Está navegando en la edición del Domingo 11 de Diciembre del 2011. Para volver a la versión actual presione aquí.

Opinión

REFLEXIÓN

Perdón para Noriega: Rolando Aparicio O.

11/12/2011 - El exgeneral Manuel A. Noriega regresa. Su memoria nos acompaña desde hace décadas, memoria que hace aflorar resentimientos, rencores y odios de los afectados por sus acciones. Son heridas que no han sanado, aun cuando el ex hombre fuerte demuestra fragilidad en sus pasos y una ya caída ancianidad. A finales de los años 80, cuando la situación nacional entró en crisis, las Fuerzas de Defensa amedrentaban a los ciudadanos, los desaparecieron, torturaron y asesinaron; la muerte cruel del Dr. Hugo Spadafora fue detonante para que el país entero desafiara la arbitrariedad de los militares.

En los últimos años no hemos vuelto a escuchar declaraciones del exgeneral, no tenemos imágenes claras de su condición física más allá de las que la televisión muestra: esposado de pies y manos, su rostro oculto y mucha dificultad para caminar... viejo, su actitud desafiante de hombre fuerte, machete en mano, quedó atrás; ya no participa de la narcomafia ni del trasiego de armas, ya no lava dinero ni exilia adversarios; abandonado por sus aliados, ya no queda nada que cobrar.

El exgeneral pagará hasta el último día de su vida las consecuencias de sus actos. No desapareció ni se pudo escabullir de la justicia. No se formaron escuadrones busca “criminales de guerra” escondidos en fincas privadas, alejados de la civilización. Noriega fue juzgado, condenado y ha cumplido su pena. Cuando llegue sabremos el veredicto de nuestras autoridades, quienes en derecho actuarán. No podemos pedir más. Los panameños defendimos la democracia, la justicia, la libertad; ahora debemos aplicar a Noriega los derechos que hemos mantenido en esta tierra durante su ausencia. La democracia que él buscaba acorralar, puesta a su servicio. Convocar a marchas o manifestaciones, aunque pacíficas, para cuando llegue, ¿qué beneficio traerá al pueblo? Como panameño, Noriega responderá, ahora, de acuerdo con nuestras leyes, y si la ley favorece a los ancianos al momento de pagar sus condenas, entonces así debe ser. No estuvo detenido en nuestras cárceles porque le permitimos a un Estado extranjero condenarlo y encarcelarlo primero que nosotros.

Quisiéramos que mostrara arrepentimiento, que pronunciara una palabra de reconciliación para con los familiares de los muertos y desaparecidos. Si tan solo los medios nos contaran de su deseo de pedir perdón a quienes ofendió con sus actos, el país entraría en un proceso de sanación y paz. La exigencia del perdón no debe ser para humillar al victimario ni ponerlo de rodillas ante un pueblo que se considera víctima. Cuando conscientes de nuestras faltas pedimos perdón, alcanzamos la paz; es decir: Noriega es un ser humano perturbado por sus actos... encontrará sosiego cuando pida perdón. Cuando quien nos ofende nos pide perdón, él se convierte en médico de nuestras heridas. ¿Y si nunca pide perdón? Aunque nunca lo hiciera, nosotros sí podemos perdonarlo.

De lo contrario, moriríamos igualmente, sumergidos en nuestros propios rencores y resentimientos.


alberto quiroz
Hace 3 aos

Poner la otra mejilla, lo dicen aquellos que no han sufrido ninguna consecuencia, aquel que esta de acuerdo con eso, yo le preguntaría, si te matan un hijo?, vas corriendo a buscar al otro y les dice mátenlo también, y luego les traes a tus padres y también les dice métanles también un tiro en la cabeza, a eso le llamo yo poner la otra mejilla. A eso yo le llamaría cómplice de asesinato. En el decálogo de la biblia de los cristianos uno de ellos dice no mataras, pero, envía a aquellos que les mostró el decálogo, que arrasarán y mataran a todo ser viviente de esos pueblos heteos, mátalos a todos, hombres, mujeres, y niños, no dejes con vida a nadie, y que paso con los diez mandamientos que reposaban en el arca?, no eran para cumplirlos? Que contradicción mas grande.

alberto quiroz
Hace 3 aos

Yo opino que Noriega debe pagar todos sus crímenes, vejaciones, robos, desfalcos, cohechos, también, lo deben pagar aquellos que estaban con él, y todos los otros coroneles y generales que pelecharon junto con él, y lo ayudaron a cometer toda clase de delitos. Hay muchos de ellos en la calle que se pasean libremente por el país, y son tan criminales como Noriega. Paredes, Justines, Roberto Díaz Herrera, Purcel, y toda la cúpula militar que lo ayudaron a cometer sus fechorías y pelecharon en el momento. También son culpables todos aquellos miembros del PRD, que le daban un respaldo incondicional a todas sus atrocidades, y le decían ni un paso atrás, como Balbina de Periñan que gritaba, con mi general no se metan, y ahora niega que le conozca.

comrie13370
Hace 3 aos

Prohibido Olvidar. El Perdón, si ha de haber lugar a el, debe estar precedido del arrepentimiento. El arrepentimiento debe estar precedido por la confesión. La confesión, para que libere de culpa, debe ser sincera, veraz, específica y pormenorizada, de todo lo que se hizo, con quién se hizo, a quién se le hizo, cuando se le hizo. Cualquier otra cosa será una burla y jamás podría haber paz. Noriega no ha mostrado arrepentimiento alguno y por eso, NI OLVIDO NI PERDÓN

juancho fong
Hace 3 aos

PANAMEÑO ZAPATERO Lo tuyo ni siquiera merece una respuesta. Call center 99

Panameño Zapatero
Hace 3 aos

Juancho Fong, ya respondiste en otro lado. Por el hecho que no compartas una opinión distinta a la tuya no significa que debes atacar. Mejor usa otros argumentos y quizás así sumes a tu favor. Yo insisto, a los políticos ponles la camiseta del partido que sea, se vale hacer un tutifruti, luego los mueles y tendrán un engendro dispuesto a todo con tal de poder y riqueza. Saludos

Panameño Zapatero
Hace 3 aos

Periodistas todos: Mañana amaneceremos con los mismos problemas: corrupción, mala justicia, atraso en la educación, inseguridad, mala repartición de la riqueza, etc. Por qué no se le este despliegue a las posibles soluciones de estos problemas? Por que no se concentran en esto, gobierno y oposición, así como con El Bebedero? Que alguien RESPONDA!!!

tomas requena
Hace 3 aos

Simón Bolivar, quizas uno de los hombres mas universales de la historia y sin duda un hombre de visión y claridad mental excepcionales reflejo en una frase la mejor decision posible para casos como los de Noriega: LA CLEMENCIA CON EL DELINCUENTE ES UN ATAQUE A LA VIRTUD. El arrepentimiento, el deseo de enmienda, el cambio para mejorar cuando son sinceros sin duda ayudan a sanar la heridas que infringen a la sociedad, los corruptos, ladrones y criminales metidos a politicos o a funcionarios públicos pero eso no los exime de pagar sus culpas. Toda acción criminal o inmoral tiene una consecuencia, mucho mas tragica y dañina cuando el victimario es alguien investido de autoridad y con responsabilidad por el bienestar de personas o naciones. Perdonar o suavizar las penas a estas personas solo sirve para motivar a otros a continuar haciendo lo indebido y por otra parte envia el mensaje terrible a la sociedad de que los grandes no pagan, o al menos no completamente sus fechorías pero que los mas pobres y desamparados, si. No puede haber perdón ni revancha, solo justicia.

templario9001
Hace 3 aos

Perdón para estos animales no puede existir, en Argentina juzgaron a Videla que era un viejito de 80 años y lo metieron a una cárcel, y a otro montón de gente de la dictadura Argentina, lo mismo ha pasado en otros países. "PERDONAR" significa que se pueden hacer todos los desastres que quieran. Cuando Mulino y el jefe de la policía salgan de este gobierno deben metérlos de inmediato a la cárcel, pues la forma en que fueron reprimidas estas manifestaciones fueron completamente culpa de ellos.

Tertuliano Maximo Alfonso I
Hace 3 aos

El problema es que si lo perdonámos a él luego tendremos que perdonar a Martinelli, y así a todo el que venga a hacer lo que le da la gana, porque sabe que lo van a perdonar. No basta con la impunidad, ahora quieren también perdón.

Rex
Hace 3 aos

Concuerdo totalmente Tertuliano...
Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia S.A.

EDICIONES ANTERIORES