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Panorama

RESTOS DE INVERSIONISTA ESPAÑOL ASESINADO EN COLÓN FUERON CREMADOS

El sueño truncado de Untiedt

Desde hace varios años, la costa arriba de Colón se ha convertido en una zona para el tráfico de drogas procedentes de Colombia.

18/12/2012 - Miguel Untiedt vino a Panamá a finales de la década de 1980 con la idea de invertir en su retiro. Se instaló en una finca de mil 700 hectáreas a la que llamó Playa Paraíso, en la comunidad de Juan Gallegos, costa arriba de Colón, y allí se dedicó a trabajar en la ganadería y el cultivo de árboles frutales.

Durante 23 años trabajó en su sueño de descanso, pero no pudo alcanzarlo porque el jueves pasado fue asesinado en su propiedad a causa de una disputa.

José Carlos Fernández, su amigo y socio desde hace más de 20 años, contó ayer a este diario que Untiedt era un hombre pacífico, a quien le gustaba ayudar a la gente.

Agregó que planeaba con las autoridades locales la construcción de un comedor infantil.

Pero algunos lugareños irrumpían en su finca para cazar, lo que le molestaba, pues era un amante de la naturaleza y fanático de la preservación de las especies.

De acuerdo con Fernández, Untiedt lo llamó hace ocho días a Colombia, donde ambos invirtieron en la isla de Tierra Bomba, en la bahía de Cartagena, y le pidió que viniera al país a conocer a un amigo, José Antonio Perdomo Cebrián, de 57 años. Sin embargo, nunca llegó a tratarlo.

Relató que el jueves pasado Untiedt y Perdomo se dirigieron a una de las entradas de la finca y allí tuvieron un altercado con cazadores furtivos armados, quienes les dispararon sin permitirles defenderse.

Su socio y el amigo de este mataron al perro de uno de los cazadores, y estos los mataron a ellos. Luego llevaron sus cadáveres al interior de la finca y allí los abandonaron.

Fernández reconoció que Untiedt tenía un carácter muy firme y a veces “se calentaba y le gustaba hacer las cosas por lo derecho”. Pero no merecía morir así, dijo.

Denunció que desde hace unos años se ha notado un deterioro social en la zona y por eso su socio ya no frecuentaba el pueblo.

Y es que reportes de la policía indican que el área se ha convertido en una ruta para el tráfico de drogas.

Fernández indicó que para lograr el desarrollo de la finca Playa Paraíso, su socio y él tuvieron que hacer grandes esfuerzos económicos, abrir un camino de penetración de ocho kilómetros, desbrozar parte del manglar y llevar la energía eléctrica.

“Este era su sueño, pero ahora hemos quedado sin saber qué hacer”, señaló.

A Untiedt le sobreviven un hijo de 30 años, una hija de 32 y su madre de 98 años, quienes viven en Gran Canaria, España.

A ellos les corresponderá decidir qué hacer con la finca y con otros negocios de venta de frutas que tenía en Canarias e Inglaterra.

Sobre Perdomo, el socio de Untiedt dijo no tener mayor información. Los medios de comunicación de las islas Canarias, sin embargo, afirman que era esposo de la exconcejal Candelaria Sánchez Vega y propietario de un velero que explotaba turísticamente en el Caribe panameño.

Fernández precisó que espera que la justicia panameña haga su trabajo. “Hay gente detenida y esperemos que sean los responsables del crimen”, dijo.

Detalló que los restos de Untiedt fueron cremados, pero su hijo, que vino a Panamá tras lo ocurrido, no decide si las cenizas permanecerán en Panamá o si las llevará a España. El cuerpo de Perdomo sigue en la morgue judicial de Panamá.

MP halla pertenencias de una de las víctimas

El Ministerio Público (MP) recuperó ayer algunas de las pertenencias de Miguel Untiedt, asesinado el pasado jueves en su finca de la comunidad de Juan Gallegos, Colón, durante una riña con un grupo de cazadores furtivos.

Fuentes ligadas a la investigación del caso informaron que la cartera del empresario español y algunos cartuchos de bala con los que se cree fue ultimado junto a su amigo José Antonio Perdomo fueron hallados ocultos en las cercanías de la entrada de la finca donde ocurrió la riña.

Los casquillos recuperados fueron enviados a Criminalística del Instituto de Medicina Legal para someterlos a comparaciones balísticas.

La Personería de Portobelo, que investiga el caso, amplió ayer la declaración indagatoria a los tres imputados, uno de los cuales, empero, se acogió al artículo 25 de la Constitución para no declarar.

En los próximos días, el expediente será enviado a una fiscalía superior.

Juan Manuel Díaz C.


Fer
Hace 2 aos

Malditos mil veces, en todas partes hacen lo mismo, en darien, en colon, en tonosi, en las montañas de Los Santos y cerca de Ocu, definitivamente hay que organizar a las comunidades para que se erradique esta practica maldita de matar animales por diversion y fijense como se ensañaron contra dos desarmados.

jhabacuq
Hace 2 aos

bueno, por ser extranjeros pienso que si se hará justicia y rápida contra los asesinos, hubiera sido el hijo de la cocinera lo mas seguro que estarían sueltos por ahí.

Coldblood
Hace 2 aos

malditos cholos cazadores, que los metan presos...
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