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Panorama

COLÓN. INUNDACIONES DE NOVIEMBRE 2012.

Sin techo,como el niño Jesús

La naturaleza se apiadó de 40 familias de Nuevo Arco Iris, pues el desliza-miento del suelo y el derrumbe de sus casas no incluyó víctimas fatales.

MIGDALIA GRINARD
nacionales@prensa.com

24/12/2012 - Decorar el arbolito y montar el nacimiento, irse a la cocina a preparar los dulces, el pavo, el arroz con pasitas o guandú; el olor a pino, la entrega de regalos y el brindis por la paz y felicidad son tradiciones navideñas que este diciembre extrañarán las familias damnificadas de la arruinada barriada Nuevo Arco Iris, en Colón.

Fue en un abrir y cerrar de ojos, ese 23 de noviembre, cuando 40 familias vieron todos sus planes desvanecerse, al desplomarse sus casas como si fueran castillos de naipes, luego de que las intensas lluvias azotaran la provincia y socavaran los cimientos de las nuevas casas.

La alegría y los sueños que forjaron les duró escasos siete meses que disfrutaron de la estadía en su nueva y anhelada vivienda. Por sus mentes pasaron los recuerdos de aquel entusiasmo cuando compraron muebles nuevos e hicieron un anexo.

Hasta habían planeado hacer un pequeño “convivio” con sus vecinos más allegados para celebrar una Navidad diferente, como no la habían tenido por años cuando ocupaban los multifamiliares y barracas de Arco Iris, que debieron abandonar con la visión de tener una casa propia, grande y cómoda. La alegría no era para menos, después de 15 años de espera.

Sueño truncado

Ahora, sentados en la terraza de un hotel de la ciudad, donde fueron alojados por las autoridades desde el día del desastre, Gloria Góndola de Hernández y otras damnificadas, con la mirada triste, poco ánimo navideño y desgano, junto a varios de sus hijos, narran cómo fue ese, el momento más difícil de sus vidas, al perder sus casas con el hundimiento del terreno y el daño en muebles y enseres que tanto sacrificios les costaron.

Una de ellas recordó, con algo de consuelo en sus palabras, que para este mismo tiempo la virgen María y su esposo José buscaban un techo dónde guarecerse, ante la próxima venida del Salvador.

estamos juntos

Aunque perdieron su hogar y sufren muchas incomodidades por lo reducido del espacio, falta de privacidad y la mala cara de los empleados del hotel, no han perdido la esperanza de contar nuevamente con una vivienda digna y propia.

Si bien sus hogares se desmoronaron y hundieron por un mal relleno que hizo una empresa que –según ellos– debiera ser demandada penalmente, agradecen al cielo que ni siquiera el anciano abuelo, el más vulnerable, muriera en esta catástrofe, tal y como ocurrió en la vía Transístmica con la pérdida de los dos rescatistas de la Cruz Roja Panameña, bajo toneladas de tierra.

“Perdimos nuestra casa, pero estamos juntos y con la esperanza de que pronto nos construirán una nueva y podremos reactivar nuestros sueños y disfrutar la Navidad de 2013. Entonces la familia estará unida, en torno a la mesa, dándole gracias al niño Dios”, comentó Gloria.

Sentimiento similar expresa la pequeña Laura Kennedy, que con nostalgia dice: “no queremos pasar la Navidad como el Día de la Madre, cuando nadie vino a felicitarnos. Ese día el Gobierno se olvidó de nosotros”.

La ilusión de una esperanza

Son 54 las personas damnificadas que habitan en el hotel Carlton, y reciben alimentación tres veces al día por parte del Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (Miviot). Ellas reiteran que no quieren subsidios y que permanecerán en los hoteles hasta que el Gobierno les construya sus nuevas casas, aunque reconocen que viven en diferentes habitaciones, incómodos y sin privacidad.

Las autoridades informaron que se gestiona un terreno para la construcción de 100 nuevas casas. El infortunio de aquel 23 de noviembre pasado dejó un total de 40 casas afectadas, 14 de las cuales se deslizaron, y el resto se mantiene en zona de peligro, lo que provocó el desalojo de estas familias que también habitan en los hoteles Andros, Merylan y Washington.


akemi 5
Hace 1 ao

Gracias a Dios que no hubo pérdida de vidas; y dios no nos da cargas que no podemos llevar; esta fue una desgracia pero material; y las incomodidades, el susto y pérdidas materiales serán muy bien recompensadas

akemi 5
Hace 1 ao

El gobierno ya gestiono y está acondicionando el terreno donde no solo tendrán simples casas, sino una urbanización completa y moderna, con área social tanto para la juventud como para la tercera edad y el modelo de las casas son más bonitas, más grandes y con más terrenos

akemi 5
Hace 1 ao

Nadie hubiese querido que ocurriera esta desgracia y menos el actual gobierno que al ver la obra detenida la siguió para darle una vida digna a esas familias; y su nuevo hogar lo volverán a dar, así lo prometió Martinelli y le cumplirá al igual que en Curundú.

EZE
Hace 1 ao

pero nos vamos a gastar $2.7 millones en los carnavales de las racatacas y los meñas...ajúa con el colombiano bribón...salo chamoais.
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