Está navegando en la edición del Domingo 30 de Junio del 2013. Para volver a la versión actual presione aquí.

Opinión

SERVICIOS BÁSICOS

Una decisión maquiavélica: Federico José Guillermo Tejada

30/06/2013 - Hace unos días se aprobó en el Consejo de Gabinete la maquiavélica decisión de incorporar el cobro de la basura en la factura de luz. Al parecer, el Gobierno intenta esquilmar, hasta donde más no pueda, el exiguo salario que percibe la mayoría de los panameños, porque también anuncia que el monto por el servicio de agua se incluirá en ese documento; una tricéfala factura para fin de año y cuyo cobro no será gratuito.

Las noticias señalan que la recaudación de impuestos en lo que va del año está por debajo de lo estimado. Esto nos hace pensar si en realidad hay otras razones de peso que orillan al Gobierno a tomar esta decisión.

Es cierto que hay problemas con la recolección de la basura, lo que se debe más a la negligencia de los que han estado al mando de esta actividad. Solo basta ver las lujosas oficinas que mantiene la entidad encargada de la recolección versus la eficiencia del servicio.

La unificación de las facturas de estos servicios en una sola hará que todos, pero todos, paguen por el servicio de recolección, aunque los camiones pasen o no por sus barriadas. Y si antes se cobraba este servicio a las residencias o terrenos de manera global, por ejemplo, en una casa de inquilinato con 20 cuartos, ahora serán sumados los 20 cuartos al pago de la basura y, más tarde, del agua.

Esta medida hará que el dinero llegue, realmente, a las arcas del Estado, pues en muchos casos los dueños de viviendas de alquiler se quedaban con el pago de importantes servicios. ¿Pero, esto bajará el costo de los alquileres? ¿Hará más eficiente estos servicios? El tiempo lo dirá.

En materia de agua potable se registran deficiencias administrativas, además de contar con un sistema obsoleto y defectuoso de distribución que no llega a todos los usuarios.

A lo que sí ayudará la triple factura será a recaudar, antes de fin de año, millones de dólares. Esperamos que esos millones se inviertan en lograr eficacia en los servicios aludidos, aunque ya han anunciado que se necesita más dinero para las obras contempladas por este gobierno. Por ejemplo, las millonarias carreteras construidas a sobrecostos y que no vemos si de verdad harán más cómoda la circulación vial en la ciudad.

Por otra parte, el costo de la vida sigue subiendo, igual que la canasta básica de alimentos. Durante la pasada sequía, todos los supermercados aumentaron el precio de la libra de carne de res; hoy, a pesar de que las lluvias retornaron, el precio alto se mantiene.

Aquellas empresas que usaron sus plantas eléctricas durante la sequía recibirán cerca de 15 millones de dólares. Entonces, queda claro que los empresarios no quieren sacrificar ni un poquito de sus ganancias, porque a pesar de que se les indemniza, no disminuyen los precios de los alimentos.

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia S.A.

EDICIONES ANTERIORES