La inhabitual prisa con la que el grupo yihadista Estado Islámico (EI) reivindicó el tiroteo de París, pareciendo incluso equivocarse en la identidad de su autor, sugiere que la organización radical intentaría ampliar el impacto de esta tragedia en su favor.
El EI suele esperar 24 horas o varios días antes de reivindicar su responsabilidad en los atentados cometidos en Occidente, publicando en su agencia de propaganda Amaq las reivindicaciones una vez que se han filtrado públicamente diversos detalles sobre las circunstancias y los autores.
Así, el grupo EI tardó dos semanas en reivindicar el asesinato de un adolescente de Hamburgo (norte de Alemania) en octubre de 2016. También esperó dos días antes de atribuirse la autoría del atentado de Niza (sur de Francia) el 14 de julio del mismo año.
Pero el jueves, la reivindicación llegó apenas unas horas después del tiroteo en los Campos Elíseos de la capital francesa, “mucho más rápidamente” de lo que suele hacerse, destaca Charlie Winter, investigador del Centro Internacional de Estudios sobre la Radicalización y la Violencia Política en el King’s College de Londres.
“Cuanto más rápido se publica la reivindicación tras un ataque, más puede amplificar” sus repercusiones la organización, considera. Para los atentados cometidos en suelo europeo, el grupo yihadista no acostumbra a dar el nombre de los autores, limitándose a calificarlos de “soldados” del EI.
Pero en la reivindicación del jueves, el grupo indicó que el autor se apodaba Abu Yusef Al Belgiki (Abu Yusef el Belga).
La policía francesa señaló que el atacante abatido era un francés de 39 años, Karim Cheurfi, que vivía en la periferia de París y que era conocido de la policía y de la justicia por actos violentos. Sus vecinos lo describieron a la AFP como un hombre que albergaba “odio” contra la policía y “desequilibrado psicológicamente”, pero no radicalizado.

