POPULARIDAD. La Casa Blanca ignora las encuestas.

Bush y la guerra en Irak

El conflicto ha desviado la atención del Presidente de los problemas domésticos de Estados Unidos.

Hoy, desde una simbólica base militar, intentará convencer a la población de que ha hecho lo correcto.

DEFENSA. George Bush habla en una conferencia de prensa organizada por la Casa Blanca, con motivo de la visita del primer ministro iraqí Ibrahim al-Jaafar. DEFENSA. George Bush habla en una conferencia de prensa organizada por la Casa Blanca, con motivo de la visita del primer ministro iraqí Ibrahim al-Jaafar.
DEFENSA. George Bush habla en una conferencia de prensa organizada por la Casa Blanca, con motivo de la visita del primer ministro iraqí Ibrahim al-Jaafar.

WASHINGTON, D.C. – Pese a su triunfo electoral en noviembre del año pasado, victoria que él interpretó como un mandato popular por su agenda, el presidente George W. Bush encara el más bajo índice de aprobación popular en sus cinco años en la Casa Blanca.

Es más, el pueblo norteamericano parece haberse volteado en contra de Bush, el primer Presidente estadounidense desde la Segunda Guerra Mundial que ha perdido el apoyo mayoritario de sus ciudadanos a pocos meses de su segundo período.

Su índice de aprobación está solo en un 45% según las últimas encuestas, mientras que Bill Clinton tenía aprobación de 59% en el mismo punto de su segundo período y hasta Richard Nixon, enfrascado en el escándalo Watergate, tenía 57%.

La guerra en Irak –cada vez más costosa en sangre y dólares– no es lo único que está golpeando el respaldo popular de Bush. Una encuesta de Associated Press indica que el 58% de los ciudadanos norteamericanos opina que Bush no dedica suficiente atención a los temas que más impactan en sus vidas –como empleos, precio de la gasolina, ambiente, y calidad de vida– mientras que rechaza su plan de reforma a la seguridad social y su empeño en pelear nombramientos controversiales.

Su manejo de la guerra en Irak, sin embargo, es la debilidad más grande de Bush y las cifras muestran un deterioro significativo desde las elecciones de noviembre. Sobre su manejo de la guerra, la cadena televisiva ABC pone la cifra de rechazo en 58%; CBS, en 59%; Associated Press, en 56%, y el encuestador Zogby, en 61%. Encuestas de la Fundación Pew indican que 44% de los norteamericanos opina que la guerra en Irak ha debilitado la lucha contra el terrorismo en vez de fortalecerla, y un 35% piensa que Irak es otro Vietnam.

Según Associated Press, el 53% opina que la guerra en Irak ha sido un error. Según CBS, un 51% piensa que Estados Unidos jamás debió enviar tropas allí.

Esta pérdida de apoyo amenaza la credibilidad del presidente Bush al conducir la guerra en Irak, manejar su agenda doméstica e internacional, y preparar a su partido para las elecciones de medio período en el Congreso (en noviembre de 2006). Ante eso, la respuesta de la Casa Blanca ha sido descartar las encuestas y atacar a los demócratas por su supuesta "suavidad" hacia los terroristas.

Karl Rove, el gurú de Bush para estrategia electoral, acusó a los demócratas de querer responder al 11 de septiembre con un ofrecimiento de "terapia" para los terroristas.

Rove, quien el propio Bush reconoció como el "arquitecto" de sus dos victorias electorales, tiene un impresionante despacho en la Casa Blanca –a pocos pasos de la Oficina Ovalada– y ha tomado un rol más público en los últimos meses como asesor de políticas de Gobierno, no solamente de estrategias electorales. Pero algunos analistas opinan que eso, precisamente, es uno de los problemas de Bush.

"Hay una diferencia importante entre gobernar y hacer campaña", criticó Newt Gringrich, antiguo líder de los republicanos en la Cámara de Representantes, según un artículo publicado en el New York Times.

El propio Bush se dirigirá al pueblo norteamericano hoy, en la noche, en un discurso televisado en el que dirá que esta etapa difícil en Irak es precisamente el momento en que no hay que perder ánimo. "Los terroristas quieren quebrantar la voluntad de Estados Unidos ...[y]... nos están poniendo a prueba", dijo Bush en un discurso el sábado; el vocero de la Casa Blanca dice que ese será el mismo mensaje en el discurso de está noche.

Los asesores de Bush, siempre deseosos a aprovechar todo el simbolismo patriótico que sea posible, han dispuesto que él dé su discurso en Fort Bragg, sede de contingentes militares que han sufrido bajas muy dolorosas. Hasta el momento, más de mil 700 soldados estadounidenses han muerto en esta guerra y muchos miles han sufrido heridas graves.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Directorio de Comercios

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Lo último en La Prensa

Fotografía El elegante galope de los camellos

El elegante galope de los camellos El elegante galope de los camellos Galería
El elegante galope de los camellos Dubai/AP / Kamran Jebreili

POLÍTICA Hijos de Trump dirigen la compañía y analizan expansión

Donald Trump Jr., izquierda, y su hermano Eric Trump.  Donald Trump Jr., izquierda, y su hermano Eric Trump.
Donald Trump Jr., izquierda, y su hermano Eric Trump. AP/Archivo

Ya no son aprendices. Eric y Donald Trump Jr. ahora están al frente de la Organización Trump y se ajustan a una realidad que ...

ESCÁNDALOS Temer promete que escándalo de corrupción no paralizará a Brasil

Michel Temer. Michel Temer.
Michel Temer. AFP

El presidente Michel Temer insistió en que el creciente escándalo de corrupción que afecta a su gobierno no paralizará a ...