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Opinión

DESINFORMACIÓN

Amarillismo e histeria: Xavier Sáez-Llorens

31/03/2013 - Cuando quiero enterarme de sucesos nacionales prefiero leer los periódicos. Para intentar forjarme un criterio equilibrado, exploro la información de diarios que critican o favorecen las acciones del Gobierno de turno. Es increíble cómo una sencilla noticia puede tornarse compleja y ser contada desde ópticas antagónicas. He optado, desde hace varios años y por tranquilidad mental, no ver televisión local. La prensa televisiva panameña es anodina, pendenciera y excesivamente alarmista. En aras de ganar audiencia se abusa del morbo. Amarillismo y rating parecen ser una simbiosis rentable para los medios. A este lucrativo negocio no le interesa si, como consecuencia de “bombas” mediáticas, se genera histeria colectiva. La histeria colectiva, también denominada histeria en masa o de grupo, psicosis o estrés colectivo y trastorno conversivo epidémico, es un fenómeno sociológico que comprende la manifestación en cadena de reacciones o síntomas de excitación similares por más de una persona. Veamos ejemplos.

Hace unos meses, los canales de televisión mostraron imágenes de mujeres adolescentes que exhibían desmayos, verborreas y movimientos aparentemente convulsivos en una escuela de Portobelo. Además de violar la confidencialidad de las víctimas, los medios pasaron entrevistas con brujos de la localidad y con sacerdotes “duchos” en exorcismo. Se habló de la presencia de Lucifer en forma de perro negro y de posesiones demoniacas en las niñas afectadas. El Ministerio de Educación, incluso, agravó el espectáculo al involucrar a la Iglesia en las investigaciones de un fenómeno siquiátrico ampliamente conocido. La difusión del acontecimiento duró más de una semana hasta que los peritos médicos aconsejaron dejar de emitir más información al respecto. Asunto resuelto. No más casos.

Pese a que las muertes por actividades delincuenciales han mostrado parcial reducción en números absolutos y a que Panamá no figura entre los países más inseguros de la región, cada vez que se produce un homicidio, este se anuncia con redoblantes y platillos. Tan abundante y reiterativa es la propaganda que el mismo fallecido parece haber muerto cien veces. La reseña se presenta simultáneamente en múltiples emisoras y en sucesivas transmisiones, con la peculiaridad de que se anticipa el macabro titular en cada corte del noticiero estelar para solo describirlo en detalle hacia las postrimerías del mismo. Supongo que ese estilo periodístico tiene como objetivo que el televidente no cambie la señal y espere ansioso la sangrienta crónica.

Algunos reporteros se han dado a la tarea de publicar frecuentemente a los pacientes internados que padecen infecciones nosocomiales. Curiosamente, solo mencionan a instalaciones de la Caja de Seguro Social como si las bacterias necesitaran pasaporte para entrar a los otros hospitales. He insistido hasta la saciedad que este tipo de infecciones ocurre todos los días en todos los hospitales públicos o privados del país y del mundo. Todos los enfermos y funcionarios sanitarios se colonizan por los microbios del nosocomio. A la inmensa mayoría no le pasa absolutamente nada. Solo los brotes por gérmenes peligrosos son motivo de precauciones y acciones especiales, más allá de las habituales. Los comités de control se encargan de la prevención y mitigación de estos brotes, reportando los pormenores a los directores médicos. Este es un asunto eminentemente técnico que no debe dirimirse en los medios, salvo que se requiera evitar la afluencia de pacientes o familiares en momentos puntuales de riesgo y derivarlos a otras instituciones.

Recientemente, durante el fuego en cerro Patacón, me dio por mirar los noticieros televisivos. Concuerdo, por supuesto, en que la noticia era importante difundirla extensamente para alertar a la población y conminar a las autoridades para tomar rápidas acciones, iniciar las investigaciones criminales pertinentes, paliar los impactos ambientales y aplicar correctivos para la profilaxis de tragedias venideras. Lo que deploro es que varios presentadores, en lugar de informar, agregaron especulación y distorsión sobre los potenciales efectos nocivos a la salud de la población. Aún después que el ministro de Salud, Dr. Javier Díaz, y el director de Materiales Peligrosos de la Universidad, Dr. Enrique Lau, declararon que el nivel de toxicidad era bajo y que no había riesgo significativo, la desinformación continuó su curso. El mensaje técnico fue claro y consistente: las afecciones más comunes se limitaban a irritación de mucosas (conjuntiva, nariz, boca) y a síntomas respiratorios, particularmente en infantes, asmáticos o adultos mayores con patologías crónicas. Tuve la oportunidad de averiguar las estadísticas de los cuartos de urgencia del Hospital del Niño, Hospital Santo Tomás y Complejo Hospitalario. No hubo incremento de la afluencia de pacientes con dolencias relacionadas al humo en cuestión. El caos, empero, se apoderó de las redes sociales. Gran cantidad de tuiteros tenía alergia, tos, dificultad para respirar y picazón generalizada. Sugestión evidente.

La Facultad de Comunicación Social y los directores de medios deben frenar el amarillismo televisivo, propiciar un enfoque más positivo de las noticias y advertir a sus comentaristas que deben dedicarse a informar sin tomar partido, absteniéndose de opinar sobre temas técnicos que desconocen o solo poseen ideas generales. Este tipo de periodismo propicia chisme, calumnia, inseguridad, superstición y violencia. ¿Es el tipo de ciudadano que queremos? Yo no. @xsaezll


Casas Viejas
Hace 2 aos

Buen punto el de edgardo v. sería interesante leer un ensayo que atienda el conflicto ético de un moralista con tarima pública ante un apreciado hermano servidor público corruptísimo.

opinion
Hace 2 aos

lastima que cada domingo nos encontramos con escritos que antes eran aplaudidos por sus criticas originales pero ahora se han convertido en defensas de malas administraciones, familiares y alaraca de sabiondos y criticas a la religión y sus seguidores que ya no se toleran. Las dictaduras de chavez, Pinochet, Noriega, etc no se soportan y tampoco la de Sanz Llorenz (2 hermanitos)

Casas Viejas
Hace 2 aos

martinelli tiene una manera especial y poderosa de acabar con todo aquel de carácter pobre, ideas flojas, y amor propio exagerado. los convierte en súbditos.

Robespier
Hace 2 aos

========== Siendo objetivos, la noticia en televisión y su periodismo en su forma deja mucho, pero mucho que desear, pero por otro lado, gracias aun existe esta voz de expresión que no se ha dejado callar!! =======

king kong
Hace 2 aos

totalmente de acuerdo... pero este tipito solo escribe condenando la libertad de expresion... para que nadie hable de las porquerias que hace su hermanito en la css... El unico con derecho a opinar, es el.....

Robespier
Hace 2 aos

>>>> Siendo objetivos, la noticia en televisión y su periodismo en su forma deja mucho, pero mucho que desear, pero por otro lado, gracias aun existe esta voz de expresión que no se ha dejado callar!!

El encutarrado
Hace 2 aos

Percibimos que hay actos de corrupción en los distintos entes administrativos, incluyendo la css. Eso no podemos ocultarlo. Como tampoco podemos ocultar que en la televisoras se recurre al morbo para captar audiencia, contribuyendo al deterioro del pensamiento social. Eso es delicado. Si lo digo yo, quizás solo me escuche mi hijo, sino no está con el Blackberry. Cuando se hace por Tv, llega a muchas personas.

Tassh
Hace 2 aos

correcto. hay un libro que se llama "Descubriendo al general" de Graham Greene lo escribe un norteamericano q tuvo esas vivencias con estos "ilustres" defensores d la libertad leanlo y se daran cuenta d la hipocrecia d stos politicos d la casta q gobernaban al pais durante la dictadura y despues en la tatariada "democracia", sobre todo l final del prologo, compren ese libro es una buena y bara inversion les abrira la mente

camilos
Hace 2 aos

escribe el enlace sin escribir "com" ni poner punto, sino escribiendo "punto". Saludos.

Tassh
Hace 2 aos

[ enlace removido ]
 

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