REDES SOCIALES. BUENAS Y MALAS NOTICIAS.

Nuevas vías para las ideas

Todavía recuerdo la fruición con la que recibimos al entonces recién nacido fax en las postrimerías de la dictadura, durante la Cruzada Civilista.

Temas:

CANAL ALTERNO. Alberto Ravell, ex director de ‘Globovisión’, es uno de los opositores venezolanos que se vale de las redes sociales para combatir las supuestas arbitrariedades del gobierno de Hugo Chávez. REUTERS/Carlos García Rawlins CANAL ALTERNO. Alberto Ravell, ex director de ‘Globovisión’, es uno de los opositores venezolanos que se vale de las redes sociales para combatir las supuestas arbitrariedades del gobierno de Hugo Chávez. REUTERS/Carlos García Rawlins
CANAL ALTERNO. Alberto Ravell, ex director de ‘Globovisión’, es uno de los opositores venezolanos que se vale de las redes sociales para combatir las supuestas arbitrariedades del gobierno de Hugo Chávez. REUTERS/Carlos García Rawlins

Twitter, Facebook, la contraofensiva de Google, el Buzz, et al son las nuevas herramientas de la subversión.

Para cada nueva generación surgen nuevos instrumentos para propagar las ideas que sus sociedades miran con recelo o de plano rechazan por las razones que sean.

Todavía recuerdo la fruición con la que recibimos al entonces recién nacido fax en las postrimerías de la dictadura, cuando la Cruzada Civilista y los periodistas sin medio porque los militares —esta vez Manuel Antonio Noriega— cerraron los medios que no podían controlar.

Era genial poder burlar los controles del dictador y divulgar lo que ocurría en el país a pesar de la mordaza.

Yendo más atrás. Imagino el gozo de los precursores de las independencias latinoamericanas cuando echaron a andar las imprentas que pregonaron y reprodujeron las ideas “nocivas” de que era justo y necesario buscar, proclamar y defender una vida independiente, abandonar a la metrópoli distante y explotadora.

Pero igual podemos imaginar la rabia, la impotencia de la Corona, del dictador y ahora de los abusivos que no solo explotan los gobiernos sino también a los usuarios y consumidores cuando sus “ovejas” recurren a la tecnología para eludir sus controles, denunciar los abusos y hacer tambalear las torres en que se parapetan.

La semana pasada, Google dijo “hasta aquí” a la poderosa China que intenta tapar con corcho los huecos en el dique. Mientras, en Irán, los moderados que reclaman elecciones limpias y respeto a sus ideas han aprovechado ampliamente las herramientas provistas por las redes sociales.

De no ser por ellas, las denuncias de fraude electoral para reelegir a Mahmud Ahmadineyad, la violenta y sistemática represión desatada para acallar las voces discrepantes, las muertes y los carcelazos habrían quedado confinados a las fronteras nacionales... y los disidentes estarían solos en un mundo de 7 mil millones de personas que no sabrían lo que les ocurre y por lo tanto a merced de quien detenta el poder.

Aquí cerca, en la atribulada Colombia, uno de sus personajes más conocidos, la controversial senadora Piedad Córdoba, usó Twitter para tener al día a los colombianos que siguieron de su mano los pormenores de la liberación de tres rehenes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). La senadora, siempre enfrentada por el presidente Álvaro Uribe que la tacha de simpatizante de las FARC, burló el cerco levantado al designar al Comité Internacional de la Cruz Roja el “único interlocutor en las misiones de liberación de rehenes”. Tenía la información y la difundió directamente por Twitter.

Pero (siempre hay un pero)... por lo mismo que permiten eludir controles, las redes sociales tienen un germen. Cualquier charlatán, bien o mal intencionado, puede difundir información falsa tan rápido que cuando los usuarios se den cuenta, el daño está hecho.

Por otro lado, la confianza que se genera al creer que se está entre amigos pone al usuario en peligro.

Por mi parte, ya olvidé el fax, me sirvo del e-mail y aún desconfío de las redes sociales.

Acicate para el periodismo

A primera vista, para los periodistas hay buenas y malas noticias relacionadas con las redes sociales.

Las buenas: las redes permiten acceder a sitios a los que es imposible, o cuando menos difícil llegar. Los eventos telúricos en Haití, pero sobre todo los de Chile, mostraron el potencial benéfico de las redes sociales. Mediante ellas se localizó a mucha gente y los comunicadores pudieron aprehender data que no estaba disponible por los canales habituales para informar a quienes, lejos de la escena, requerían información veraz y oportuna.

Sin embargo, esa misma agilidad e inmediatez pone presión sobre medios y periodistas. La indispensable precisión es cada vez más importante, porque hay miríadas de usuarios que pueden mostrar el “error”.

Pensándolo mejor, tomando esto en cuenta, son buenas y mejores noticias para el periodismo serio.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Lo más Visto Nuevo Comentado

Lo último en La Prensa

Eliminatorias de Concacaf México: Poco movimiento en venta de entradas para partido contra Panamá

El equipo mexicano está cerca de clasificar a la Copa del Mundo de 2018. El equipo mexicano está cerca de clasificar a la Copa del Mundo de 2018.
El equipo mexicano está cerca de clasificar a la Copa del Mundo de 2018. AP/Archivo

Restando nueve días para la próxima jornada de las eliminatorias mundialistas de la Concacaf, en México preocupa el poco ...

Videos Nuevo solmáforo en el Biomuseo de Panamá

Nuevo solmáforo en el Biomuseo de Panamá Nuevo solmáforo en el Biomuseo de Panamá Vídeo
Nuevo solmáforo en el Biomuseo de Panamá

La Asociación Panameña de Dermatología inauguró este miércoles 23 de agosto el solmáforo en las instalaciones del Biomuseo de ...