CULTURA INDÍGENA

Mama Chi y el cepo de la barbarie

La cultura es evolutiva y dialéctica, humaniza el devenir histórico de las naciones, las hace más respetables y las dignifica. La comunidad panameña reaccionó contra la crueldad de utilizar el cepo como castigo, igual ocurrió con los gunas de la comarca Guna Yala al aplicar a los maestros “latinos” el azote de ortigas, como reprimenda, las autoridades nacionales impidieron esa costumbre tan deleznable.

En la década de 1960, en las faldas de la serranía del Tabasará y en la confluencia de los ríos Balsa y Fonseca, distrito de San Lorenzo, en Chiriquí, se propició el surgimiento de un movimiento pacifista, religioso y autónomo, conocido como Mama Tatda, dirigido por Delia Bejarano de Atencio, conocida desde entonces como Mama Chi.

Mama Chi logró unificar al pueblo guaymí. La extraordinaria mujer inició una revolución ética, con proyecciones sociales y políticas. Fue víctima, junto a su marido, de la huelga bananera que estremeció Chiriquí en 1960, cuando miles de ngäbes fueron despedidos en represalia por la lucha sindical.

La extrema pobreza de los ngäbes buglé se acentuó con el desempleo y los despojos de sus tierras por parte de latifundistas y campesinos pobres de las regiones aledañas. El maltrato y explotación de la mano de obra en las zonas cafetaleras, bananeras, ganaderas y en los cañaverales de Chiriquí, Bocas del Toro, Veraguas y Coclé (con bajos salarios e inseguridad social) alimentan el resentimiento secular contra la sociedad panameña, agravado por la ausencia de una política estatal hacia los aborígenes.

La corrupción de costumbres y la pérdida de los valores tradicionales, debido a la aculturación, se intensificó con el alcoholismo entre la población masculina. La fragmentación del pueblo ngäbe se agudizó por la balsería, la chichería y la poligamia. Mama Chi, ante el caos existencial, levantó la bandera de la redención de una comunidad ansiosa por renovar la fuerza anímica de sus ancestros. Besigo (como también se le conocía) desarrolló un liderazgo en la región del Doboteme, que incluye la zona guaymí de Costa Rica. Mama Chi plantea una acción pacifista, al estilo de la no violencia de Gandhi y Martin Luther King; aspira a superar la discordia entre los ngäbes: “Ningún guaymí debe golpear a sus mujeres ni a sus hijos”.

Mama Chi rechazó la poligamia y exigió el respeto a la mujer; reclamó su derecho a ser cacicas y dirigir sus comunidades. Gracias a ella hoy muchas mujeres son líderes. También exigió que las mujeres pudieran ser sukias (médicos y sacerdotes, hoy más de 700 mujeres son sukias); se opuso al “rito de la claridad”, que hasta ese momento era exclusivo para los hombres. Besigo fue una de las primeras feministas de Panamá y lo hizo con hechos concretos, sin retórica.

Además, orientó la protesta cívica contra el orden institucional de los “latinos”. Prohibió el uso de las cédulas, se negó a registrar los nacimientos y defunciones; solicitó que los niños dejaran las escuelas y que no se entregara a los infantes a las familias latinas, para su cuidado; además, desestimó la autoridad del corregidor.

El Movimiento de Mama Chi representa un “no” rotundo al Estado panameño, es la manera de denunciar el abandono de sus comunidades. La rebelión sin violencia de Besigo se diferenció de la revolución de Tule, en 1925, en Guna Yala. El amurallamiento es la respuesta radical contra los latinos.

El movimiento de Mama Chi propuso una nueva ética, pues quería una sociedad fraternal y solidaria entre los ngäbes; censuró la sumisión de la mujer con prácticas como la poligamia, el rito de la claridad y la chichería, acciones que llevan al maltrato de mujeres y niños. Besigo prohibió la balsería, pues esta promueve el alcoholismo y la perversión de sus costumbres, y promovió la solidaridad étnica. Así surgió el movimiento “pan-ngäbe”, fundamento para la politización de su pueblo.

El pueblo oprimido encontró un nuevo cauce para afirmar su identidad y exigió la demarcación de su comarca y el reconocimiento a su cultura. Miles de ngäbes demandaron su derecho a existir en un espacio propio.

Para ampliar esta información, recomiendo la lectura del ensayo “Rebeliones contemporáneas de los aborígenes panameños”, en mi libro Los rostros del tiempo.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Lo último en La Prensa

VIDEO Piden a los docentes de zonas en difícil acceso que retomen las clases

Piden a los docentes de zonas en difícil acceso que retomen las clases Piden a los docentes de zonas en difícil acceso que retomen las clases Vídeo
Piden a los docentes de zonas en difícil acceso que retomen las clases LA PRENSA/Eric Polanco

Un total de 42 peticiones forman parte del acuerdo firmado entre las autoridades gubernamentales y los representantes de los ...

Centroamericanos y del Caribe Escogen terna para presidir los Juegos de 2022 de Panamá 

La reunión entre autoridades y dirigentes se llevó a cabo en la Presidencia de la República. La reunión entre autoridades y dirigentes se llevó a cabo en la Presidencia de la República.
La reunión entre autoridades y dirigentes se llevó a cabo en la Presidencia de la República. CORTESÍA

Henry Pozo, Alexander Aguilar y Saúl Saucedo conforman la terna de donde saldrá el futuro presidente, que se encargará de la ...

PRÓXIMA CITA Vahnish gana medalla de oro en el Circuito Internacional de El Salvador

El panameño, de 14 años, venía de imponerse en el Campeonato Latinoamericano Infantil 2017 de Guatemala. El panameño, de 14 años, venía de imponerse en el Campeonato Latinoamericano Infantil 2017 de Guatemala.
El panameño, de 14 años, venía de imponerse en el Campeonato Latinoamericano Infantil 2017 de Guatemala. LA PRENSA/Archivo

Luego de su clasificación al Mundial de Fiji el tenismesita panameño Jacobo Vahnish reapareció este viernes 18 de agosto en el ...