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Panorama

salud humana en riesgo

Brucelosis, difícil de esconder

El Minsa ha negado que haya contagios humanos por brucelosis bovina, sin tener los resultados definitivos de las pruebas del Instituto Gorgas.

26/12/2013 - El Ministerio de Salud (Minsa) se precipitó. Sin contar con análisis confirmatorios sustentatorios, negó que la brucelosis bovina en Capira haya sido contagiada a humanos.

En enero, el Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud entregará al Minsa los resultados de estos exámenes al Minsa, confirmó Roberto Córdoba, jefe del departamento de Prevención y Control de Zoonosis del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (Mida), en Panamá oeste.

No obstante, el titular del Minsa, Javier Díaz, negó que los siete capireños vinculados a las fincas del ganado enfermo estuvieran contagiados. Curiosamente, en el Mida hay dos versiones y una de ellas sí admite el contagio el 12 de diciembre pasado, justo cuando el ministro lo negó.

Siete personas están en riesgo por una zoonosis, y es “extremadamente infecciosa para el ser humano”, advierte la Organización Mundial de Salud Animal (OIE)*. Entre los contagiados hay niños de 2 y 11 años, y un anciano, todos familiares.

Pero Córdoba recomendó “no preocuparse mucho” si no presentan los síntomas.

Ninguna de estas personas recibió los documentos de sus análisis de sangre, extraída el 22 de noviembre, aseguró un peón, quien pidió reservar su identidad para cuidar su empleo.

Solo se le notificó el resultado: “sospechoso”. Se trata de la misma forma en que actuaron las autoridades con un coclesano al que varios exámenes y su médico de cabecera le confirmaron el diagnóstico de brucelosis en julio pasado. Pero luego de publicarlo La Prensa, el Mida lo negó, argumentando que ellos eran los únicos con los reactivos para esas pruebas.

Al atípico caso, el Minsa le hizo nuevas pruebas, pero instantes previos a la extracción de su sangre, funcionarios le dijeron que el resultado sería negativo.

Contradicciones

La acelerada afirmación de Díaz contravino las palabras de Luis Solano –de Salud Animal del Mida en Capira– quien sí admitió la enfermedad.

“Sí, es verdad, porque no hay que mentir. Las cosas son como son. Salieron siete personas con títulos bajos [al análisis de la enfermedad]”, dijo Solano a TVN. Horas antes, Bredio Velazco, subdirector de Salud Animal, lo negó en Telemetro Reporta.

Fuentes del Minsa indican que siete personas padecen la enfermedad, pues la prueba realizada es segura en más del 80%. Lo único que se espera del Gorgas es su confirmación. Pero admitir el contagio en humanos sería aceptar un descontrol sanitario y paralizaría la exportación de la carne panameña, opinaron expertos consultados.

La ingesta de leche cruda es la principal forma de contagio de brucelosis bovina, explica Rolando Miranda, veterinario, expresidente de la Asociación Nacional de Ganaderos y consultor del Banco Mundial en temas agropecuarios.

Precisamente, ocho trabajadores de la finca Los Mangos, donde se detectaron 91 animales con brucelosis, consumen productos lácteos sin procesar, es decir sin pasteurizar –procedimiento que elimina las bacterias, como la brucella– (ver facsímil).

La tradicional manera de consumir leche y derivados también la practicaron los cinco empleados de la finca El Pensamiento, también en Cermeño (Capira), donde se detectaron tres reses brucelosas.

La enfermedad produce abortos en el ganado y baja la producción. En los humanos es una enfermedad crónica, cuyos síntomas son fiebre, debilidad, dolor en las articulaciones; escalofríos, infección en órganos, como el hígado o el bazo, según la OIE, pero trabajadores de las ganaderías infectadas están asintomáticos, dijo una fuente del Minsa.

Mientras la brucelosis bovina ha reaparecido en ganado del distrito de Capira y en el corregimiento de Tortí, distrito de Chepo, este año también se detectó tuberculosis bovina en la provincia de Coclé, enfermedades zoonóticas [que el animal contagia directamente al humano]. Hacía más de nueve años que no se reportaban casos a la OIE, por lo que estas apariciones fueron calificadas por Miranda como un “descuido del Mida”.

Explica el médico que la clave está en la prevención. Se pensaba que ambas enfermedades estaban erradicadas en el país, por lo que “había que darle un rastreo epidemiológico permanente y no descuidarse”.

“El Mida se ha descuidado en una forma tan profunda, que nos está pasando esta situación. El problema más grande es que no hay personal preparado para montar un programa de control epidemiológico y ver hasta dónde se ha extendido la enfermedad”, advirtió.

Defiende la sanidad

A pesar de los 129 sacrificios por brucelosis y ocho por tuberculosis, Manuel González Cano, director de Salud Animal del Mida, asegura que en salud animal “no hemos estado mejor nunca”.

“Ahora más, con nuevas técnicas de laboratorio, y con más énfasis en diseño de muestreo, con mayor eficacia, vigilancia, y medicación [...] este país se va a mantener libre de estas enfermedades”, aseguró.

Ante las críticas, pidió que se le diera “crédito” al Mida. Las enfermedades “las estamos buscando justamente donde las áreas de producción son más susceptibles y de mayor riesgo”, por lo cual se “ha reforzado la labor”.

Luego de cinco meses de petición de entrevistas y más de una docena de solicitudes de información por correo y teléfono, González Cano accedió a hablar con este diario, pero advirtió que él estaba grabando la entrevista.

Primero guardó distancia a lo que atañe a salud humana, indicando que es labor del Minsa. Reclamó “el papel del productor” en los controles de seguridad de sus fincas y reiteró que todo era un asunto de “mala información”.

Se refería a la tela de duda en la que se encuentra la sanidad bovina del país [que puede convertirse en un problema de salud pública], y que por años gozó de un excelente reconocimiento mundial.

Y no solamente la sanidad es objeto de reclamo. También la transparencia ha sido cuestionada por los ganaderos. En las normativas de la OIE se exige a sus miembros un reporte “inmediato de las enfermedades” (ver facsímil), incluyendo las sospechas.

En estos casos el formulario es genérico y no exime ninguna información, pero González dice que la sospecha no se aplica en estos casos, sino para enfermedades “exóticas”.

La Asociación Panameña de Médicos Veterinarios no está de acuerdo. Dijo que “lo que salga” debe reportarse a la OIE, porque de lo contrario, habrá “sanciones y bloqueo” a las importaciones.

Pero el último informe –del 13 de octubre pasado– sobre brucelosis bovina, habla de 78 bovinos “susceptibles” en Capira, y “cuatro sacrificados”.

En el caso de la tuberculosis bovina, el sacrificio se ordenó de manera sigilosa, desde los correos personales de los funcionarios del Mida. Y se reportó a la OIE 17 meses después de que comenzara su investigación, según evidencias del ganadero afectado.

González, delegado de Panamá ante la OIE, y quien envía estos reportes, aseguró que el país sí cumplió, pues señaló que los informes pueden hacerse cada seis meses.

A su parecer, no se puede notificar al organismo cuando salen animales reactores, porque se requieren pruebas confirmatorias.

¿No están seguros de que los 129 animales tengan brucelosis?

“Reitero, han causado una reacción a la prueba, puede ser que sí o no”.

En cambio, el Minsa, da por hecho la enfermedad desde el 24 de octubre pasado: hay 94 bovinos con brucelosis dice un informe de la inspección (ver facsímil).

En el caso de tuberculosis bovina, el Mida supo del problema desde marzo de 2012, según el ganadero afectado, pero el sacrificio se hizo en mayo de 2013, y el reporte a la OIE se hio en agosto pasado, es decir 17 meses después.

Cuestionado por el reporte, González Cano mencionó que desde que se detectó se hizo un trabajo de investigación y que no se reportó porque en la primera prueba los animales salieron negativos, y que por las pruebas más rigurosas hubo que esperar varios meses.

“Pasa lo mismo que en la brucelosis: no podemos decir que tenemos una enfermedad cuando a las pruebas confirmatorias de campo los animales resultaron negativos”, dijo. Se reportó cuando se tuvo la confirmación del aislamiento bacteriológico, “antes no debíamos”.

¿Tomó año y medio?

“No, pero no fue año y medio que transcurrió para esto”, rechazó varias veces.

Contrario a Panamá, hay países que adoptan otra postura en cuanto a la transparencia, como Croacia, que hizo cuatro informes semanales por brucelosis mellitensis en cabras, con los avances de los análisis, expone que se tomarían muestras bacteriológicas, es decir, avisa de la prueba sin tener los resultados finales. Detalló el primer resultado negativo. Y su último informe en diciembre avisa que se efectuará un “segundo test en los próximos tres meses”.

*(La Organización Mundial de Salud Animal usa las siglas OIE porque era conocida como Oficina Internacional de Epizootias).

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia S.A.

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