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Economía

Alimentos libres de químicos

Orgánicos, en el gusto de los panameños

Vegetales, frutas, carnes de ave y de res; huevos, cereales y granos son algunos de los alimentos que conforman esta canasta de opciones.

Aet Elisa Tejera C.
atejera@prensa.com

25/09/2011 - En los tres últimos años la preferencia por los alimentos orgánicos ha despertado el interés de los consumidores panameños y ha movido a muchos comerciantes a ofrecer una variedad de productos.

Cadenas de supermercados, restaurantes, tiendas especializadas y agricultores se han dejado cautivar por esta tendencia de consumir alimentos saludables y cultivados con prácticas más amigables con el ambiente.

La producción de alimentos orgánicos anula cualquier actividad que involucre el uso de químicos y preservantes.

En las estanterías de los supermercados cada vez es más frecuente encontrar una sección especial para estos productos. Vegetales, frutas, hortalizas, carnes de ave y de res; huevo, cereales y granos son algunos de los productos que forman parte de esta canasta de alimentos. La oferta gourmet también se ha sumado a esta tendencia.

En la ciudad operan más de 12 restaurantes que en su carta destacan los platillos con el ingrediente orgánico. Tal es el caso de Maito, propiedad del chef panameño Mario Castrellón, graduado en Barcelona, España.

En una esquina de la cuadra donde está el restaurante, el chef adecuó un invernadero donde cultiva especias, hierbas (albahaca, romero, hierbabuena, toronjil, perejil), tomate, maíz peruano, plátano, caña de azúcar, entre otros alimentos libres de agroquímicos. La idea, según Castrellón, es regresar al consumo de alimentos saludables, donde el sabor hace la diferencia.

El consumo de alimentos orgánicos dejó de ser casi exclusivo de extranjeros y ahora jóvenes profesionales de 23 años en adelante prefieren cuidar lo que comen para garantizar un mejor estado de salud, comenta Jesús Armenteros, propietario de Biogranjas, que produce pollos, cerdos, huevos y vegetales orgánicos.

En su finca ubicada en la comunidad de Los Pollos, en Río Hato, Coclé, este ingeniero avícola se ha enfocado en la cría de pollos y cerdos en libertad y alimentados con pasto orgánico.

Estos productos tienen un precio más elevado -entre 20% y 30%- que los tradicionales, dependiendo del lugar donde se compren, pero los expertos aseguran que son más beneficiosos para la salud. Los animales son alimentados solo con proteína vegetal y no se utilizan antibióticos, ni promotores de crecimiento.

Certified Humane, organización que garantiza que los animales son criados en granjas en su hábitat natural, certifica los productos de Biogranjas.

Los cultivos orgánicos son poco atractivos para los productores convencionales, porque requieren de una mayor inversión y mano de obra. Sin embargo, en esta práctica amigable con el ambiente la remuneración económica es mayor, asegura Ramón Rivera, miembro del Grupo Orgánico de Agricultores Cerropunteños. Por ahora, la oferta agrícola es poca, lo que garantiza un buen retorno de la inversión. La comparación de precios entre los alimentos orgánicos y los convencionales resalta claras diferencias: el tomate tradicional se vende en $1.30 la libra, mientras que el orgánicos cuesta $3. La libra de pollo orgánico oscila entre $2.75 y $3 y la libra del convencional $1.25.

En la paleta de ofertas también se suman los pedidos por internet y entregados a domicilio en la ciudad capital. El Culantro Rojo, una tienda ubicada en Calle cuarta, Casco Antiguo, ofrece semanalmente una lista de productos orgánicos en su página web que lleva el mismo nombre. Los clientes pueden realizar sus pedidos con un mínimo de $10.

Los más solicitados son las hierbas (lechuga y arúgula) además del tomate, pepino y cebolla, asegura Claudia Martínez, propietaria de la tienda.

La mayoría de las hortalizas y frutas cultivadas en el país están certificada por Bio Latina, una organización alemana dedicada a garantizar que estos alimentos están libres de químicos y cultivados con prácticas amigables con el ambiente.

Lechuga, apio, pepino criollo, brócoli, petits pois, repollo, zanahoria, tomate, habichuela y perejil son algunas de las opciones que forman parte de la canasta de alimentos orgánicos cultivados en Panamá y que despiertan el gusto en los consumidores y comerciantes.
 

 

ENFOQUE

La huerta en casa

Luis M. Montenegro*
economia@prensa.com

SIEMBRA. Tener una huerta en el hogar es una alternativa viable para aliviar los altos costos de la canasta básica. Para sentir el olor y el sabor del campo, solo se necesita contar con una pequeña porción de tierra, que puede estar dentro de un macetero ubicado en cualquier parte de la capital.

Los huertos garantizan el abastecimiento de comida, y se pueden elaborar en pequeños maceteros, cajones, potes y bolsas. Al hacer un huerto se debe definir el cultivo a sembrarse, y conocer las herramientas con las que se cuenta (espacios disponibles). La decisión más importante consiste en la selección de la semilla de alta calidad.

Las hortalizas más recomendadas son tomate, pimentón, repollo, berenjena, apio, coliflor, lechuga, brócoli, cebollina y cebolla. La preparación del semillero es la primera etapa. Se recomienda colocarlos en lugares accesibles, visibles, con facilidad de riego, con buen drenaje y siguiendo el curso del sol, para brindar a las plantas una buena iluminación.

El tamaño depende de la superficie disponible. La colocación de las semillas puede efectuarse de tres maneras: al voleo, por surco y sitio. Una vez sembradas las semillas se cubren con tierra o sustrato, y se presiona ligeramente, para una óptima germinación. Procurar cubrir el semillero con paja seca, saco, ramas o plástico negro, y se los protegerá de plagas, lluvia, pájaros y animales domésticos. Este procedimiento controla la humedad y el calor necesarios para la germinación.

El riego debe ser muy fino para evitar que la semilla se destape. Se requieren de 3 a 18 días para que germinen las semillas de la mayoría de las especies hortícolas. Después del nacimiento, las plantas permanecerán en el semillero por un período de 3 a 6 semanas. Desinfecte el semillero tres días antes de sembrar; rocíe la tierra con agua caliente, o diluya una cucharadita de vinagre y melaza en 2 litros de agua. Realice el trasplante cuando las plantas hayan adquirido el desarrollo requerido.

La siembra se debe hacer en la tarde, o en días nublados. Además procure regar el semillero 2 o 3 horas antes del trasplante para facilitar el arranque sin dañar las raíces. Usar una pala para el arranque de las plantas. Para nutrir las plantaciones se requiere la elaboración de abonos orgánicos que se pueden hacer con desperdicios de comida.

*El autor es ingeniero agrónomo


ana486
Hace 3 aos

Me gustaria saber donde puedo comprar pollo y huevos organicos.

Provincial
Hace 3 aos

Tambien hay q reconocer q estos productos no deben ser considera para CBF.

Cecilia Rodriguez
Hace 3 aos

Si la finca del vecino se fumiga, la hortaliza de la finca de producción orgánica deja de ser orgánica inmediatamente. Quién puede certificar esto como parte de la trazabilidad que el consumidor necesita saber de la procedencia del producto?
Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia S.A.

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