El primer ministro británico David Cameron dijo el sábado que cometió una torpeza al reconocer su inversión en un fondo extraterritorial revelado en la filtración masiva de documentos de la firma panameña Mossack Fonseca.
Cameron provocó aplausos y risas de un auditorio de correligionarios conservadores al iniciar su discurso del sábado con una autocrítica: "Podría haberlo manejado mejor. Sé que hay lecciones que aprender y las aprenderé. Y no echen la culpa al 10 Downing Street ni a asesores anónimos. La culpa es mía".
La oposición en el parlamento está presionando a Cameron para que revele totalmente sus inversiones en fondos en el extranjero, en particular los administrados por su difunto padre, Ian.
La oficina de Cameron en la calle Downing evadió el asunto durante cuatro días.
El jueves, Cameron reconoció que fue accionista del fideicomiso de su padre en las Bahamas de 1997 a 2010, el año en que asumió como primer ministro.
