PROYECTOS MAL CONCEBIDOS

Panamá.... ya no la verde: Milton Clark M. III

Parece inevitable que nuestro pequeño país se vea invadido por grupos  foráneos de toda índole, desde los inicios de su historia hasta  ahora, también, por movimientos migratorios de países con problemas económicos y políticos.

Lo anterior es claro y entendible. Este no es cualquier país, aquí opera el  Canal de Panamá y el centro bancario internacional. Además, es atractivo por  la cercanía  a ambos mares (con sus playas) y su verdor  (con   exuberante flora), que todavía podemos  proteger y preservar.

A pesar de tener estas ventajas, no hemos podido erradicar  males como el tráfico  de inmigrantes ilegales —de sur a norte— y de productos que son perjudiciales para la sociedad. Estas  actividades benefician a los amigos del dinero, como las mafias, y a industrias  de diferentes clases, cuyos socios sacan grandes ventajas económicas, a costa de encarecer la vida de  la mayoría de la población, pero ignoran  que llegará el  día en que no podrán seguir creciendo y lucrando.

Es una pena que detrás de esos anuncios de ¡empuje económico!, mal trazados y fuera de la  realidad de  un país como el nuestro, haya agendas  escondidas, que  no mejoran la economía integral ni  el futuro de este pequeño terruño que Dios le dejó a los panameños.

La palabra visión ecológica, que implica la defensa y protección de la naturaleza y del  ambiente,   no es tal. Olvidamos las consecuencias de promover una industria de la construcción que incumple las normas ambientales, de urbanismo y, peor aún, de seguridad.

A diario palpamos las quejas de los dueños de viviendas mal situadas y mal construidas, a quienes  se les prometió mucho, pero  recibieron solo problemas. Tenemos  innumerables ejemplos de esa mala gestión que le  genera ganancias a unos pocos en detrimento de los compradores, con pocas esperanzas de recobrar las pérdidas, mientras  sus demandas se postergan hasta quedar en el olvido.

Ahora se registran   inundaciones en varias  barriadas, por  causa de   proyectos mal elaborados o construidos en áreas inadecuadas. Si los  estudios de impacto ambiental y las normas civiles decían que no se podían hacer en tal sitio, los encargados desoyeron la advertencia, pues  su  proyecto era más importante que los eventuales afectados. A esto ayudó la corrupción imperante en el Gobierno. Hay miles de ejemplos en los que  se ve la mano de la corrupción y la mala fe de los responsables.

Frente a esto, ¿qué podemos hacer los ciudadanos que deseamos no solo una ciudad sana y limpia, sino un país en igual condición?  La respuesta es no caer  en su juego, reunirnos y participar en las consultas ciudadanas —aunque a  veces no se convocan para dilucidar los proyectos que promueve la Cámara Panameña de la Construcción (Capac)—, emitir nuestra opinión en los medios de comunicación social, en las reuniones  de vecinos y en el ámbito civil. También  podemos  buscar la información que se ajuste a la realidad, pues no todo es como los promotores nos  dicen. El cierre de calles nunca debe estar entre nuestras opciones, pues esto retrata muchas veces a quienes no tienen la razón o reclaman a regañadientes lo  que no merecen.

En otros tiempos, la industria de la construcción padecía una suerte de  letargo, pues le daba vueltas al  saneamiento de la bahía de Panamá, a pesar de lo que la Capac decía. Además, en esa época y antes, muchos señalaban:  ¡Esos edificios tan altos  fueron financiados por el narcotráfico  y el lavado de dinero, y muchos están vacíos!.

Hoy vivimos una realidad diferente y, después de los errores cometidos en varias  administraciones, queremos confiar en que las cosas se van a mejorar, controlar y se castigará a quien se tenga que castigar, ya sea por parte del municipio, del Ministerio de Ambiente, del Ministerio de Obras Públicas o  por quien tenga que controlar  el  desenfreno de los constructores que destruyen el ambiente y su armonía, que dicen desarrollar y empujar la economía, cuando en realidad le causan más problemas al  ciudadano común.

Vemos, con buenos ojos, algunas acciones que van en la dirección correcta, como  despejar las aceras y las vías públicas, mantener los parques, preservar el verdor,  controlar el exceso de edificaciones de concreto  que bloquean la vista y el aire de la ciudad, además de  evitar  las inundaciones causadas por los malos diseños, con  todas sus  consecuencias negativas.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Lo más Visto Nuevo Comentado

Lo último en La Prensa

Videos Cecilia sigue luchando contra su depresión

Cecilia sigue luchando contra su depresión Cecilia sigue luchando contra su depresión Vídeo
Cecilia sigue luchando contra su depresión

Esta chimpancé, de 20 años, llegó en abril al Santuario brasileño de Grandes Primates de Sorocaba, 100 kilómetros al oeste de ...

DENUNCIA Henrique Capriles atribuye a pugnas en oposición acusación por caso Odebrecht

Capriles ya había sido vinculado con Odebrecht en febrero pasado, cuando un político oficialista lo denunció ante la Fiscalía por presuntamente haber recibido tres millones de dólares del gigante de la construcción. Capriles ya había sido vinculado con Odebrecht en febrero pasado, cuando un político oficialista lo denunció ante la Fiscalía por presuntamente haber recibido tres millones de dólares del gigante de la construcción.
Capriles ya había sido vinculado con Odebrecht en febrero pasado, cuando un político oficialista lo denunció ante la Fiscalía por presuntamente haber recibido tres millones de dólares del gigante de la construcción. AFP/Archivo

El dirigente venezolano Henrique Capriles atribuyó al gobierno y a las pugnas en la oposición las denuncias de que su campaña ...

VIOLENCIA EN VIRGINIA Se multiplican donaciones a organizaciones antirracistas tras Charlottesville

Los acontecimientos de Charlottesville incrementaron la urgencia de enfrentar el odio y la discriminación. Los acontecimientos de Charlottesville incrementaron la urgencia de enfrentar el odio y la discriminación.
Los acontecimientos de Charlottesville incrementaron la urgencia de enfrentar el odio y la discriminación. AP/Andrew Shurtleff

Las donaciones a la Anti-Defamation League (Liga Antidifamación, ADL), una de las más antiguas organizaciones de lucha contra ...