UE, China y EU, entre otros, insisten en que el pacto sea vinculante

UE, China y EU, entre otros, insisten en que el pacto sea vinculante
UE, China y EU, entre otros, insisten en que el pacto sea vinculante

La Unión Europea (UE), China o Estados Unidos (EU), entre otras partes centrales de la cumbre del clima de París, reclaman un pacto de lucha contra el cambio climático "legalmente vinculante", aunque esta expresión tiene un sentido distinto para cada uno de ellos.

Las delegaciones de los 195 países que participan en la cumbre sobre el cambio climático (COP21) centran este jueves sus intensas negociaciones en el carácter legal del acuerdo, entre otros temas, y según, diversas fuentes, se busca una fórmula cercana a lo que persigue EU.Las fuentes también apuntaron a que esa expresión tiene un sentido distinto para cada una de las partes.

La UE y sus representantes públicos, incluido el comisario de Acción por el Clima, Miguel Arias Cañete, han reiterado que quieren que el acuerdo y los 185 compromisos nacionales de reducción de emisiones presentados para el mismo sean jurídicamente vinculantes internacionalmente o quedarán en papel mojado.

China y EU también persiguen un pacto vinculante, pero, a diferencia de la UE, no lo quieren en su totalidad sino hasta cierto punto.

EU busca un acuerdo por el que los países estén obligados a remitir compromisos de reducción de emisiones periódicamente, a tomar medidas internas para asegurar que cumplen lo prometido y a rendir cuentas regularmente, pero no pretende que los objetivos nacionales ofertados sean vinculantes.



La legislación estadounidense dice que todo acuerdo vinculante con "objetivos" o cifras de cumplimiento obligatorio debe ser remitido al Senado, lo que el gobierno del presidente Barack Obama quiere eludir ante la posibilidad de que la mayoría republicana lo rechace.

Esa delegación argumenta que su propuesta contentaría a países como China o India, que no quieren "atar" las cifras de reducción de emisiones ofrecidas con esa fórmula legal.

Preguntado al respecto, Yvo de Boers, una de las personas que mejor conoce las negociaciones, de las que fue jefe como secretario de la Convención Marco de Naciones Unidas para el Cambio Climático (CMNUCC) entre 2006 y 2010, quita peso al hecho de que el futuro pacto sea "legalmente vinculante".

Muchos países piden que lo sea a nivel internacional, "¿pero qué significa eso? Que si alguien no cumple lo llevas a la corte penal internacional? Eso nunca ocurre", señaló a EFE De Boers.

A su juicio, tendría más sentido que fuera legalmente vinculante a nivel nacional, pues argumenta que "la promesa que has hecho para el acuerdo de París la llevas a tu parlamento y la transformas en una ley que recoja el procedimiento para cumplir lo prometido".

De Boers, quien encabezó durante años la negociación europea, vaticina que si hay un acuerdo final con todos los compromisos recogidos "y se dice que los países los implementarán en sus legislaciones y cada cinco años los revisarán y renegociarán la ambición, la UE lo aceptará", aunque no sea vinculante internacionalmente.

El embajador mexicano y miembro de la delegación de este país, Luis Alfonso de Alba, comparte la visión de que un acuerdo bien atado, "en el que todas las partes pasan por un proceso de información del cumplimiento de sus obligaciones con una revisión de pares", es lo fundamental.

Además, recuerda que el pacto prevé que cuando los países renueven en el futuro sus contribuciones no pueden prometer menos de lo ofrecido en 2015, lo que garantiza que irán revisando al alza aunque las promesas no sean jurídicamente vinculantes.

Determinará la fuerza legal del acuerdo "su contenido, no su nombre ni si es o no vinculante internacionalmente", subrayó por su parte la experta en temas legales del World Resources Institute, Eliza Northrop, quien augura que el resultado será una combinación de textos vinculantes y no vinculantes muy similar a lo que busca EU.

Northrop explicó que el acuerdo en sí será un pacto legal internacionalmente, por lo que para formar parte del mismo los países deberán ratificarlo posteriormente.

En cualquier caso, esa fórmula se sigue discutiendo en París, donde desde la noche del miércoles hay un nuevo texto de negociación con cinco páginas menos (50 en lugar de 55), pero con más paréntesis (mil 400 frente a mil 250).

El documento cuenta con 250 opciones abiertas que afectan fundamentalmente a las cuestiones más peliagudas: la financiación, mitigación y adaptación al cambio climático en los países en desarrollo y la diferenciación entre países ricos y pobres a la hora de cumplir los compromisos. 


Última Hora

  • 05:34 ‘Mi corazón me dice que está vivo’: la esperanza de una joven que aguarda el rescate de su hermano bajo los escombros de un edificio en Caracas Leer más
  • 05:29 El día que arrancó la era neopanamax Leer más
  • 05:05 Conflicto en Divisa: cárcel de $177 millones incomoda a estudiantes, productores y a la comunidad  Leer más
  • 05:03 Licitación de laptops del Meduca: consorcio reclama decisión de comisión evaluadora Leer más
  • 05:02 Se acerca el 1 de julio: ¿qué está pasando en las bancadas? Leer más
  • 05:01 El Istmo de la integración: del sueño anfictiónico al consenso democrático global Leer más
  • 05:01 La OEA cerró su asamblea con la Declaración de Panamá entre reservas y diferencias políticas Leer más
  • 05:00 Copa Airlines habilita vuelos adicionales entre Panamá y Valencia ante suspensión de rutas a Caracas Leer más
  • 05:00 Caminata Familiar Susie Thayer 2026: Fundacáncer destinará fondos a la UCI del Instituto Oncológico Nacional Leer más
  • 05:00 Tal cual Leer más