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Celia, 10 años sin ti


16/07/2013 - La última vez que Celia Cruz endulzó a los panameños con su música fue hace 11 años, en febrero de 2002, en las Islas de Atlapa.

Había llegado al país el último día de enero y, de forma coincidente, pocas horas antes de su concierto, recibió de manos de la entonces presidenta del país Mireya Moscoso la orden Vasco Núñez de Balboa.

La Guarachera de Cuba vestía un traje rosado con muchos vuelos, llamativo como los que acostumbraba usar. Sobre su cabeza, una peluca fucsia, tipo honguito, un tono más fuerte que el excéntrico atuendo.

Sin embargo, ya no era ella. Se veía algo delgada, y dicen quienes estuvieron esa noche que también un poco falta de energía y fuerza.

Tenía en ese momento 77 años y un cáncer la había deteriorado debido a varias recaídas, pero como mujer de fierro, eso no la detuvo, la orquesta siguió tocando y su voz, cantando.

También dicen que cantó La vida es un Carnaval unas dos o tres veces y que el concierto fue medianamente corto.

Pero, esos panameños que la vieron no pudieron menos que disfrutar de ese momento, sin advertir también que serían los últimos.

De pie, bailando y maravillándose, esos asistentes acompañaron a la leyenda viviente su última vez aquí.

Un día como hoy 16 de julio, hace 10 años, la salsa y la música perdían a Celia Cruz, su alegría y ese sabor dulce que acompañaba su pregón: “¡Azúcar!”

Pero, como una vez ella lo dijo, con su sonrisa noble y mostrando esa abertura dental que la diferenciaba: “¡No quiero que muera mi salsa!”, así ha sido.

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