Está navegando en la edición del Jueves 3 de Enero del 2013. Para volver a la versión actual presione aquí.

Vivir +

Otra clase de juegos

FANNY D. ARIAS CH.
farias@prensa.com

03/01/2013 - De acuerdo con un grupo de especialistas, saltar y correr son actividades al aire libre que a medida que pasan los años los niños las practican cada vez menos, dejando pasar los beneficios que esta clase de ejercicio les brinda.

¿Por qué ocurre esto? A los chicos les encantan este tipo de experiencias, pero la realidad es que no se organizan demasiadas actividades de este tipo, opina Ricardo Turner, de la Clínica Psicológica de la Universidad de Panamá.

Lo que se ha hecho es “algo atroz”, encerrarlos en las escuelas y en los hogares o les dan “niñeras electrónicas”, como la televisión o los videojuegos, para que los pequeños “no molesten”, dice.

Un estudio de 2012 de la revista Pediatrics and Adolescent Medicine arrojó que casi el 50% de los niños de Estados Unidos no pasa ni una hora diaria de juego al aire libre con sus padres.

Mientras que un informe elaborado por el Hospital de Getafe, Madrid, concluye que, desde que son recién nacidos, los pequeños pueden salir de paseo, pues “constituye un estímulo para su desarrollo integral”.

Un estudio realizado en 2012 por el Instituto Seattle de Investigación de la Infancia y la Universidad de Chicago confirmó que las actividades físicas benefician el desarrollo motriz, así como la visión, los niveles de vitamina D y la salud mental.

Los padres no estimulan lo suficiente a los niños a brincar o a manejar bicicleta, entre otras actividades, porque pasan muchas horas fuera de casa debido a sus responsabilidades laborales, dice la pediatra Yila de Centella.

Las personas que los cuidan, agrega, encuentran más cómodo mantenerlos frente a un televisor que estimularlos a jugar con una pelota.

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia S.A.

EDICIONES ANTERIORES