma que ante estos ladrones de cuello blanco no se objeta ahora lo que ayer se consideraba tanto para el pobre como para el rico inmoral e ilegal, al punto de que estos actores se hacen de un nuevo estatus social para optar a importantes puestos de elección, incluyendo la primera magistratura del país?

¿Será que corremos el riesgo de que una buena parte de la nueva generación de políticos entienda que el robar rinde e incluso perdura por la incapacidad manifiesta de nuestro sistema judicial de confiscarles lo obtenido ilegalmente y mucho menos juzgarlos y castigarlos? Si no, veamos qué casos sonados han sido resueltos con devolución de los recursos económicos mal adquirido o cuántos de estos están en las cárceles. Y es que a base de maniobras legales se van alargando en el tiempo los distintos casos hasta llegar a la prescripción de la materia penal. Vemos, incluso, que no hay que esperar mucho para librar de toda culpa a actores de estos hechos, basta con que renuncien a los puestos de ministro de Estado o posiciones de directores de instituciones u otras. Siempre aparecerá un juez que revise el tema y declare no haber encontrado asidero legal alguno para mantener el negocio procesal. Los fiscales, por otro lado, muy solícitos en un principio en defender los intereses colectivos rápidamente se dan por vencidos. ¿Será esto casual? Los amables lectores tienen la palabra.


Casas Viejas
Hace 2 aos

yo creo, richard, que hemos llegado al punto donde se ha rebosado el tanque séptico y ahora los del excremento son más. el cáncer ha hecho metastasis en la peor de las patologías que nos podía caer: martinelli. y el pueblo aplaude y se regocija con su jamón; y gente como pichel defiende a suárez. R.I.P. panamá.

ahadames
Hace 2 aos

panama esta llegando al punto en que ser honesto dara verguenza...
 

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