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Opinión

EL MANEJO DEL RECLAMO INDÍGENA

Hace falta Salomón: Rubén Darío Paredes

Rubén Darío Paredes

Cuanta información valiosa, argumentos y reflexiones interesantes pude asimilar durante el debate, ordenado por cierto, entre el Ejecutivo, la Comisión de Comercio de la Asamblea y la Coordinadora del Pueblo Ngäbe Buglé, bajo la rigurosa conducción de la Iglesia católica. Seguí, todo en detalle por el canal de televisión de la Asamblea, hasta que, me imagino, un asesor de la línea dura ordenó el “peligroso clic”. Digo peligroso, porque al perder las masas indígena el contacto con sus líderes que negociaban en la Asamblea, podrían precipitarse a acciones que luego lamentaríamos.

Sin embargo, en el plano constructivo, considero que fue una estupenda confrontación entre dos culturas tan distantes entre sí, en lo social, económico y cultural; en un escenario hermoso e histórico, porque ese contraste enviaba el mensaje de que en Panamá estamos próximos a lograr la igualdad y fraternidad entre todos, pese a que horas antes las escenas violentas expresaban todo lo contrario; ello a consecuencia de la falta de profesionalismo en el manejo de las crisis. Me dije: “Son coletazos del residuo torrijista”. Así como este pueblo pequeño obligó al imperio norteamericano a sentarse a negociar para los Tratados del Canal, los ngäbe obligaron al Gobierno a sentarse en una mesa, de igual a igual, a negociar. ¿Saben por qué, apreciados lectores?, porque nada es más poderoso y puede más que la fuerza de la razón. Cualquiera sea el resultado de esta negociación, será un avance socioeconómico importante para el país, para nuestra convivencia y gobernabilidad. Vale decir, en otras palabras, que seremos mejores panameños, principalmente nuestros gobernantes de hoy y mañana.

Después de escuchar a los señores de la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos hablar del potencial hidroeléctrico de los ríos de la comarca y de la demanda de esa energía que exige el ritmo acelerado de nuestro desarrollo, califiqué con un 10 a estos convincentes expositores. Sin embargo, cuando le correspondió intervenir a los indígenas, principalmente a la cacica Silvia Carrera –segura de su compromiso histórico ante su pueblo–, quien hizo gala de una exhibición de humildad, orgullosa de su pobreza y marginación, no pude evitarlo y, también, los califique con un sólido 10.

Hace falta la sabiduría del rey Salomón para encontrar la luz que nos ilumine a todos. Hoy debemos hacer las veces del rey Salomón; debemos considerar que la realidad de estos pueblos tiene un peso enorme en el conflicto que nos tiene en jaque social. Para los indígenas, el río es mucho más que una exhibición de vigor y belleza, ¡es la vida misma! Allí lo puso Dios, por eso, los indígenas son consagrados conservacionistas de los recursos naturales. Son silvicultores, porque sin selva o bosques no hay ríos, cacería ni pesca.

Ahora bien, no hay tal urgencia por desarrollar las hidroeléctricas en esa región; tenemos suficiente energía hídrica para los próximos 20 años. Tampoco es cierto que regresaríamos a la guaricha, eso sería igual que decir que retornaríamos a las carretas de locomoción animal por los altos precios del petróleo.

Vale recordar que algunos de estos proyectos han sido concesionados a inversionistas privados, muchos de los que se mencionan como funcionarios de los dos gobiernos anteriores y del actual, esto supone un conflicto de intereses e inmoralidad en la administración pública. De ahí se desprende que la premura con la que se quieren desarrollar estos proyectos obedece a intereses empresariales y comerciales, que chocan con la determinación férrea de los indígenas por conservar su hábitat y su derecho a la vida, amparados en la Ley 10.

Hace 40 años, encontré, en Tolé, a una indígena dándole a su criatura una mamadera de agua de café, sus mamas se habían secado. Hoy, la CEPAL y PNUD informan que en las áreas indígenas alrededor del 90% de la población es víctima de marginación, desnutrición e inequidad; y que muy pocos llegan siquiera a los 60 años. En contraste con la provincia de Panamá donde solo el 5% de su población padece condiciones de indigencia y la expectativa de vida ya alcanza los 76 años.

Sr. Presidente, tenga cuidado con la iniciativa del referéndum que podría conducirlo a un abismo político insalvable. Le sugeriría que se empine ante las circunstancias, como un estadista, y deje bajo custodia ecológica y conservacionista a aquella reserva de energía hídrica para las futuras generaciones de panameños, y que, a partir de esta administración, se examine la viabilidad y conveniencia nacional de que el Estado negocie, recupere y, nuevamente, sea el dueño de todos estos proyectos “macro-fuentes de energía”, a fin de brindar el servicio de luz a la población, apartando a la “rapiña de millonarios”, a los consorcios privados y políticos, que a la postre auspician y estimulan el atropello a nuestros indígenas.

Dicho en pocas palabras: habría que nacionalizar el tema de energía y su comercialización en el país, y, mientras, diseñar un plan maestro para el desarrollo de la comarca Ngäbe Buglé. Es decir, impulsar un plan coordinado con los ngäbe buglé para que sean los propios indígenas, en su momento, los interesados en el desarrollo de este tipo de empresas, cuyos réditos servirían para dotarlos de hospitales, escuelas, carreteras, y para liberarlos del estado primitivo en el que los hemos confinado por generaciones. No nos llamemos a engaño, la influencia positiva de las redes sociales, de los medios de comunicación, de la escolaridad (muchos indígenas son médicos, abogados, etcétera), más la orientación que se les brinda en materia que justicia social y humanismo cristiano por parte de las iglesias, han exacerbado en ellos una revolución creciente de anhelos y aspiraciones como seres humanos.

¡Brotarán más caciques como Silvia y más mártires como Jerónimo! Vale decir que los indígenas han llegado a la certidumbre de que tienen el derecho y anhelan ser los accionistas principales del negocio hidroeléctrico que se origine en su comarca y les concedo total razón.


templario9001
Hace 3 mess

Saben porqué la electricidad a diferencia de las telecomunicaciones sube de precio de esta manera??.. simple y sencillamente por monopolio... GasFenosa por ejemplo es un monopolio completo...

Hasta cuando esta lucha1
Hace 3 mess

Me quedo la recuperación de los recursos del pueblo. Es mejor una empresa estatal en 50% de eficiencia que una privada con 80% de eficiencia pero con sus colmillos en la aorta de los panameños. Ellos tienen ganancias irrazonables y no es justo. mejor un cambio negociado que uno violento.

Eduard
Hace 3 mess

El Opinador ha hablado mucho y no ha dicho nada que no sepamos, le dio 10 de calificacion a todo el mundo, tratando de ser diplomatico, pero quedo como guabinoso. Total..nada de nada. Ningun aporte de valia. Olvida que para que toda negociacion o simple conversacion tenga exito, el que negocia no puede ser mentiroso y prepotente.--Y de que salomon habla...¿Sera salomon shamah...? Oye, quizas a este le hubiera ido mejor en las negociaciones que esos zopencos que mando martinelli.

Marcela
Hace 3 mess

Buen artículo. Sin embargo le pide demasiado al H(onorable)P(residente) de nuestro país. Nunca ni en las más alocadas historias de Tim Burton él podría ser un estadista. No lo ha sido, no lo es, ni lo será jamás. Que ocurra un milagro.

El Cholo caricho
Hace 3 mess

Muy atinado el comentario a la realidad y ademas imparcial !

Elevandoeldebate
Hace 3 mess

El tenista apunta en la direccion correcta. las hidroelectricas son un negocio de empresarios capitalistas. en el capitalismo el motor de crecimiento es el lucro, la ganancia, la utilidad, la renta. y esto se logra aumentando precios y reduciendo costos, incluso si para ello es necesario hacer de vista gorda en cuanto a las implicaciones ambientales o sociales. se supone que el estado debe regular los excesos, pero ¿que ocurre cuando el estado se encuentra en manos de los propios empresarios? y ademas ¿si estos participan como accionistas en el negocio a regular?. el cuento del actual gobierno de que los propietarios de hidroelectricas son buenos samaritanos, preocupados en proporcionar energia barata, solo lo podran creer los ingenuos. de hecho actualmente se realizan exportaciones de energia electrica a centroamerica, utilizando los excedentes. pero las comunidades indigenas y campesinas localizadas en las vecindades de las hidroelectricas carecen de luz electrica. asi funciona el capitalismo, los pobres carecen de una demanda efectiva, de capacidad de pago, no son funcionales en este sistema. el problema es que esos pobres ya lo saben y se resisten a aceptar este estado de cosas.

Edison
Hace 3 mess

Forjemos la paz; Paz a los hombres de buena voluntad. Espíritu Santo, te pedimos trabajes silenciosamente tu gracia para que cures el interior lastimado por tantas desilusiones, inquietudes y fracasos, por tantos sueños perdidos. Ven a sanar este mundo inquieto que llevamos dentro y regálanos el descanso,la serenidad,la paciencia,la humildad, el amor al pròjimo sin distingos de ninguna naturaleza, ya que se hace necesario para tranquilizar nuestros corazones ante las adversidades, sinsabores, equivocaciones y errores que diariamente cometemos con nuestros hermanos de nuestra patria y del mundo entero. Misericordia Dios Padre...Paz.

templario9001
Hace 3 mess

asi como el antiguo irhe tenia sus problemas, asi mismo las empresas privadas nos cobran de más, secuestran los ríos, sacan ingresos fuera del país, se niegan a electrifixar áreas remotas, aumentan los precios a su conveniencia, etc, etc..... solo averigüen cuento le cuesta aa AES generar un kilowatt y a cuánto no los vende para que se den cuenta la estafa de labque todos somos víctimas. a los tipos de el ente de servicios públicos quién les puede creer si sus sueldos, queridas, casas nuevas y camionetas nuevas se las pagan los empresarios de estas empresas. recuerden señores, el objetivo principal de una empresa privada es hacer dinero a como de lugar.....

Tenista
Hace 3 mess

La pregunta como sociedad es si se sacrifica calidad por cobertura. Las privatizaciones de servicios publicos con ente regulador en mi pensar es una buena idea. Tener activos nacionales a la larga lo que trae es que ni cobertura ni calidad se consigue. Es mejor para una sociedad tratar de mejorar el capitalismo que revertir el socialismo.

templario9001
Hace 3 mess

Don tenista eso no tiene que pasar... una empresa estatal de energía independiente sin politiquerias funcionaría muy bien tanto a nivel de calidad como de cobertura. El problema es que vivimos en panamá y la política todo lo contamina....
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