Está navegando en la edición del Martes 15 de Mayo del 2012. Para volver a la versión actual presione aquí.

Panorama

RESIDENTES DE COSTA DEL ESTE SON AZOTADOS POR LA DELINCUENCIA

Hampa impone ´toque de queda´

La última de las víctimas fue una presentadora de televisión, a quien delincuentes se le metieron en la casa.

Elio Núñez
Juan Manuel Díaz C.
panorama@prensa.com

15/05/2012 - No hay nada escrito ni forma parte de un decreto ejecutivo, pero desde hace bastante tiempo que en Costa del Este impera una suerte de toque de queda, impuesto por el hampa.

Se activa a partir de las 9:00 p.m. y la propia Policía Nacional (PN) reconoce no poder hacer mucho, salvo dar sugerencias a los vecinos y patrullar la zona, la mayoría de cuyos barrios y edificios son custodiados por vigilantes privados.

El subcomisionado Nonato López, jefe de la PN en esa exclusiva zona de la capital panameña, reconoció que les han pedido a los residentes no salir de sus casas después de las 9:00 p.m., sobre todo a hacer ejercicios en el bulevar, debido a la delincuencia.

En líneas generales, las cifras del Sistema Nacional Integrado de Estadísticas Criminales dan cuenta de una disminución en los robos a mano armada cometidos en el país en los primeros cuatro meses del año, al pasar de mil 408 casos en 2011 a mil 062 casos este año. Sin embargo, la PN advierte de un aumento en los delitos contra la propiedad cometidos en Costa del Este y reconoce que ha habido 9 robos desde abril.

Una de las últimas víctimas de los ladrones fue una presentadora de televisión. Varios delincuentes ingresaron a su casa este sábado, luego de cavar un túnel debajo del muro perimetral del inmueble.

El parte de la PN indica que los ladrones entraron a la residencia desde la zona boscosa que divide Costa del Este con Llano Bonito.

Los maleantes se llevaron dinero en efectivo y celulares, y aunque dominaron a la presentadora de televisión, a su familia y a varios invitados que ese día compartían en una fiesta, no los pueden identificar porque se cubrían el rostro con pasamontañas.

Allegados a la familia relataron que los delincuentes usaron armas de fuego y sometieron a todos los presentes en la casa.

Una vecina de la presentadora contó que ese mismo día hubo otro hurto en una residencia de la misma barriada y según el mismo modus operandi; es decir, los maleantes abrieron un túnel debajo del muro, entraron, saquearon y huyeron.

El subteniente jefe de la PN en Costa del Este, Luis Kennion, reconoció que tienen dificultades para hacer el trabajo de vigilancia, pues, como se dijo, la mayoría de las casas y edificios tiene custodios privados.

Detalló que cuando los uniformados llegan a las barriadas, se les informa que no pueden entrar porque se trata de áreas privadas.

“Tenemos que esperar por horas para que nos permitan entrar y examinar la casa o zona donde ha ocurrido el delito”, sostuvo Kennion.

Según el funcionario, por la negativa de los vecinos a permitirles la entrada, lo que han tenido que hacer es enviarles sugerencias de medidas de seguridad a través de correos electrónicos y volantes.

Intolerancia y alcohol propician los homicidios

El ministro de Seguridad, José Raúl Mulino, reconoció ayer que hubo un “ligero” aumento en el número de homicidios ocurridos en el país durante el primer cuatrimestre de este año, pero aclaró que la mayoría de esas muertes no puede ser atribuida a la delincuencia, pues ocurrieron dentro de los hogares, como consecuencia del consumo de alcohol, en hechos pasionales, riñas y/o venganzas personales.

En efecto, Mulino precisó que entre enero y abril se registraron 263 crímenes en el país, lo que da cuenta de un aumento de 3.5% (nueve casos) en relación con el mismo período del año anterior.

Sin embargo, puntualizó que solo 17% de esos homicidios fue el resultado de las operaciones del crimen organizado en el país, valga decir del narcotráfico, la trata de personas, el tráfico de armas y otras actividades delictivas.

En cambio, 49% de las muertes, dijo, se dio a causa de asuntos domésticos, por definirlo de alguna manera, y otro 13% durante robos.

Pero hace dos años, cuando comenzó este gobierno, Mulino atribuía al crimen organizado la gran mayoría de los homicidios que se cometían en el país.

Hoy, el ministro afirma que la sociedad panameña está enferma por la violencia y la intolerancia. Mulino difundió las cifras de crímenes y otros delitos la mañana de ayer en la Presidencia de la República, y en la tarde lo expuso a miembros de la Curia Metropolitana. Frente al panorama descrito por el ministro, el arzobispo José Domingo Ulloa dijo que urge una cruzada nacional por la paz, para evitar que la violencia siga acabando con la juventud. Según su opinión, es urgente aplicar medidas contra la violencia, que, a su juicio, se está convirtiendo en una enfermedad que poco a poco mina toda la sociedad y pone en riesgo la convivencia civilizada.

Juan Manuel Díaz C.


pepitoeltravieso
Hace 2 aos

muchas veces los mismos custodios privados desde las garitas se ponen de acuerdo con los hampas. quienes mas que ellos que saben quien entra y quien sale a determinadas horas del día. por eso es que no permiten que entre la policia hasta que los ladrones hayan terminado su trabajo asi no los delatan.

Empédocles Agrigento
Hace 2 aos

Mulino y sus muchachitos, estan mas preocupados en comprar juguetitos "fancy" como los radares, mapas digitales, glocks y armas desechables, ya que por cada compra, le regalan un premio (LLamado "mordida","tajada","coíma"),no les preocupa este bumerang que les puede golpear en cualquier momento inesperado.

yiyo
Hace 2 aos

además, calificar a costa del este como "zona roja", gracias a que posiblemente una pequeña pandilla de fascinerosos está haciendo de las suyas, antes de que sean capturados, es ridículo y un insulto a la inteligencia de los lectores de este diario. las verdaderas "zonas rojas" de la capital son aquellas en donde los homicidios son cotidianos (a mi pesar), como san miguelito, p.ej.

yiyo
Hace 2 aos

este artículo me parece escrito con denodada intención de crear el pánico, aunque lastimosamente describe un problema evidente: la falta de cooperación entre la policía nacional y los residentes de costa del este. llama la atención que ni siquiera se hace referencia a la existencia de un plan de vecinos vigilantes en el área y ahora se reclama el incremento de la delincuencia. ¿quién los entiende?

GANDHI
Hace 2 aos

impongan la ley de marco rifle con estos malechores, como permitimos que nos controlen?, esos derechos humanos solo salen a proteger a los malos y las victimas?

El Gavilan
Hace 2 aos

Tienen que traer a Panama al Obispo Romulo Emiliani que tiene mucha experieicnia con los maras en Honduras, para que trabaje con trabajadores sociales y organice una campana para ir erradicando la violencia con educacion y trabajo social, para reicertar a la juventud delincuancial a la sociedad. A los verdaderos corruptores y sicarios que se han filtrado en el pais a la carcel con ello con castigos severos.

El Cholo caricho
Hace 2 aos

Eso de no dejar entrar a la policia a las barriadas privadas tambien es un problema. Sin mencionar que no hay programas de resocializacion.

Atanas
Hace 2 aos

De nada sirve que policias esten dispuestos a dar sus vidas en el oficio, si la justicia no esta de su lado! Tanto para criminales de cuello blanco, como para los menores respaldados por el codigo de la familia!

Atanas
Hace 2 aos

Para las Elecciones 2014 la seguridad necesita ser tema prioritario, es triste que con todos estos circos politicos, desde la epoca de Martin nos han distraido y apartado la atencion de la gravedad de este problema. Y cada candidato le echara la culpa al anterior hasta que no haya un panameño que no haya sido victima de un crimen.

Poncio
Hace 2 aos

hubo una época en que simplemente los hombres se unían y perseguían a la lacra y la exterminaban: no sólo las víboras, sino los nidos también. a quienes no pueden vivir en civilización hay que lanzarlos a la selva... empezando por los corruptos que solo roban lo que le pertenece a todos.
Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia S.A.

EDICIONES ANTERIORES