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Opinión

OBRAS PÚBLICAS

Lo que no se hizo en 40 años : Juan Ramón Sevillano Callejas

14/07/2013 - Como teníamos casa en David, Chiriquí, y debido a que mi abuelo José Manuel había sido contratado como químico por la Cervecería Barú, S.A., viajábamos en una cómoda camioneta Hillman, a la que mi papá le tumbaba los asientos traseros para que mis tres hermanos se durmieran hasta llegar a Santiago; ahí empezaba el suplicio de transitar por una supuesta calle de piedra que luego se construyó de cemento.

Si les digo que para llegar a David mi papá se gastaba $3.50 en gasolina no me lo van a creer. Eso sí, demorábamos más de 10 horas. Hoy ese tiempo se ha reducido considerablemente, porque a alguien se le ocurrió ampliar la vía Panamericana a cuatro paños.

Como Chiqui, mi padre, nos llevaba mucho de paseo por todo el país, les puedo decir que entonces no había hospitales en David, Santiago, Aguadulce, Penonomé, etc. También recuerdo que nuestro progenitor nos llevaba al aeropuerto de Tocumen a ver los aviones despegar desde un balcón existente en esa época. Ahora no disfruto de ese paisaje, debido a que el imaginario nuevo y moderno aeropuerto no tiene el famoso balcón.

Hace más de 10 años, como abogado de la Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza, me despertaba a las 3:00 a.m. para viajar a La Palma, en Darién, porque la Panamericana solo llegaba, de manera asfaltada, hasta el puente sobre el río Bayano, pero gracias a Mireya Moscoso y a Martín Torrijos se asfaltó hasta Yaviza.

Ya antes de esto, el presidente Guillermo Endara había inaugurado una carretera desde Metetí hasta puerto Quimba o Kimbal, lugar donde se toma el bote para ir a La Palma. El presidente Ernesto Pérez Balladares construyó hospitales, también amplió la Panamericana desde David hasta la frontera con Costa Rica. Con sus obras intentó reelegirse, pero no lo logró, ya que el pueblo le dijo que el cemento no se comía. Error que se puede repetir.

Todas esas obras no están ahí por arte de magia. Nuestra juventud debe conocer estos hechos para que nadie la engañe.

En cuanto a viabilidad, no conozco obra más importante que la ampliación a cuatro paños de la carretera Panamericana y todos sus ramales, lo que ha permitido el desarrollo de nuestro interior, que este gobierno está acabando, porque ahoga a nuestros productores. Ni hablar del imponente puente Centenario y su carretera (Moscoso-Torrijos). ¿Será cierto eso de que no hay peor ciego que el que no quiere ver?

Hay otra vía que fue propuesta como una alternativa por nuestra aguerrida asociación conservacionista, la que va de Volcán a Boquete. Y no fue construida por este gobierno. Los azuerenses le exigieron a la dictadura militar (“en esos 40 años que no hemos existido”), al grito “de cemento va”, que la carretera de Divisa a Los Santos fuera hecha con ese material.

Tampoco hizo este gobierno la vía que comunica Chiriquí, por la carretera Panamericana, con Bocas del Toro. Quizás, como el presidente millonario solo viaja en avión, no la conozca. Su discurso deja entrever que antes de su gobierno no existíamos. Hay que tener cuidado, porque algún día de estos pudiera atreverse a decir que él fue quien empezó los trabajos de ampliación del Canal de Panamá, obra de tal envergadura que dejará enana a cualquier otra realizada en este país.

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia S.A.

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