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Panorama

SISTEMA DE EDUCACIÓN SUPERIOR

Rectores critican acreditación

El Consejo de Rectores de Panamá y la Asociación de Universidades Privadas de Panamá (Auppa) solicitaron al presidente de la República, Ricardo Martinelli, suspender temporalmente el proceso de acreditación.

didier Hernán Gil Gil
didier.gil@prensa.com
FISCALIZACIÓN. La empresa privada, rectores y universidades reconocen que es necesario que haya un mecanismo de evaluación para mejorar la enseñanza superior que actualmente se imparte en el país. LA PRENSA/Archivo.

03/09/2013 - El Consejo de Rectores de Panamá (CRP) y la Asociación de Universidades Privadas de Panamá (Auppa) solicitaron al presidente de la República, Ricardo Martinelli, suspender temporalmente el proceso de acreditación de las universidades que empezó en el año 2012.

La petición fue hecha mediante una nota con fecha del 19 de agosto de este año y que lleva las firmas del presidente del CRP, Gustavo García de Paredes, y del presidente de Auppa, Ricaurte Martínez.

En la nota se solicita “la suspensión de toda la normativa que rige la evaluación y acreditación de universidades y la designación de una comisión del Ejecutivo para que se reúna de inmediato con una delegación del CRP y la Auppa”.

Tanto García de Paredes como Martínez optaron por enviar la nota directamente a Martinelli, a pesar de que quien preside el Consejo Nacional de Evaluación y Acreditación de Universidades de Panamá (Coneaupa) es la ministra de Educación, Lucy Molinar.

El reclamo de ambos organismos universitarios surge ocho meses después de haber concluido la primera convocatoria del proceso de acreditación y evaluación universitaria, el cual buscaba reglamentar la enseñanza de la educación superior.

El presidente del CRP y también rector de la Universidad de Panamá UP explicó que se detectaron fallas e inconsistencias académicas y legales durante la acreditación y la evaluación.

Por ejemplo, dijo que no hubo uniformidad en la calificación y puntuación. “Había una calificación diferente para las universidades oficiales y otra para las particulares”, agregó.

A los rectores también les molestó que los pares externos fueran asignados directamente por la secretaria ejecutiva del Coneaupa, Mariana de McPherson. Este grupo de expertos era el encargado de calificar a las universidades y varios de sus integrantes residían fuera del país.

El CRP asegura que los informes elaborados por los pares externos estaban alejados de la realidad y que estos profesionales extranjeros no conocen el funcionamiento de cada centro universitario. Por ello, consideran que hay que hacer un alto a este proceso antes de continuar.

Pero además de pedir la suspensión del proceso de acreditación, varias universidades decidieron renunciar a Coneaupa.

En ese sentido, el pasado 27 de agosto, el CRP emitió una resolución en la que deciden retirarse de Coneaupa tres universidades oficiales y dos particulares.

Se trata de la Universidad de Panamá (UP), Universidad Tecnológica de Panamá (UTP), y la Universidad Marítima Internacional de Panamá. Mientras que las particulares fueron: la Universidad del Arte Ganexa y la Universidad Americana de Panamá.

“Si ellos quieren ignorarnos, nosotros acabaremos por ignorar al Coneaupa”, dijo el rector de la UP.

Ante todo esto los rectores envueltos en esta polémica analizan la creación de una comisión especial para resolver los problemas surgidos tras las acreditaciones.

Esta sería la primera vez que la transformación universitaria encuentra oposición por parte de algunos rectores, ya que este proceso fue respaldado por todas las universidades cuando empezó a principios de 2012.

RETROCESO

La presidenta del Coneaupa, Lucy Molinar, explicó que todos los aspectos de evaluación fueron aprobados en las sesiones de ese organismo compuesto por las propias universidades.

“Las universidades tenían la posibilidad de objetar a los pares externos que los evaluaban y todo esto fue decidido en el consejo”, acotó.

Igualmente aclaró que “se hizo todo correcto, y sobre el caso de la calificación agregó que la misma se arregló, a mitad de proceso, para que fuera una sola puntuación y no hubiera molestias. “Todo eso quedó por escrito”, añadió la ministra.

Molinar recordó que el proceso de acreditación es una de las tareas más importantes del país. “Si hay que corregir se puede hacer, pero con debate”, indicó.

Por su parte, Roberto Troncoso, expresidente de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa, calificó este hecho como un “retroceso”.

Troncoso asegura que esta acción evaluativa fue muy bien vista por el sector privado, pues dio la sensación de que se estaba combatiendo la mediocridad en la enseñanza superior.

En Panamá hay más de 40 universidades, pero solo 27 se acogieron a la acreditación el año pasado.

De esas, solo 17 cumplieron con los requisitos que se solicitaban en la matriz de evaluación, las cuales fueron validadas por los pares académicos visitantes.

Para llegar a esta decisión, antes se debió cumplir con un informe de autoevaluación, el plan de mejoramiento, el informe final, y las recomendaciones de los más de 93 pares externos que trajo Coneaupa.

Reportes de ese organismo universitario dan cuenta de que aún quedan pendiente tres universidades por pasar por este proceso. Son ellas: la Universidad de San Martín, Universidad Hossana y la Universidad de Alta Dirección.

Estos centros de enseñanza superior no fueron incluidos en la evaluación del año pasado, debido a que no tenían seis años de funcionamiento. Este era uno de los requisitos para lograr acreditarse.

Por otra parte, la comisión técnica de evaluación y acreditación empezó el pasado 24 de enero el acompañamiento a las universidades que participan en la segunda convocatoria de evaluación con fines de acreditación institucional.

Las universidades no acreditadas tienen un plazo de un año de prórroga para cumplir con los requisitos del proceso y recibir nuevamente la visita de los evaluadores.

NEGOCIO UNIVERSITARIO

Una de las principales observaciones, tanto de Coneaupa como del Ministerio de Educación (Meduca), cuando comenzó el proceso fue que la educación superior se estaba volviendo un negocio en el país.

Prueba de ello es que Coneaupa se encontró con que el Ministerio de Comercio e Industrias (Mici) había aprobado 144 permisos de operación para casas de estudios superiores. No obstante, cuando hicieron fiscalización y compendio se percataron de que físicamente había menos de 40 universidades en Panamá.

Precisamente para aprobar la acreditación universitaria, las casas de estudio superior deben ahora entregar al Meduca las carreras que impartirán, junto con un estudio de diagnóstico de mercado, la planta docente, la infraestructura física y la sostenibilidad económica, entre otros detalles de carácter administrativo.

Los empresarios coinciden en que esta transformación universitaria era necesaria porque Panamá tiene un atraso de 15 años en este proceso, comparado con otros países como Colombia, Costa Rica, Chile, Guatemala y El Salvador.

 

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