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Opinión

PERSPECTIVA HISTÓRICA

La gente pobre de Panamá: Carlos Guevara Mann

Carlos Guevara Mann

Con el propósito de entender mejor el fenómeno del crecimiento económico, releí hace poco La gente pobre de Panamá: víctimas, agentes y hacedores de la historia, libro interesante y con planteamientos sólidamente expuestos, escrito por la antropóloga estadounidense Gloria Rudolf. Publicado inicialmente en 1999 por University Press of Florida (en inglés), el año siguiente la Editorial Universitaria “Carlos Manuel Gasteazoro” dio a conocer la versión en español.

La gente pobre de Panamá contiene planteamientos que ayudan a entender la naturaleza y efectos de los procesos de desarrollo que han prevalecido en Panamá desde la incorporación del istmo al modelo económico predominante. Recordemos que esta incorporación no es un fenómeno reciente y que sucedió por etapas.

La primera fase ocurrió como consecuencia de la conquista española, en los albores del siglo XVI. Tras la decadencia de la economía de tránsito en las postrimerías del siglo XVIII y principios del XIX, a mediados de esa centuria comenzó a reactivarse el corredor transístmico a partir de la construcción del ferrocarril (1850–1855), el inicio de la construcción del canal por los franceses (1880-1888) y su culminación por el gobierno de Estados Unidos (1904-1914).

La Dra. Rudolf examina los impactos que sobre Loma Bonita, una pequeña comunidad de la montaña coclesana localizada en el distrito de La Pintada, tuvo la integración de Panamá al sistema capitalista como resultado de este último evento, la construcción y entrada en funcionamiento de la vía acuática. Estos sucesos hicieron crecer exponencialmente el mercado en las ciudades de Panamá y Colón, lo mismo que en la Zona del Canal.

Nuevas oportunidades surgieron para satisfacer las necesidades de la creciente población urbana, sobre todo las de tipo alimentario. En respuesta a estas oportunidades, se inició a mediados de la década de 1920 la construcción de la carretera central, un megaproyecto que permitió a terratenientes, intermediarios y comerciantes, tanto del interior como de la zona de tránsito, abastecer más fácilmente las necesidades de la población urbana.

En la década siguiente, este objetivo económico coincidió con el interés militar de Estados Unidos, lo que condujo a la pavimentación de la carretera hasta Río Hato, sede de una importante base aérea estadounidense. Esta obra vial transformó de manera insospechada la vida en Loma Bonita, hasta ese momento una comunidad pobre, pero autosuficiente, donde al menos había seguridad alimentaria.

La apertura de la carretera hizo más fácil el traslado de productos y personas hacia la capital, creando incentivos para dedicar crecientes extensiones de tierra al cultivo de café y, en menor escala, naranjas. Decayó, entonces, la producción de alimentos, un acontecimiento que estuvo acompañado del acaparamiento de tierras por individuos de mayores recursos, a veces ajenos a la comunidad.

En respuesta a la pérdida de medios de vida, muchos habitantes de Loma Bonita emigraron temporal o permanentemente. Algunos habitantes cruzaron la cordillera hasta la vertiente atlántica, en búsqueda de nuevas tierras de labranza. Otros migraron a las planicies costeras para trabajar en los cañaverales de los grandes ingenios.

En su mayoría, sin embargo, los emigrantes utilizaron la carretera para trasladarse a la ciudad de Panamá en búsqueda de empleo. La vía terrestre que trastocó su economía de subsistencia también facilitó esos traslados.

Los empleos accesibles a estos migrantes pobres, con destrezas poco cotizadas en el área urbana, eran trabajos de alto riesgo y mal remunerados. La mayoría de las mujeres migrantes, cuyo caso presenta la Dra. Rudolf con abundantes detalles y mucha sensibilidad, no podía trabajar más que como empleadas domésticas, bajo condiciones infrahumanas. Sus bajos sueldos solo alcanzaban para permitirles vivir en los barrios más pobres, donde cada día traía enormes retos en términos de alimentación, salud, seguridad personal, transporte, y educación.

El libro de la Dra. Rudolf ofrece una perspectiva distinta de la historia de Panamá del siglo XX. A pesar de su publicación hace más de una década, los temas que trata siguen siendo sumamente relevantes: el impacto de las decisiones políticas, de los modelos económicos y de la construcción de grandes obras de infraestructura sobre las poblaciones más vulnerables; las respuestas de esos mismos sectores a los retos que enfrentan; y los poderosos efectos sociales, culturales y ambientales de la migración, que deben ser atendidos mediante una adecuada planificación y políticas públicas racionales y democráticas.


templario9001
Hace 4 mess

Que una carretera se hiciera y hubiera más oportunidades para entrar a los mercados no es la culpa de que estas persona sufrieran lapérdida de sus tieeras y seguridad alimentaria. OJO.. la culpa la tiene la falta de regulación del sistema capitalista, el hecho de que en esos tiempos no se titulaban las tierras, etc, etc... El capitalismo carnívoro es igual de malo que el comunismo agrario.

lalpana00011
Hace 4 mess

Muy buen artículo y libro interesante que vale la pena leer. Inicialmente, la construcción vías de comunicación empobrecen comunidades aisladas y autosuficientes, pues crean nuevas necesidades, como por ejemplo: pasta dentífica, papel higiénico (no más tuzas!) y azucar refinada. Además, las incorporan al consumismo. Por tanto, en planes de desarrollo integral bien concebidos y organizados, es preciso incluir la educación, capacitación y desarrollo de actividades agrícolas y artesanales que aumenten el ingreso de los habitantes para permitirles hacer frente a esas nuevas necesidades. Por supuesto, deben incluir medidas para evitar que sean desposeidos de sus tierras por acaparadores y especuladores.

reneduardoc13354
Hace 4 mess

El proceso de cambio, al margen de los gobiernos, afecta nuestras vidas y más allá de las valoraciones del mismo, queda una única enseñanza de fondo que es: reforzar el modelo educativo que permita integrar habilidades y conocimientos para afrontar con mayores probabilidades de éxito dichos cambios. Todo lo demás es pura crítica retórica o romanticismo. Al parecer con este gobierno desperdiciamos, una vez más, esa valiosa oportunidad, lo que producirá más criadas, jornaleros y obreros. Más vale que a alguien se le ocurra hacer otro canal por este istmo.

Tenista
Hace 4 mess

No he leido el libro en referencia, pero no creo que alguien que haya vivido la historia en carne y hueso necesita leerla. La migracion del interior a la capital (fenomeno realmente mundial) no es con la esperanza unica de un mejor sueldo que una economia de subsistencia. Es tambien con la esperanza que su descendencia pueda tener un futuro mejor. Miles de historias existen de migraciones del interior donde sus hijos o los hijos de sus hijos han progresado significativamente si se compara con los que se "quedaron" en la provincia. El fenomeno tambien se da de forma internacional cuando los habitantes de pueblos de centroamerica y Mexico deciden cruzar la frontera hacia EEUU o Europa. Creo que la creacion de enclaves no es algo planificado ni mucho menos macabro. La fuente de riqueza no necesariamente estara donde alguien lo planea, el asunto es poder ofrecer los servicios basicos de salud, agua potable y educacion en cada rincon del pais lo ideal. Al final, veremos que luego de una vida productiva en el enclave regresaran como dice Ruben Blades en su cancion todos vuelven.
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