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Panorama

La Alameda

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ESPARCIMIENTO El parque era utilizado hace 20 años en donde se hacían posadas. Los vecinos dicen que debido a la congestión vehicular y la inseguridad ya casi no lo usan. LA PRENSA/Luis García

12/05/2013 - La Alameda es un barrio de no más de 35 años, con casas amplias, de dos y hasta de cuatro pisos con jardines bien cuidados. A principios de la década de 1980 cuando se mudaron los primeros residentes, los niños podían jugar en las calles tranquilamente e ir al parque de La Alameda. Eran las afueras de la ciudad, estaba lleno de árboles; no habían llegado los comercios ni los edificios. Y dicen los vecinos que  tienen más de 30 años en el lugar, que antes había más sentido de comunidad.

La urbanización se divide en dos: La Alameda 1, que viniendo desde la Avenida Ricardo J. Alfaro (Tumba Muerto), en la calle principal, está a la derecha, en Calle Orinoco, en donde fueron hechas las primeras casas; y La Alameda 2, a la izquierda, después de la Academia Hebrea de Panamá, por Calle Las Huacas. Las primeras casas costaron entre $80 mil y $120 mil, dependiendo del área o si eran dúplex. Ahora una casa puede costar hasta $370 mil y las hay que pasan del millón de dólares. Un apartamento de 135 metros cuadrados cuesta $180 mil.

La Alameda tiene una excelente ubicación en plena ciudad de Panamá, aunque manteniendo su condición de barriada, con  fácil acceso al corredor Norte, a la Avenida Ricardo J. Alfaro y a la Juan Pablo II y al bulevar El Dorado, a través de Dos Mares y Las Mercedes.

LA ALAMEDA DE HOY

En este momento -y desde agosto de 2012- varias casas denuncian desde unos letreros que “La Alameda se opone a los cambios de zonificación, alta densidad, comercios en áreas residenciales, alto al caos urbano”. Es otro de los muchos casos de barrios de  esta urbe que crece sin control y en desorden, y en los que los vecinos se orgnanizan y se manifiestan poniendo letreros. Aquí todos vecinos están en contra.  

Debido al incremento de construcciones y comercios  los vecinos se han unido y han conformado la Asociación de Residentes de La Alameda   “en pro de la calidad de vida de sus miembros” de hecho”.

Esperan que este año puedan obtener la personería jurídica, según cuenta Ángela Healy de Weinstein, presidenta de la asociación quien vive allí desde hace más de 20 años.

La asociación realiza proyectos como reciclaje con el programa Bliss’s Earth Recycling Panamá y una campaña para que los dueños  de animales recojan los desechos de sus mascotas,  una queja constante de los vecinos de La Alameda.

LOS VECINOS

Sonia Sandoval tiene 20 años viviendo allí: “era muy tranquilo y un excelente sitio para vivir”. Rosario Arosemena se mudó hace 33 años a una de las primeras casas que se construyeron en la segunda etapa: “Una de las ventajas es lo céntrico; está conectada con los corredores”. 

Alex Díaz escogió este sitio para vivir hace 20 años   “porque era un área cerrada y segura”.

EXCESO DE TRÁFICO

Uno de los problemas serios de tráfico que tienen es  la cantidad de carros que pasan por estas calles residenciales para acortar camino y a gran velocidad. Cuando Arosemena se mudó la urbanización estaba cerrada y no tenía salida hacia la Juan Pablo II. Tampoco se había construido el corredor norte. Pero hace 15 años la vía fue abierta. “Ahora vivo secuestrada en mi propia casa, los carros no me dejan salir ni entrar”, se queja.

“Hay demasiado tránsito, producto de la construcción del metro” y el semáforo que lleva a La Locería y la Avenida Juan Pablo II, se “demora demasiado”.   Un día, una persona le chocó el carro a Alex Díaz, cuando  salía de su casa. Perdió el caso.  “La persona que me chocó y el juez de tránsito dijeron que esta era una calle principal y que se podía ir a alta velocidad”.

Por otro lado, Arosemena admite que la situación es temporal. Pero  le preocupa que la situación “sea más larga de la que pueda soportar y desmejore”. Healy dice  que el incremento de construcciones sin la cantidad de estacionamientos necesarios, comercios y colegios en la zona han contribuido al congestionamiento. Además,  los carros se estacionan en las veredas.

“Cuando hay eventos en las escuelas, llegan a trancar las entradas de las casas”, afirma. Al respecto, una vocera de la Academia Hebrea de Panamá explicó  que cuando hay reuniones o eventos especiales “tratamos de no afectar a nuestros respetados vecinos, pero a veces se nos escapa de las manos”.

“El tráfico se dificulta un poco, ya que las calles son muy estrechas”, señala Elizabeth R. de Tam, directora de Vida Estudiantil y Extensión de la Universidad Especializada del Contador Público Autorizado.

El director de Seguridad Vial de la Autoridad del  Tránsito y Transporte Terrestre Carlos Ayuso expresó que la excusa de los tranques por la construcción del Metro ha ido disminuyendo,  porque se han ido habilitando algunos semáforos y señalizaciones que no estaban operando. El funcionario señala que estas son calles de uso público, por lo que  se puede transitar.

ROBOS Y ASALTOS

De los cuatro vecinos que entrevistados, todos han sufrido robos dentro de sus casas; algunos a plena luz del día y otros en más de una ocasión.  Healy indicó que a pesar de que tienen el programa vecinos vigilantes, el año pasado hubo  cinco robos. 

Para entrar a las casas sin violencia los ladrones llegaban con una caja grande, como si fuera un premio, y las personas los dejaban entrar; entonces las encañonaban y amordazaban. “Cometimos el error de no hacer la denuncia”, y considera  que esto influye a que la policía no esté más alerta en la zona. Al cierre de la edición, la vecina avisó de otro robo cerca de su casa la noche anterior.

Tam indicó que la comunidad universitaria “han sido víctima de robos y asaltos”, por lo cual le gustaría más iluminación y seguridad.

Al respecto, de las denuncias, la vocera de la Policía Nacional, Mara Rivera, afirmó que esa institución ha reforzado la vigilancia no solo en La Alameda, sino en el resto del país.
“En ningún punto se ha bajado la guardia y el descenso en las estadísticas de todos los delitos es una prueba de ello”, dijo.

CONSTRUCCIONES Y ZONIFICACIÓN

Ángela Healy explica que no van a permitir comercios en esta área residencial;  los comercios atraen un flujo de personas ajenas al barrio y otro tipo de problemas como poca seguridad y falta de estacionamientos.
Arosemena indica que la calle principal está habilitada para los edificios porque es de doble vía y es ancha. “Pero las calles interiores no aguantan más circulación”, expresa.   Voceros del Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial informaron que la institución no ha efectuado cambios de uso de suelo en estas áreas.

La institución dijo que los vecinos se mantienen en comunicación; también indicaron que los negocios como hostales, oficinas, tiendas, entre otros, son regulados por el Municipio de Panamá y recalcan que esta entidad puede decidir cuál es la sanción si operan en un suelo no adecuado.

Los vecinos organizados ya han frenado la operación de varios comercios, como un jardín de niños y un hostal. “Fuimos a la Alcaldía y al Ministerio de Vivienda y vinieron los inspectores y descubrieron que la zona no era apta”.
Sin embargo,  recientemente se instaló en la calle Orinoco el Consulado de Nicaragua, sin respetar la zonificación R2A (residencial para viviendas unifamiliares, bifamiliares en hilera y sus usos de complemento hasta densidad neta de hasta 300 personas por hectárea), incumpliendo la norma. Este comercio debe tener zona C2 (comercio con densidad alta) para poder operar, según cuenta Healy. “Ya envíamos notas a Cancillería y estamos a la espera de su respuesta”.

OTROS DETALLES

En los lugares altos de La Alameda 1, algunos vecinos tienen baja presión de agua. Muchos han  puesto  tanques de reserva. Contactamos al Instituto de Acueductos y Alcantarillados 12 veces por teléfono, pero al momento del cierre de esta nota no se obtuvo respuesta.

SOBRE LA ALAMEDA

Los edificios del Colegio Internacional de María Inmaculada fueron inaugurados el 5 de mayo de 1975 en el barrio. La Academia Hebrea de Panamá es otro de los colegios y abrió sus puertas el 7 de marzo de 1979  con 60 alumnos. Hoy cuenta con más de 700 alumnos. “Nos sentimos muy cómodos en esta urbanización la cual hemos visto crecer y desarrollarse”, señala la vocera.  Otra entidad educativa en el barrio es la Universidad Especializada del Contador Público Autorizado.

Otra entidad educativa es la Universidad Especializada del Contador Público Autorizado. “Es muy bonito su medio ambiente hay muchos árboles y en las instalaciones están bien cuidadas sentimos un ambiente muy sano y agradable”, dice Elizabeth de Tam.

El barrio forma parte de las 28 urbanizaciones del corregimiento de Betania. Tuvo su origen en 1947, cuando la finca de 70 hectáreas y propiedad de José Domingo Arias fue vendida al Gobierno nacional por $192 mil según refleja una publicación de este diario del 19 de enero de 2002.

El Supermercado más cercano es el Super 99 (en la salida del frente y entrada a urbanización Pribanco) y tiene farmacia. Por la zona se encuentra el la Caja de Seguro Social Arnulfo Arias Madrid. La estafeta de correos más cercana está en el Supercentro El Dorado. Hay dos farmacias una Arrocha y una Metro en la Ave. Ricardo J. Alfaro. La estación de bomberos David Brandón ubicada en Avenida La Paz en Betania es la más cercana y la subestación de policía en Camino Real.

Con información de Didier Gil Gil y Elio Núñez

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