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Panorama

PERSECUCIÓN A UN SEMISUMERGIBLE CARGADO CON DROGAS

A un kilómetro de profundidad

El capitán se hundió con la nave y su cargamento, mientras que otros tres tripulantes sobrevivieron y están presos en David, Chiriquí.

10/12/2012 - El mar estaba picado, con olas de hasta tres metros de altura. La oscuridad era casi absoluta, mientras que la lluvia y la brisa esparcían en el ambiente un fuerte olor a químicos y aceite de motor.

Más que las luces de la lancha patrullera Punta Burica, esa mezcla de olores fue la que sirvió de guía a los funcionarios costarricenses para descubrir el sitio del naufragio y rescatar a tres hombres en el indomable mar Caribe.

Eran las 7:45 p.m. del 4 de diciembre y en medio de la noche uno de los funcionarios gritó: “¿Quién vive?”.

Tres náufragos que habían podido mantenerse a flote varias horas usando como salvavidas tres paquetes repletos de cocaína respondieron levantando y agitando sus brazos.

Pero justo cuando fueron sacados del agua, los hombres se habían despojado de la droga, que, sin embargo flotaba cerca, a la deriva.

Dos horas después, los tres se alejaban en un bote del Servicio Nacional Aeronaval (Senan), con la mirada fija en la luz de una boya colocada como marca del lugar de su rescate, en cuyo fondo, hundido, se halla aún el semisumergible en el que permanecieron los cinco días anteriores, cargado con tres toneladas de cocaína y con el cadáver de su amigo y capitán de la nave, Giovanny.

PERSECUCIÓN

Unas seis horas antes, Mario Zamora, ministro de Seguridad de Costa Rica, recibió información del Servicio de Guardacostas de Estados Unidos que daba cuenta sobre la presencia, en aguas ticas, de una embarcación, previamente vista por un avión radar tipo P3.

Zamora dio instrucciones para que se iniciara una persecución y fue comisionada la tripulación de la patrullera Punta Burica, que forma parte de la Operación Caribe, un dispositivo policial que hacen las autoridades costarricenses para combatir la delincuencia en la provincia de Limón.

Unos 80 kilómetros mar adentro y, luego de varias horas de búsqueda, los guardacostas divisaron parte de una nave color verde y azul que se desplazaba hacia las aguas panameñas.

Tomando en cuenta la dirección del aparato, el capitán de la patrullera costarricense se comunicó con sus pares panameños, les informó de la situación y pidió permiso para cruzar la frontera y proseguir con la persecución de la embarcación.

Los tripulantes del semisumergible hicieron caso omiso a las señales de alto y, casi al anochecer, continuaron adentrándose en las aguas panameñas, bordeando las costas de Changuinola, rumbo hacia Isla Colón, Bocas del Toro.

Cuando la oscuridad cubrió por completo el mar, empezó a caer una fuerte lluvia y los 12 tripulantes de la embarcación de Costa Rica perdieron el rastro del minisubmarino, aunque siguieron la búsqueda guiándose con lámparas.

PLAN B

Pero, a pesar de la ventaja ganada, la embarcación tuvo un desperfecto mecánico y su tripulación decidió hundirla y esperar a ser rescatados como náufragos, amparándose en las leyes marítimas internacionales.

Antes de abrir las bombas de lastre, los “narcomarinos” tomaron del cargamento de droga tres grandes paquetes (con unos 76 kilos) y los arrojaron al mar para usarlos como salvavidas.

Sin embargo, algo les salió mal y solo tres de los cuatro ocupantes tuvieron tiempo de abandonar de la nave. Estos fueron los hondureños Anselmo Solano, de 31 años, y Aquino Gutiérrez, de 40, y un colombiano de apellido Riascos Riascos.

El capitán de la embarcación, Giovanny, también de nacionalidad hondureña y encargado de abrir las válvulas para que la embarcación se hundiera, no pudo salir y se fue al fondo con la nave y la cocaína.

Poco después, una luz incandescente se estrelló contra los rostros de los tres náufragos sobrevivientes que, al escuchar el grito de “¿quién vive?” levantaron sus brazos pidiendo ayuda.

Al ver a los funcionarios costarricenses, afirmaron ser víctimas de un naufragio, pero los tres paquetes de cocaína que usaron como salvavidas flotaban cerca y los delataron.

Los tres fueron llevados al centro de Isla Colón para revisión médica y al día siguiente se les trasladó en avión a David, Chiriquí, donde se les puso a órdenes del fiscal delegado de Drogas de la región, Carlos González, quien les formuló cargos por tráfico internacional de drogas.

La travesía que había comenzado cinco días antes con la promesa de un pago sustancioso si “coronaban”, llegó a su final en una celda de la cárcel pública de David, en Chiriquí.

La evidencia para procesarlos, sin embargo, yace hundida en el lecho marino, a casi un kilómetro de profundidad (3 mil pies), en una embarcación de entre 15 y 30 metros de eslora, hecha de fibra de vidrio y de material plástico PVC.

Las autoridades de Panamá, Costa Rica y Estados Unidos analizan la posibilidad de reflotar el semisumergible o en su defecto “aplastarlo”, para que nadie pueda sacar el alijo de droga de su interior.

Mientras, los tres marinos guardan silencio.

Panamá, en la ruta de los ´narcosubmarinos´

No es único en Panamá el caso del semisumergible hundido esta semana en las aguas de Isla Colón, Bocas del Toro, con la posterior detención de tres de sus cuatro tripulantes.

En mayo de 2008, el carguero Therese fue interceptado antes de que atravesara el Canal de Panamá con destino a Europa, con un pequeño “narcosumergible” adherido a su casco inferior, cerca de la hélice, con ocho kilos de cocaína adentro.

En 2010, las autoridades informaron que un cargamento de droga hallado en una residencia en San Francisco procedía de un “narcosubmarino” que hizo escala en las costas panameñas.

Un año después, se conoció de que en el país fue cargado un semisumergible que más tarde fue capturado en Honduras con casi media tonelada de cocaína.

Recientemente, en abril pasado, el colombiano Mauner Mahecha Marcelo, considerado como el cerebro de los “narcosubmarinos”, se sometió a la justicia de Estados Unidos tras entregarse en Panamá a emisarios de la agencia antidrogas de ese país.

José Otero


antonio
Hace 2 aos

aqui hay una equivocacion garrafal si fue en punta burica es el mar pacifico y este periodista puso en el mar bravo del caribe,este no sabe de geografia debe ir a la escuela nuevamente

ahadames
Hace 2 aos

por un momento pense lo mismo al leer la nota, pero no. punta burica es el nombre de la embarcacion que recogio los naufragos!!

Cameljocky
Hace 2 aos

A esto es lo que me refiero en comentarios anteriores,todo es parte de una misma ajenda,.Si ahogas a la(Banana Republic)con drogas no les queda de otra que pedir ayuda,..pero como(El Capo)prefirio coimiar con(Italia)les toco que aseptar al antiguo compinche de(Noriega)ahora tienes a dos personajes jalando las cuerdas de nuestro(Pais)..los altos rangos del(Pentagono)orquestiando desde(Colombia)y acumulando propiedades en(panama),.(El Capo)ni tonto que fuera ya monto a la Hermana....

JulioMT
Hace 2 aos

quiero felicitar al señor otero por la redacción de la noticia. la hizo entretenida e informativa. Da gusto leerla.

interioranoawadulceño
Hace 2 aos

ahora me imagino q diario la prensa va a entender un poquito xq lo de los radares verdad?, esta accion los deja en completa evidencia q lo unico q quieren es joder

que asi sea
Hace 2 aos

Los radares ni su funcion no es el problema, el problema es la rebusca de como se compran y se hacen las transacciones de los mismo con nuestros fondos que provienen de nuestros impuestos.

Tigo
Hace 2 aos

necesito que me ilustre. ¿cómo un radar puede detectar a un submarino o por lo menos a un semi-sumergible?. le ruego que disculpe mi ignorancia.

coldsteel
Hace 2 aos

Edit

Vamos Bien
Hace 2 aos

no habia patrulleras panameñas?

Coldblood
Hace 2 aos

para que tanto trabajo en perseguirlos y rescatarlos, si tuvieramos aviones, aunque sea de hélice, super tucano artillados sólo hay que dar dos pasadas con las calibre .50 y listo, que se vayan al fondo con submarino, droga y todo
 

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