INTERROGANTES

Para entender la democracia

¿Vivo en un país democrático? Me pregunto: ¿por qué un país dictatorial y socialista puede ser reconocido por las Naciones Unidas como el más solidario del mundo? Allá hay una estrategia de trabajo y de educación que ha dado extraordinarios resultados, aun cuando el bloqueo del Gobierno de Estados Unidos ha cercado al pueblo cubano por más de seis décadas.

No voy a referirme a las bondades o maldades del comandante Fidel Castro ni a su equipo de revolucionarios. Pero buena es la ocasión para preguntarle a los demócratas del mundo libre, entre otras cosas las siguientes:

Si vivo en un país democrático y libre, ¿por qué convivo con analfabetas? ¿Por qué hay cientos de escuelas rancho?

¿Por qué mueren cientos de niños debido a las secuelas de la desnutrición?

¿Por qué los hospitales están atestados de enfermos en busca de salud, sin tener la esperanza de ser bien atendidos?

¿Por qué los empresarios prefieren dar empleo a los extranjeros, a los que pagan míseros salarios?

¿Por qué hay cientos de niños y ancianos pidiendo limosna en calles y avenidas?

¿Por qué los empresarios escamotean el salario mínimo y las prestaciones sociales a los trabajadores?

¿Por qué existen empresarios que roban las cuotas de la Caja de Seguro Social (CSS), sin que el gobierno democrático haga justicia?

¿Por qué los panameños de hoy tenemos que pagar, con los impuestos nuestros, el programa 120 a los 65, subsidiando la injusticia de los empresarios de otrora, que no pagaron la cuota de la CSS a todos esos trabajadores que explotaban en sus cañaverales, fábricas y haciendas?

El tema a examinar es el porqué habría de ser el sistema democrático el mejor posible, mismo que mantiene un régimen de exclusión social, cultural y económico.

Los esquemas mentales de los defensores del sistema democrático no comprenden que la filosofía de la igualdad, libertad y fraternidad se tiñó de sangre en la guillotina francesa, como una consecuencia inexorable para su entronización. De ese acto de barbarie, nació la democracia.

¿Acaso ese acto brutal y salvaje del ajusticiamiento de la realeza no vendría, a la postre, a justificar la retención de impuestos y a enriquecer a los gestores de la gloriosa Revolución francesa y abriría paso al asentamiento de nuevas y crueles injusticias?

Aquella se consolidó, borrando del panorama a todos los expoliadores del pueblo, tal como lo han hecho todas las revoluciones al triunfar. Lo hizo el pueblo judío, cuando viajaba hacia la tierra prometida, y lo sigue haciendo, hoy con los palestinos; lo hicieron los potentados criollos cuando, apendejados, llamaron a los rangers texanos a mostrar sus sables a los colombianos, el 5 de noviembre; lo hizo Bolívar en la toma del puente de Boyacá; lo hicieron los estadounidenses cuando ajusticiaron al último mohicano; lo hicieron los invasores católicos españoles cuando ajusticiaron a Urracá y a Atahualpa.

¿Acaso los paladines de la democracia no dejaron caer dos bombas en Nagasaki e Hiroshima, con el pretexto de defender su democracia? y ¿quién ajustició a Harry Truman por semejante canallada y leso crimen a la humanidad?

Solamente un imbécil inteligente y alienado, en el buen sentido de la palabra, puede hacerme pensar que Fidel fue el primero en ajusticiar a los buenos. Es que acaso en la guerra de independencia estadounidense se peleó con pistolas y cañones de juguete, sino que lo pregunten a Lafayette. John Brown, zapador de la lucha contra la esclavitud, terminó ajusticiado por las huestes del general Lee.

Hasta donde da mi entendimiento, toda lucha revolucionaria tiene una cuota de sacrificio, que muchas veces implica cárcel y en ocasiones hasta la vida.

Amables lectores, la muerte de Fidel dará espacio para llorar y reír, para festejar y honrar, para acusar y absolver. Los cambios políticos de fondo y forma no se producen por los votos, sino por una cuota de vida y de sangre, la historia así lo evidencia.

Si los cubanos en el exilio quieren un cambio lo deben hacer desde dentro, y para eso se necesita un ADN como el de Bolívar, Urracá, Victoriano, el Conde de Mirabeau, Robespierre, Washington, Pastora, Lenin, De Paula Santander, entre otros. Esperar que otros peleen por mí, a todas luces es un acto de cobardía, lo que demuestra un pequeño problema en el ADN.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.


Tu suscripción viene con regalo este fin de año.

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Lo último en La Prensa

Mundo Irán condena a muerte al empresario Babak Zanjani, quien tiene una fortuna valorada en 14 mil millones de dólares

Se pronunció el veredicto en el juicio contra Babak Zanjani. Se pronunció el veredicto en el juicio contra Babak Zanjani.
Se pronunció el veredicto en el juicio contra Babak Zanjani. Tomada de Twitter

La Corte Suprema de Irán confirmó la pena de muerte contra un conocido magnate y dos socios acusados de varios cargos, entre ...

Salud y Ciencia Fallece de un infarto el hombre más obeso de Colombia

Óscar Vásquez, llegó a pesar 400 kilos. Óscar Vásquez, llegó a pesar 400 kilos.
Óscar Vásquez, llegó a pesar 400 kilos. Tomado de El País

El hombre más obeso de Colombia, que alcanzó a pesar 400 kilos, falleció este sábado de un infarto en una clínica del oeste ...

Economía Airbnb retira demanda contra Nueva York por nueva ley

La empresa es cuestionada por funcionarios que dicen que desarrolladores usan Airbnb para alquilar viviendas en lugar de venderlas a residentes permanentes. La empresa es cuestionada por funcionarios que dicen que desarrolladores usan Airbnb para alquilar viviendas en lugar de venderlas a residentes permanentes.
La empresa es cuestionada por funcionarios que dicen que desarrolladores usan Airbnb para alquilar viviendas en lugar de venderlas a residentes permanentes. BLOOMBERG

Airbnb aceptó retirar una demanda contra la ciudad de Nueva York por una nueva ley estatal que hubiera desanimado a ...

Destacados