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Opinión

SOCIEDAD

Igualdad ante la ley: Betty Brannan Jaén

31/03/2013 - PANAMÁ, R.P. –En un estado de derecho, los tribunales importan y el tribunal más alto del país importa mucho. Podrá haber casos excepcionales que erosionen gravemente la confianza de cada quien en una Corte Suprema como la de Estados Unidos –para mí, fue el fallo en Bush versus Gore (que entregó la Casa Blanca a George W. Bush en 2000), y para otros será Roe versus Wade (que legalizó el aborto). Pero uno termina por aceptar que fortalecer la institucionalidad de la Corte Suprema es parte esencial de luchar por un país más justo. Construir un estado de derecho es una tarea que no termina nunca.

Por ello nos debe impresionar que la semana pasada en Washington centenares de personas hicieron fila por varios días en la acera frente a la sede de la Corte Suprema –bajo nieve y frío intenso– para entrar a las audiencias sobre la constitucionalidad de leyes que restringen el matrimonio gay en Estados Unidos.

Aquí me detengo a explicar que la Corte Suprema de Estados Unidos (a diferencia de la panameña) no está obligada a aceptar todos los casos que le llegan. En la actualidad, unos nueve mil casos anuales piden la intervención de la Corte, pero ella acepta solo unos 150. Obviamente, la Corte trata de escoger los casos de más relevancia, sea en lo jurídico o en lo práctico. Por otro lado, todos los fallos salen en menos de un año; ningún caso queda engavetado. Y jamás, en la era moderna, he visto acusaciones de que la Corte Suprema estadounidense vende sus fallos al mejor postor, como un cable de Wikileaks denunció –vergonzosamente– que es la costumbre en Panamá. En Estados Unidos, muchos criticarán la integridad ideológica o intelectual de un magistrado u otro, pero nadie habla de franca corrupción.

En cuanto al matrimonio gay, se anticipa que la Corte Suprema de Estados Unidos emitirá su fallo en junio o julio y que será favorable en cuanto a las leyes federales, aunque quizás mantenga la tradición de que cada estado siga regulando el matrimonio a su manera. En la actualidad, nueve estados y el distrito de Columbia permiten el matrimonio gay y 30 lo prohíben, pero la presión social está muy a favor de permitirlo. Varios políticos ultraderechistas –entre ellos, Dick Cheney– abogan por el derecho de “casarse con quien uno quiera”. (Cuando Cheney y yo estamos de acuerdo sobre algo, verdaderamente no queda nada por discutir).

Uno de los casos que se debatió ante la Corte esta semana presenta el tema en términos clarísimos. En 1996, el Congreso federal aprobó la ley Defensa del Matrimonio (o DOMA, por sus siglas en inglés) requiriendo que el gobierno federal solo reconozca matrimonios “entre un hombre y una mujer”, y negando beneficios de cónyuge o viudez a todo matrimonio que no cumpla con ese requisito. Edie Windsor y Thea Spyer vivieron juntas en Nueva York por 44 años y en 2007 se casaron en Canadá; el estado de Nueva York reconoció el matrimonio. Pero cuando Spyer murió, DOMA impidió que el gobierno federal reconociera el matrimonio y otorgara a Windsor la exoneración de impuestos, por viudez, a la que de otra manera hubiera tenido derecho. Para Windsor, los impuestos de herencia fueron la no pinche suma de 363 mil dólares, pero en el plano nacional, lo crucial es que este tipo de discriminación afecta a innumerables cónyuges gay que de otro modo tendrían derecho a pensiones de seguro social y a todos los otros beneficios que el gobierno federal estadounidense concede a parejas casadas.

Esto es una discriminación cruel e inconstitucional. Así han fallado todos los tribunales inferiores que han considerado el tema en Estados Unidos. Cada religión tendrá su propio dictamen sobre el matrimonio, pero simple “igualdad ante la ley” es lo que debe imperar en un estado de derecho.


Miguel Espino
Hace 1 ao

Como han mencionado alogunos...¿Qué teien que ver la justicia panameña en este tema? Es un comentrio injusto y tendencioso. Quita seriedad -la poca que presente- al artículo. ¿Sabemos cuántos casos en la corte suprema se resuelven al año? Porfque un par de casos, por lo que sea, se comenta desfavorablemente, se empaña la honra de todos.

Miguel Espino
Hace 1 ao

supongo que todo el muindo sabe que el estado de california optó por defender el matrimonio normal (para los que no lo saben, es el de un hombre con una mujer). Pero los progresistas de la sodomía y el lesbianismo, el que se haya expresado así el pueblo en un referenduam no vale si lesiona los sueños de los del nuevo orden mundial

Miguel Espino
Hace 1 ao

Para la autora, superultramodernísima, los intereses económicos de dos lesbianas valen más que la inhstitución del matrimonio, célula básica de la sociedad. Qué importa el bien cvomún si dos personas de orientación sexual antinatural deciden exigir caprichosos derechos inventados en perjuicios de la sociedad.

Casas Viejas
Hace 1 ao

se equivoca, para la autora el único interés económico, elevado al nivel de única virtud y principio, es el dólar que caiga en la bolsa de ella y de su marido berger. el berger pronunciado en inglés, o en el refistulero francés que prefieren.

Usuario001112
Hace 1 ao

Que firmen un contrato y puedan recibir algunos beneficios sociales, lo que no se puede permitir es que desfiguren la institución social, jurídica y religiosa del matrimonio para el resto de la sociedad debido a sus inclinaciones minoritarias...

Oiram
Hace 1 ao

¿Será que los que se oponen el matrimonio gay es porque temen que alguien les de un ultimatum?

Casas Viejas
Hace 1 ao

Two months after Betty Brannan Jaén commented on the high cost of the war, the US Justice Department announced that the Louis Berger Group, Inc. had, according to Bloomberg News, "agreed to pay $69.3 million to resolve criminal and civil probes related to overbilling for reconstruction contracts in Iraq and Afghanistan and other work." The New York Times called it "the largest fines ever imposed on a contractor working in the war zones of Iraq and Afghanistan."

Miguel Espino
Hace 1 ao

Does she knows that?

Casas Viejas
Hace 1 ao

berger es su marido de hace más de 30 años. berger hace negocios en el tercer mundo con cualquier déspota que le pague. berger hace negocios con odebrecht en panamá - cinta costera 3, y quién sabe qué otras rebuscas con martinelli. por eso tiene casi 4 años que no escribe absolutamente nada referente a los desmanes de este gobierno. sólo escribe obama esto y lo otro. claro que sabe eso y más.

Miguel Espino
Hace 1 ao

O sea, que tiene techo de vidrio....y de vidrio muy frágil...
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