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Panorama

Pacto sin avances

ARISTIDES CAJAR PÁEZ
acajar@prensa.com

12/01/2013 - Fue al calor del debate sobre la ampliación del Canal de Panamá, en 2006, que el entonces presidente Martín Torrijos echó a andar la Concertación Nacional para el Desarrollo.

Junto con el proyecto de ampliación, que no era apoyado por todos los sectores del país, parecía necesario impulsar una estrategia de desarrollo que integrara el beneficio de esta megaobra.

Así, la sociedad civil organizada y los partidos políticos se unieron para encontrar puntos de coincidencia y definir un plan de desarrollo viable.

En el esfuerzo se involucró el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

El 26 de febrero de 2007 se instalaron cuatro mesas y 80 delegados. Bienestar y equidad, Institucionalidad, Educación, Crecimiento económico y competitividad, eran los nombres y los temas de cada una de las mesas.

El entonces presidente del partido Cambio Democrático, Ricardo Martinelli, se mostró renuente a participar en la concertación. Salvo el panameñismo, el resto de la oposición también se mostraba escéptica.

Tras un arduo trabajo, las mesas lograron cumplir con el objetivo de definir más de un centenar de metas, y el 7 de noviembre de 2007 fue clausurado el proceso de consulta de la Concertación.

Solamente Juan Carlos Varela, en representación del panameñismo, acudió al acto como parte de la oposición política.

Un Consejo de la Concertación, a partir de entonces, debía dar seguimiento a los proyectos y “servir de espacio de diálogo y concertación” entre todos los sectores de la sociedad para resolver problemas nacionales relevantes.

Para agosto de 2008, el Consejo aceptaba el escepticismo de la población, echaba en falta la participación de más partidos políticos aparte de los oficialistas Revolucionario Democrático (PRD) y Partido Popular (PP) y el opositor Panameñista.

El Gobierno hasta entonces no había avanzado en adoptar las leyes de participación ciudadana, descentralización municipal y del sistema público de salud, algunas de las principales iniciativas surgidas en el foro.

Para entonces, otro peligro asomaba en el horizonte: La inminente campaña política para las elecciones de 2009.

Un año después había ganado el poder Ricardo Martinelli, un escéptico de la Concertación. Sin embargo, su gobierno se comprometió a reactivarla.

En octubre de 2009, María Fábrega, viceministra de Gobierno y encargada por el ejecutivo al frente del Consejo de la Concertación, señaló que las metas del foro deberían ajustarse a los planes del nuevo gobierno.

El secretario ejecutivo del concejo era Francisco Escoffery.

En cuando a fondos, también hubo un recorte sensible: de 700 mil dólares asignados a la secretaría técnica, se rebajó el presupuesto anual a 250 mil dólares.

Sin embargo no hubo reuniones, las tensiones crecieron y el ahora opositor PRD se retiró.

Temas como la reforma a la Ley de Carrera Administrativa, el aplazamiento de la Ley de Descentralización, la selección de los dos magistrados de la Corte, la posposición de la reforma judicial, y la suspensión temporal de la Red de Oportunidades, habrían sido objeto de disputas insalvables con el gobierno.

Para mayo de 2010 la situación no había hecho sino empeorar: de las 163 metas y 483 estrategias planteadas, ninguna se había cumplido y, como si fuera poco, Escoffery presentó su renuncia.

En julio se eligió a Mario Jaramillo como reemplazo, pero en octubre la situación se agravó, a raíz de las tensiones producidas por la controvertida Ley 30 o ley chorizo, causante de los más graves disturbios en 20 años en el país, saldados con cuatro muertos y decenas de heridos en Bocas del Toro.

Los miembros del Consejo le llaman la atención a Jaramillo por apoyar los lineamientos del gobierno. En noviembre, Jaramillo renunció.

En marzo de 2011, Martinelli anuncia que sería la Concertación el escenario donde se discutirían las nuevas propuestas de reformas constitucionales. Un grupo de notables dentro del foro se encargaría de examinarlas y emitir su opinión sobre estas. La polémica propuesta de reelección presidencial inmediata fue rechazada.

Sin embargo, el tema de la segunda vuelta electoral pasó la prueba.

Para mediados de 2012, otra propuesta polémica llevada al foro, la de la Sala V de la Corte Suprema de Justicia, también había sido rechazada. Y tampoco se avaló la venta de terrenos de la Zona Libre de Colón.

Martinelli dijo entonces que la Concertación Nacional para el Desarrollo era un “ente de consulta no vinculante”. El oficialismo decidió seguir adelante con el polémico proyecto.

En el seno de la Concertación, la permanencia de María Fábrega fue objeto de una agria polémica. Fábrega renunció, pero a instancias del Ejecutivo siguió vinculada al foro.

El gobierno debió dar marcha atrás en el tema de la venta de tierras de la Zona Libre, luego que su aprobación y sanción en octubre provocaran una semana de graves disturbios que cobraron la vida de cuatro personas y dejaron decenas de heridos en la costa atlántica.

El grueso de las iniciativas de la Concertación sigue aplazado.

Un largo camino para el desarrollo

La Concertación Nacional para el Desarrollo se inscribe dentro de un largo camino para fortalecer la institucionalidad de Panamá y promover un modelo de desarrollo cónsono con los intereses y posibilidades del país.

“Las reuniones de Bambito (entre 1993 y 1994) ofrecieron un espacio de encuentro y posibilitaron los primeros pasos para la reconstrucción de la institucionalidad tras la invasión”, señala una reseña del Programa para el Desarrollo de la Naciones Unidas (PNUD), patrocinador principal de estos foros y diálogos. Así también sucedió con el foro Visión 20-20, creado en 1998 ante el inminente traspaso del Canal a manos panameñas y los enormes retos que para el país implicaba este hecho. La Concertación Nacional para el Desarrollo venía a ser la culminación de esta cadena de diálogos entre las diversas fuerzas políticas, y sectores sociales y civiles preocupados por el desarrollo de la nación.


Anselmo21
Hace 1 ao

LO QUE EL PAMEÑO NO TOMO EN CUENTA AL VOTAR SI POR LA AMPLIACION DEL CANAL, Q ESTA FUE SU UNICA OPORTUND D PONER LAS PAUTAS Y NO SEGUIR SECUESTRADO SUS INT SOCIALES x UNA CLASE POLIT D TURNO, xq? XQ EN PMA TODO ES POLITICO,PERO LES LLENARON EL CEREBRO D PATRIA ENTRE "" CONVENIENTES Y LOS HICIERON VOTAR SI, PUDIENDO ELLOS AL VOTAR NO ALA AMPLIACION PARA QUE SE GARANTIZARA PREVIAMENTE dejar ESTABLECIDO COMPROM SOCiales D INVERSION SOCIAL DIRECTA NO MANEJADOS POR LOS GOBIERNOS EN TURNO

-KAJOL
Hace 1 ao

esto también se ha encargado rm de pisotearlo, el tipo no soporta nadie haga algo bueno x panamá.
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