Apoyos que cuestan

Temas:

MARCHA. Muestra de apoyo a la cinta costera. LA PRENSA/Jihan Rodríquez MARCHA. Muestra de apoyo a la cinta costera. LA PRENSA/Jihan Rodríquez
MARCHA. Muestra de apoyo a la cinta costera. LA PRENSA/Jihan Rodríquez

Eran las 5:00 p.m. cuando, entre risas y al son de regué, se iba llenando el parque de Santa Ana de chorrilleros y sanfelipeños. Del brazo de la mayoría colgaban camisetas azules que les habían entregado en el camino, mientras que otros llevaban globos del mismo color. Al parecer era la consigna para identificarse con el motivo de la convocatoria: apoyar la cinta costera.

“¿Quién te trajo?”, preguntaba una joven identificada con un suéter de la Alcaldía de Panamá a un residente del área. Tras la rápida respuesta, venía la pregunta más importante: ¿nombre y número de cédula? Los datos eran registrados, y los convocados se ubicaban para empezar la marcha.

Mientras el grupo tomaba forma, otros “encuestadores” –sin identificación– se movían entre los presentes, lista en mano.

Quince minutos más tarde, los que ya habían sido anotados conversaban en las esquinas sobre los beneficios que obtendrían al finalizar la marcha en el parque Catedral. Unos hablaban de $12, y otros, de bonos.

Una señora pasada de cincuenta conversaba con sus vecinos y les decía que ella estaba allí por su hijo, a quien le prometieron trabajo en la cinta costera. Otros comentaban que esperan los “puestos” prometidos en las corregidurías del área.

Alrededor de las 5:30 p.m. empezó la marcha que duró unos 40 minutos. Al frente iba un auto amenizando la caminata con música, mientras cuatro jóvenes con latas de pintura marcaban la ruta con frases de apoyo a la cinta costera… “la de los chorrilleros”, gritaban.

Olga Cárdenas –la dirigente chorrillera del opositor Partido Revolucionario Democrático– dijo a sus acompañantes que se agarraran bien los brazos para delimitar los sectores que participaban, “para que el señor supiera al verlos que eran las chorrilleras”.

A medida que avanzaban se iban uniendo funcionarios que ocultaban los logos de sus lugares de trabajo, colocando en sus hombros las camisetas azules.

Se acercaban a las 6:00 p.m. y, a pesar del sudor y el cansancio que se reflejaba, principalmente en los niños y en los mayores que también participaron de la marcha, los organizadores se movían entre la multitud animándola para continuar por “el bienestar de sus hogares”.

Una de las mujeres que participaba de la marcha dijo a su acompañante que caminaría todo, porque así se garantizaba que “nadie le quitará su casa, porque le habían dicho que esos ricachones solo piensan en ellos y no en los pobres”.

La marcha llegó al parque Catedral un poco después de las 6:00 p.m. Allí, al son de “tú quieres una zapatilla, mami”, del reguesero Saik, la gente empezó a cantar y a bailar.

En el parque los convocados fueron acomodándose y repetían las consignas gritadas por el representante de San Felipe, Mario Kennedy, al que algunas mujeres llamaban “el tío”.

Al terminar su discurso, Kennedy fue recibido por una mujer que le entregó varias listas con los nombres de los presentes, y lo que parecía una factura.

A pesar de que otros dos dirigentes tomaron la palabra, el acto no duró ni 10 minutos. Se limitaron a dar las gracias, mientras los participantes empezaban a pedir lo prometido. La gente se fue dispersando por las esquinas del parque sin orden, intentando colocarse en posición privilegiada para recibir “lo pactado”.

La funcionaria del Municipio de Panamá seguía su labor de identificar a las personas para entregarle a cada asistente un bono de 10 dólares de El Machetazo.

Algunos mostraron agrado al ver la cantidad, otros esperaban un monto mayor, tal como dijo una señora de la tercera edad que participó en la marcha.

Antes de las 6:30 p.m. los bonos se agotaron, por lo que algunos de los que habían participado en la marcha se fueron con los dirigentes.

Ya con pocos en la plaza, una de las funcionarias se acercó a dos personas que parecían no responder a grupo alguno. “¿Con quién vinieron?, preguntó. La respuesta “con nadie”, tuvo una clara reacción: dio la vuelta y se alejó sin agregar nada más.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Lo último en La Prensa

PROYECTO La ecología, un huerto orgánico y los gusanos como terapia

La historia de Jabal e Ismael La historia de Jabal e Ismael Vídeo
La historia de Jabal e Ismael

La percepción sobre el cuidado de la naturaleza de Ismael Tenorio y  Jabal Rodríguez, ambos  estudiantes de  la escuela de ...

PROCESO DE PAZ Entregan 21 restos de desaparecidos en conflicto en Colombia

Las víctimas perecieron a manos de paramilitares, guerrillas y fuerzas estatales en los departamentos de Antioquia, Nariño y Sucre. Las víctimas perecieron a manos de paramilitares, guerrillas y fuerzas estatales en los departamentos de Antioquia, Nariño y Sucre.
Las víctimas perecieron a manos de paramilitares, guerrillas y fuerzas estatales en los departamentos de Antioquia, Nariño y Sucre. AFP PHOTO / JOAQUIN SARMIENTO

Las familias de 21 víctimas del conflicto armado que estaban desaparecidas, recibieron el viernes sus restos en una emotiva ...

COMPRAS Regreso al pasado: prosperan tiendas de juegos retro en Japón

Dado el dominio de Nintendo del mercado de videojuegos local en la década de 1980, no es extraño que buena parte de las compras y las ventas tenga lugar en Japón. Dado el dominio de Nintendo del mercado de videojuegos local en la década de 1980, no es extraño que buena parte de las compras y las ventas tenga lugar en Japón.
Dado el dominio de Nintendo del mercado de videojuegos local en la década de 1980, no es extraño que buena parte de las compras y las ventas tenga lugar en Japón. Bloomberg/Archivo

Un renovado interés en los video juegos japoneses antiguos está llevando a compradores a los mercados online y tiendas que ...