[DISCURSO NACIONALISTA]

Trump y Putin se aman

La afinidad personal entre el dictador brutal y el patán insensible y con delirios de grandeza es despreciable, preocupante y peligrosa para el resto del mundo.

Temas:

Trump y Putin se aman Trump y Putin se aman
Trump y Putin se aman

Trump ama a Putin y Putin ama a Trump. Se aman tanto el uno al otro que la revista The New Yorker recién publicó una réplica de la famosa fotografía en la que Regis Bossu documentó el beso en los labios entre Leónidas Brezhnev y Erich Honecker en 1979, con una variante: el beso fraternal lo escenifican Trump y Putin.

La fotografía de Bossu se hizo popular en 1990 cuando el artista ruso Dimitri Vrubel la reprodujo pintada sobre uno de los restos del muro de Berlín que se conservan en la East Side Gallery, a la que le agregó este título: “Dios mío, ayúdame a sobrevivir este amor mortal”. Más que implicar una relación homosexual, lo que Vrubel buscaba era resaltar la afinidad personal entre los personajes.

Cuando Trump dice que admira el “control total” que Putin tiene sobre Rusia, quiere decir que le gustaría tenerlo sobre Estados Unidos (EU). El gordo Trump ve en Putin a un macho que lo mismo maneja un avión que caza un oso; que posa descamisado montando a caballo, pescando un atún descomunal con vestimenta de camuflaje y que boxea en un ring contra un jovencito. También le impresiona su nacionalismo y su alto índice de aprobación en Rusia que Trump fija en un 82%.

En pocas palabras, Putin es su modelo de cómo ejercer un liderazgo a diferencia de lo que él percibe como el débil liderazgo del presidente de su país, Barack Obama, según ha repetido varias veces últimamente. En efecto, respondió el ajedrecista ruso Garry Kasparov en su Facebook: “Putin es un líder fuerte en el mismo sentido que el arsénico es una bebida fuerte. Pero elogiar a un dictador brutal emanado de la KGB y preferirlo a un presidente estadounidense elegido democráticamente es despreciable y peligroso, por más que le odies”.

Trump ignora o dice ignorar que el Putin que se educó en la KGB, la agencia de la policía secreta rusa y también el equivalente a la CIA estadounidense, sigue cometiendo crímenes atroces al estilo KGB, como el envenenamiento del líder opositor Alexander Litvinenko, de políticos de oposición como Boris Nemtsov o de periodistas como Anna Politkoskaya.

Durante una entrevista televisiva reciente, Trump declaró su satisfacción porque Putin le describió como “brillante”. Y cuando el entrevistador le recordó que Putin mata a periodistas, políticos opositores e invade países, y le preguntó si eso no le preocupaba. La respuesta de Trump fue brutal e inequívoca: “Él está gobernando un país y, por lo menos, es un líder, a diferencia de los que tenemos en este país”.

En su enrarecido mundo, Trump responde positivamente a quienes hablan bien de él, y agresivamente a quienes le critican. “Si él dice cosas buenas de mí, yo voy a hablar bien de él”, dice Trump. Pero la afinidad entre Trump y Putin va más allá del elogio mutuo. Ambos comparten el principio básico del nazismo conocido como el Führerprinzip. Al líder no se le cuestiona nunca, la autoridad política y la soberanía residen en ese führer en el que la gente debe confiar. Cada vez que Trump dice una barbaridad y alguien le cuestiona, su contestación invariablemente es: “Confía en mí, después te daré los detalles de cómo lo voy a hacer”.

En el lema de Trump, “Vamos a hacer a América grande otra vez”, hay también ecos del discurso nacionalista tanto de Hitler como de Putin. Los tres prometen el renacer de la patria, de la economía nacional, de la superioridad militar y de la xenofobia. En la fobia de Trump a latinos, musulmanes, homosexuales, minorías y en su renuencia a criticar a neonazis americanos, como David Duke, se esconde su creencia en la superioridad de la raza blanca.

En el improbable e indeseable caso de que Trump llegara a ganar la presidencia de EU, es evidente que no podría gobernar al país como Putin gobierna a Rusia. La solidez de las instituciones, del sistema político, de la prensa independiente y la sensatez de la ciudadanía lo impedirían. No obstante, la marcada predilección de Trump por un bully (matón) como Putin, y las semejanzas de estilo entre ambos son muy preocupantes. Sobre todo, porque a Putin le encantaría tratar con un presidente tan incompetente como Trump, un bully que tanto le admira que le encantaría tomarse un selfi con él y pedirle su autógrafo.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Lo último en La Prensa

Lleva 56 jonrones Stanton lidera triunfo de los Marlins

Giancarlo Stanton remolcó tres carreras en la victoria de Miami. Giancarlo Stanton remolcó tres carreras en la victoria de Miami.
Giancarlo Stanton remolcó tres carreras en la victoria de Miami. AP

El toletero Giancarlo Stanton continuó mostrando su poder y este miércoles sonó su jonrón número 56 de la campaña, para guiar ...

descontento Haití: miles de manifestantes exigen la renuncia del presidente Moise

Los manifestantes aseguran que el presidente Jovenel Moise endeudará más al país, uno de los más pobres del mundo. Los manifestantes aseguran que el presidente Jovenel Moise endeudará más al país, uno de los más pobres del mundo.
Los manifestantes aseguran que el presidente Jovenel Moise endeudará más al país, uno de los más pobres del mundo. AFP/Pierre Michel Jean

Varios miles de manifestantes reclamaron el miércoles en la calles de Puerto Príncipe la renuncia del presidente Jovenel ...

Liga Americana Judge pega jonrón; Yankees vencen 11-3 a los Mellizos

Aaron Judge está cerca de una marca para un pelotero novato. Aaron Judge está cerca de una marca para un pelotero novato.
Aaron Judge está cerca de una marca para un pelotero novato. AFP

Aaron Judge bateó su jonrón 45 del año y superó las 100 carreras empujadas, Didi Gregorius rebasó a Derek Jeter en total de ...