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Un tango a lo español

Por primera vez el escritor español presenta una novela que gira en torno al amor, ´El tango de la Guardia Vieja´.

DPA. Madrid, España

22/11/2012 - Hace dos años, cuando presentaba la última entrega de El capitán Alatriste, Arturo Pérez-Reverte contó que ya estaba cansado, que en adelante tendría que seleccionar muy bien lo que le quedaba por escribir. Y eso ha hecho.

El tango de la Guardia Vieja, que llegó ayer a las librerías, no es solamente una novela, afirma en entrevista con DPA. “Es una profesión de fe intelectual, una declaración de principios sobre la mujer”. Nada menos.

A punto de cumplir -el domingo- 61 años, a Pérez-Reverte le han salido ya esas arrugas que, según dice, necesitaba para afrontar esta novela. Por eso, en la última página de El tango de la Guardia Vieja (Alfaguara) aparecen dos fechas: Madrid, 1990 y Sorrento, 2012.

Veintidós años en los que el escritor, reportero de guerra y académico español ha ido adquiriendo poco a poco un tono más oscuro y crítico, sin que eso le haya impedido ponerse romántico.

Y es que, por primera vez, esta novela gira en torno a una historia de amor. “Ya tocaba”, dice sonriendo. Tres encuentros, tan breves como apasionados, marcarán profundamente al “bailarín mundano” Max y la bella y rica Mecha a lo largo de cuatro décadas, desde el Buenos Aires de 1928 pasando por la Niza del 37 hasta el Sorrento de los 60.

Salta a la vista que Mercedes (Mecha) Inzunza es una mujer “revertiana”, a las que al autor de El maestro de esgrima o La Reina del Sur tanto le gusta retratar.

La que le interesa es la mujer inteligente, esa mujer “consciente de que está en un territorio hostil” -el de los hombres-, y sin embargo, sabe que es superior. Esa superioridad se trata de clase social, ni de dinero o belleza, sino de su manera de “afrontar con serenidad la vida”, aclara Pérez-Reverte.

El otro protagonista de la novela es el tango en todas sus variantes. “El tango es sexo, en vertical y vestidos”, afirma el escritor. Y engaña: “Es la mujer la que teje la tela de araña geométrica en torno al hombre”.

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