Está navegando en la edición del Lunes 11 de Febrero del 2013. Para volver a la versión actual presione aquí.

Panorama

Confirman absolución por contagio de VIH en el HST

Los jefes del Banco de Sangre del Santo Tomás, Heriberto Espino y Gilma Bósquez, incurrieron en omisión, pero este delito no fue investigado.

Rubén Polanco
ruben.polanco@prensa.com

11/02/2013 - El Tribunal de Apelaciones y Consultas de Panamá, en fallo del 4 de diciembre de 2012, confirmó el sobreseimiento provisional dado a los jefes del Banco de Sangre del Hospital Santo Tomás (HST), Heriberto Espino y Gilma Bósquez, acusados de lesiones personales culposas en perjuicio de Rocío Jiménez, quien fue contagiada con VIH en 1994 por una transfusión de sangre.

En su fallo, el juez Alexis Ballesteros reconoció que los acusados incurrieron en el delito de omisión al no informar a tiempo a la menor que estaba contagiada de VIH, pero coincidió con el juez tercero municipal, Boris Quintero, en cuanto a que dicho delito no fue investigado por la Fiscalía Tercera Anticorrupción.

Ballesteros explicó que en 1994 no había un manual de normas y procedimientos para el Banco de Sangre del HST ni el departamento de Epidemiología del Ministerio de Salud, por lo que no se pudo vincular a Bósquez ni a Espino con el ilícito.

Quintero los sobreseyó en fallo del 25 de junio de 2012, la fiscalía apeló y ahora Ballesteros confirmó la decisión de primera instancia.

“No tengo idea cómo son las leyes de mi país, pero no quiero pensar que después de esperar 10 años para ver justicia, este hecho quede impune y con un ser humano en las condiciones en que está Rocío”, dijo María de Jiménez, madre de la joven.

Rocío Jiménez, de 26 años actualmente, está en silla de ruedas, paralizada en 95% del cuerpo; con visión de 70% en el ojo derecho y ceguera permanente en el izquierdo.

Santos Ábrego fue el donante de la sangre que le fue transfundida en el Hospital del Niño, donde recibía tratamiento para la leucemia en 1994.

A Ábrego le fue detectado el VIH siete meses después de donar la sangre, y a Rocío se le notificó el contagio en 2001, cuando se fue a atender un problema de hongos.


Defensor
Hace 1 ao

Lo mas triste del asunto es que si la joven hubiese tenido a su disposición los recursos económicos necesarios hubiese podido tener una mejor calidad de vida.

Defensor
Hace 1 ao

Es increíble que los jueces de panamá le den licencia para matar a todos los funcionarios públicos. En especial si el crimen se comete en instituciones que deberían salvaguardar la vida. El argumento utilizado es pueril. Un juez decente hubiese ordenado las investigaciones que hacen falta para que el crimen no quedase impune.

ºalejandro
Hace 1 ao

Todo es aceptable xque los mismos jueces son unos ineptos y en + casos ladrones---y eso es solo lo q se ve---mientras, los sobreprecios, q son robos, están justificados x este gobierno d timadores, q se enriquecen + engordan sus panzas con dinero robado x avaricia + carecen d toda moral y humanidad xque son vividores, ignorantes e incultos, hijos del egoísmo q contrario al amor, es ignorancia x los q mueren niños d los indígenas y campesinos pobres como del río san pablo x los miles
Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia S.A.

EDICIONES ANTERIORES