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Panorama

ACCIDENTES. ESTADIOS DE GRANDES LIGAS.

Tragedias en el béisbol

Suman tres los muertos en el Turner Field de Atlanta. El último ocurrió el pasado lunes, cuando Ronald Lee Homer cayó desde unos 18 metros.

HARMODIO ARROCHA Jr.
harrocha@prensa.com
HONORES. En Atlanta, jugadores de los Bravos guardaron un minuto de silencio el pasado 13 de agosto, en recordación del fanático Ronald Lee Homer, quien falleció al caer desde las gradas del estadio Turner Field. AFP.

19/08/2013 - Realmente es mínima la cantidad de accidentes ocurridos en los estadios de béisbol de las Grandes Ligas, en comparación con los miles de fanáticos que a diario asisten a estos parques de pelota profesional.

Sin embargo, la frecuencia de estas tragedias en diversos estadios de las Ligas Mayores, sobre todo en los últimos años, obliga a preguntarse si son suficientemente seguros.

De la misma manera, incidentes como el ocurrido en el estadio de los Bravos de Atlanta, el Turner Field, dejan abiertas muchas interrogantes sobre el grado de responsabilidad de los equipos de las Grandes Ligas en el caso de la muerte de un espectador en un juego de pelota.

O si el incidente es premeditado por el mismo fanático. De hecho, son los clubes de ligas mayores los que determinan las medidas de seguridad de su propio parque.

Los Bravos, por el momento, prefieren guardar silencio sobre las circunstancias en que ocurrió la última tragedia en su estadio o qué cambios aplicarán en las medidas de seguridad.

Se trata de la muerte de Ronald Lee Homer Jr.

El equipo de los Bravos de Atlanta está muy preocupado por el impacto emocional que pueda tener el accidente en el que perdió la vida uno de sus más fieles seguidores, quien murió al caer unos 25 metros en el estadio Turner Field, mientras aguardaba en una zona de fumar a que amainara la lluvia.

El accidente ocurrió el pasado lunes durante un juego del equipo en contra de los Filis de Filadelfia.

Homer, de 30 años, antes del percance había hablado con su madre Connie por celular mientras esperaba que parara de llover, por lo que el partido había sido retrasado casi dos horas.

Al disminuir la lluvia, Homer se disponía a regresar a su asiento cuando sucedió el incidente aún sin determinar, aunque la policía de Atlanta afirmó que parece haber sido un accidente.

De paso, suman tres los muertos por caídas en el Turner Field de Atlanta. En mayo de 2008, un fanático cayó por una escalera y sufrió heridas en la cabeza que luego le causaron la muerte.

La policía determinó que la persona estaba ebria.

Un incidente que ilustra de manera dramática estas tragedias, que en los últimos años han aumentado, se dio en el estadio de los Vigilantes de Texas.

Un fanático del equipo texano, Shannon Stone, entusiasmado por obtener un recuerdo o souvenir, murió al caer de las gradas cuando intentaba atrapar una pelota bateada de foul por un jugador de los Atléticos de Oakland, que fue recogida por el jardinero izquierdo de los Rangers, Josh Hamilton, el que inocentemente la lanzó a las gradas, como regalo a los espectadores.

“El tema de seguridad de los estadios es tan amplio que en algún momento no van a poder cubrir todas las aristas. Yo creo que se trata de adoptar, hasta donde ellos pueden, la mayor seguridad para los fanáticos dentro de los estadios”, reconoció el dirigente nacional Guy Nachio, que preside el patronato del estadio Rod Carew.

Algunos hechos investigados indican que las causas no tienen nada que ver con el evento deportivo. En otros casos, el factor es la negligencia del aficionado que toma la decisión de tirarse al terreno de juego a recoger las pelotas.

“Realmente son muy pocas las probabilidades de que se produzca la caída de un fanático en un estadio”, señaló Nachio.

Accidente en el Coors Field

Otra tragedia que llamó la atención de las autoridades de las Grandes Ligas ocurrió en mayo de 2011 en el estadio Coors Field, hogar del equipo Rockies de Colorado. El aficionado Robert Seamans se cayó al vacío durante el partido que el equipo disputó frente a los Diamondbacks de Arizona, falleciendo a consecuencia de las heridas que sufrió. Seamans, que permaneció en estado critico durante varios días, se cayó mientras se deslizaba por el pasamanos de una escalera en el estadio de los Rockies.

El portavoz de la policía, Sonny Jackson, informó que el hombre cayó unos seis metros hacia el concreto en el séptimo episodio durante este encuentro.

Después de la muerte de este espectador, los equipos de ligas mayores acordaron revisar la seguridad en los estadios. A raíz de esta tragedia, en el Coors Field se elevaron a la misma altura todas las barandillas de protección, a fin de que sean más seguras, luego de la muerte de este aficionado.

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