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Opinión

TRANSPORTE

¿Será mucho pedir?: Lucy Cristina Chau

21/03/2013 - Paula está desesperada. Pasa cinco horas entre paradas y buses. Lo ha probado todo, desde usar el corredor hasta esa línea que divide el levantarse temprano del no acostarse a dormir. No encuentra forma de llegar temprano a los lugares a donde va a limpiar. Su hijo no ha llegado a tiempo al colegio desde que empezó el año, y su esposo no consigue llegar a las 6:15 a.m. a su empleo ubicado en la Ricardo J. Alfaro. A él le han dicho que se levante más temprano, pero ella me explica que de todas formas los buses comienzan a llegar a la misma hora cada día.

En su rostro se refleja la negatividad. “A los pobres nos pasa de todo –comenta– no nos llega el agua, los maleantes nos quitan hasta la tarjeta del Metro Bus y encima esto”. Su problema es el de miles de personas: la imposición del Metro Bus.

En esta ciudad una persona está obligada a consumir ese producto, porque el Gobierno ha negociado unas condiciones que obligan al usuario a comprar una tarjeta plástica por dos dólares, a recargarla por anticipado con un mínimo de 50 centavos para evitar su mal funcionamiento, a preveer el problema de las recargas acudiendo en horas laborables y con bastante tiempo de anticipación, pues las filas kilométricas de su recorrido empiezan allí. En algunos sectores no hay algo que se identifique como una parada. Más bien se trata de lugares polvorientos, rodeados de aguas negras y sin techo.

Esta empresa tiene el dinero de sus usuarios por adelantado y el Gobierno está impávido, observando cómo se disculpan por no entender el sistema vial, social y de rutas de la ciudad. De todos los transportes masivos que tienen las instituciones de Gobierno ¿cuántos se utilizaron para dar apoyo a quienes fueron olvidados por la empresa? No hubiera estado mal ver buses de la Policía, del Ministerio de Educación o de las alcaldías, moviendo a pasajeros, gratuitamente, en estas semanas que llaman “de ajuste”.

En otros países usted –a los que llega por un tiempo– puede comprar su pasaje en una máquina, junto a la parada. No paga por un plástico que ya no le servirá más ni deja una recarga base que se perderá en la cuenta bancaria de una empresa extranjera. Aquí no somos diferentes, nos gustaría tener la opción de tomar otro transporte, y no vernos obligados a consumir el saldo, porque nadie lo devuelve.

¿Será mucho pedir que el Gobierno actual asuma estos errores y no se los traslade más al usuario?


Forrest Gump
Hace 2 aos

Será mucho pedirle papayas a un cactus?

templario9001
Hace 2 aos

alienus es una pinche puta loca que da risa y que si me lo encunetro lo voy a largar a patadas para su mierda de paisucho.

templario9001
Hace 2 aos

alienus es una pinche puta loca que da risa y que si me lo encunetro lo voy a largar a patadas para su mierda de paisucho.

templario9001
Hace 2 aos

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templario9001
Hace 2 aos

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templario9001
Hace 2 aos

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templario9001
Hace 2 aos

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templario9001
Hace 2 aos

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templario9001
Hace 2 aos

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templario9001
Hace 2 aos

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Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia S.A.

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