Evo Morales ante desafío de nueva marcha indígena contra proyecto carretero

Los indígenas rechazaron una ley promulgada en febrero para realizar una consulta entre los 12 mil habitantes originarios del Tipnis sobre si construir o no la carretera que defiende el Presidente.
Un grupo de indígenas bolivianos que forman parte de la marcha en defensa del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis) en momentos en que se movilizaban para participar de la marcha, en septiembre de 2011. Un grupo de indígenas bolivianos que forman parte de la marcha en defensa del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis) en momentos en que se movilizaban para participar de la marcha, en septiembre de 2011.
Un grupo de indígenas bolivianos que forman parte de la marcha en defensa del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis) en momentos en que se movilizaban para participar de la marcha, en septiembre de 2011.

LA PAZ, Bolivia. (REUTERS).- Grupos indígenas del centro de Bolivia anunciaron una nueva marcha de rechazo a un proyecto de carretera selvática financiado por Brasil y apoyado fervientemente por el presidente Evo Morales, en un abierto desafío al liderazgo del gobernante.  

La segunda marcha en menos de un año en defensa del llamado Territorio y Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis) partirá el 20 de abril, rumbo a La Paz y de un lugar aún no determinado, según resolvió una reunión indígena realizada en el mismo parque, que sería atravesado por la carretera.  

“Convocamos al pueblo boliviano a ser parte de esta lucha y de la defensa y cumplimiento de la Constitución, para que cesen las violaciones a los derechos humanos y a la protección del medio ambiente”, dijo el líder indígena Fernando Vargas al anunciar la aprobación de la marcha en la noche de ayer, lunes.  

La decisión sobrevino a pesar de una intensa campaña del indígena Morales, quien apenas tres días antes visitó el parque con equipos electrógenos de obsequio y promesas de obras de desarrollo en busca de apoyo para el proyecto de 306 kilómetros y un costo de 420 millones de dólares.  

Vargas hizo la declaración en un caserío del Tipnis, confiando en que la protesta tendrá un apoyo masivo de los habitantes de las ciudades, como ocurrió con una similar entre agosto y octubre del año pasado que afectó al Gobierno de Morales, quien llegó al poder con abrumador apoyo indígena.  

Aunque aparentemente divididos, según medios locales, los indígenas rechazaron una ley promulgada en febrero para realizar una consulta entre los 12 mil habitantes originarios del Tipnis sobre si construir o no la carretera, defendida por Morales como clave para la integración interna.  

“Rechazar la consulta es antidemocrático, es negar a los mismos indígenas el derecho a la participación”, sostuvo Morales el viernes pasado en el parque, pero ello no impidió que 38 de los 63 corregidores (autoridades comunales) del Tipnis votaran luego a favor de la marcha.  

La marcha de 2011, aplaudida por la oposición y considerada como el peor golpe al Gobierno de seis años de Morales, fue contrarrestada este año por una caminata de otros sectores del mismo parque, identificados con el Gobierno, que apoyaban el proyecto y exigieron la ley de consulta.  

La carretera que atravesaría el Tipnis -parque selvático de 1.2 millones de hectáreas cuyos habitantes viven generalmente en extrema pobreza- uniría el departamento de Cochabamba, donde están los sindicatos de cocaleros liderados por Morales, y el distrito amazónico de Beni.  

La obra está a cargo de la constructora brasileña OAS, la mayor contratista vial del Gobierno boliviano, que trabaja ya en los dos extremos de la vía pero no ha podido iniciar los trabajos en el tramo central de la ruta, de 177 kilómetros, en el corazón del Tipnis. 

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