LA PÁGINA DEL CIUDADANO De planos y frustraciones

A pesar de que a la Dirección de Desarrollo Urbano del Ministerio de Vivienda le compete establecer las regulaciones en materia de desarrollo urbano, alega no tener responsabilidad alguna en la concesión de los permisos de construcción.

RESTRICCIÓN. Alegando el derecho de autor, la Dirección de Obras y Construcciones Municipales niega el acceso público a los planos de los proyectos que analiza. RESTRICCIÓN. Alegando el derecho de autor, la Dirección de Obras y Construcciones Municipales niega el acceso público a los planos de los proyectos que analiza.
RESTRICCIÓN. Alegando el derecho de autor, la Dirección de Obras y Construcciones Municipales niega el acceso público a los planos de los proyectos que analiza.

Ver cómo se transforma un barrio –un día de casas unifamiliares con amplios jardines de frondosos árboles – sin que el periodista anónimo pueda hacer algo para impedirlo, es la negación absoluta de que los medios son el "cuarto poder". Y es que cuando se vive en un país donde el ordenamiento urbano y la planificación son una utopía, no hay profesión que valga.

En este papel de periodista anónimo, se realizaron todos las acciones y trámites existentes para detener la construcción de una edificación que viola la densidad permitida para el área. Sin embargo y después de un largo recorrido burocrático, con algunos éxitos y muchas frustraciones, el tema ha quedado –como no– en manos de los magistrados de la Corte Suprema.

La alarma

Como casi siempre en este tipo de asuntos, la primera alarma se produjo con una enorme valla publicitaria –grande como el edificio que le quitaría luz y ventilación a mi casa, sin mencionar los problemas de tráfico y congestión vehicular, así como los previsibles problemas de suministro de agua.

El flamante anuncio promocionaba la construcción de un edificio de 13 pisos, con cuatro apartamentos por planta. Cada apartamento tendría una recámara, un estudio y una sala familiar. Curiosamente, la sala familiar incluía un baño completo, lo que convertía ese espacio en otra habitación.

Y los cálculos, rápidamente hechos, dieron el terrible número de 265 nuevos vecinos.

Con esto en mente, acudí a la Dirección de Obras Municipales. Una rápido vistazo a la estructura donde funciona la institución que debe revisar y aprobar los planos de todas las obras que se construyen en la ciudad de Panamá –y luego fiscalizar que los constructores cumplan con lo aprobado– me dejó con una sensación de desasosiego. ¿Cómo puede realizarse una labor eficiente en este lugar, donde a duras penas puede uno caminar?

A pesar de ello, la primera visita a ese despacho fue productiva. Con el nombre del proyecto en la mano –The Palm– y después de explicar mi inquietud a varios funcionarios, obtuve la información que requería. Existía un permiso preliminar de construcción y una autorización de la Dirección de Desarrollo Urbano del Ministerio de Vivienda –instancia encargada de establecer la normativa en materia de desarrollo urbano– para cambiar el uso de suelo del terreno.

Se me explicó que la densidad permitida era de 750 personas por hectárea, lo que suponía 70 personas para el proyecto. En consecuencia, los números no me cuadraban.

En la sección donde reposan los planos de los proyectos, también fui atendida debidamente y pude revisar los detalles del edificio de mis pesadillas. Así, descubrí que se pretendían construir 16 niveles, uno de ellos disfrazado de mezanine.

Con el plano frente a mí, pude también ratificar que la "sala familiar" era un cuarto disfrazado, lo que sustentaba mi teoría de la verdadera densidad.

Primer asalto

Con toda esta información, presenté una solicitud a la Dirección de Obras y Construcciones Municipales, para que revisara la veracidad de mis descubrimientos.

El resultado de esta gestión fue rápido y gratificante, pues se ordenó una inspección que dio por resultado la sanción a los constructores y la suspensión de las obras. Sin embargo, las buenas noticias no duraron mucho.

Lo siguiente fue el desmantelamiento del aterrador anuncio publicitario y la promesa de los promotores de que harían un nuevo proyecto respetando la normas urbanas.

Un tiempo después, y siguiendo la nueva moda, los apartamentos de The Palm se convirtieron en loft. Es decir, esos espacios grandes y vacíos, donde no hay posibilidad alguna de verificar la densidad.

Una visita a la Dirección de Obras me permitió darme cuenta de que los "nuevos" planos no lo eran tanto. Por un lado, el espacio –ahora sin separaciones– era el mismo por loft del originalmente destinado para los apartamentos. Por el otro, se conservaban las originales salidas de agua para hacer baños completos.

Pero, a partir de ese momento, las cosas cambiaron en la oficina también conocida como Ingeniería Municipal y los planos dejaron de ser documentos de acceso público.

Con el alegado pretexto del "derecho de autor", la Dirección de Obras y Construcciones Municipales no permite ya revisar los planos de los proyectos que se construyen en la ciudad, aunque uno pruebe ser posible afectado.

Así, pues, la alegada transparencia del Gobierno nacional, no ha pasado por esta oficina municipal.

Además, ahora existe un fallo del primer tribunal de justicia del 13 de julio pasado, que sustenta la decisión del ingeniero municipal, Jaime Salas, al negar un recurso de hábeas data presentado.

La decisión ahora está en manos de la Corte Suprema de Justicia, donde reposa una apelación que permitirá saber si los ciudadanos podremos o no tener acceso a los planos de los proyectos que se construyen en esta ciudad.

Otras acciones

Como el periodista anónimo no se resigna nunca, también acudí a otras instancias, como la Dirección de Desarrollo Urbano del Ministerio de Vivienda (MIVI) y la Defensoría del Pueblo. Y en ellas, como ha sido típico de esta historia, se produjo una de cal y otra de arena.

En el MIVI se "lavaron las manos", alegando que ellos no otorgan los permisos de construcción. Por los lados de la Defensoría del Pueblo hubo más suerte y acogieron la denuncia; pero, como se sabe, se trata de una instancia sin fuerza coercitiva. Mientras, la construcción de The Palm y sus loft avanza.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Lo más Visto Nuevo Comentado

Lo último en La Prensa

Operación Rescatistas panameños buscarán a desaparecidos en Linda Vista

Equipo USAR Panamá arriba a suelo mexicano. Equipo USAR Panamá arriba a suelo mexicano.
Equipo USAR Panamá arriba a suelo mexicano. Cortesía/Sinaproc

Rescatistas de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) ya se encuentran en México para reforzar las labores de rescate y asistencia ...

cifra de muertos sube a 245 México aún lucha para rescatar sobrevivientes tras sismo

La señal de silencio (el puño en alto) en la escuela Enrique Rébsamen se da para que los rescatistas puedan escuchar algún ruido que les señale dónde hay una persona con vida. La señal de silencio (el puño en alto) en la escuela Enrique Rébsamen se da para que los rescatistas puedan escuchar algún ruido que les señale dónde hay una persona con vida.
La señal de silencio (el puño en alto) en la escuela Enrique Rébsamen se da para que los rescatistas puedan escuchar algún ruido que les señale dónde hay una persona con vida. AP/Marco Ugarte

A pesar de la lluvia que caía sobre la Ciudad de México la noche del miércoles, rescatistas seguían trabajando con ...

CINE 'Una mujer fantástica' podría hacer historia en los Oscar

Daniela Vega, de 28 años, protagoniza la cinta de Sebastián Lelio Una mujer fantástica. Daniela Vega, de 28 años, protagoniza la cinta de Sebastián Lelio Una mujer fantástica.
Daniela Vega, de 28 años, protagoniza la cinta de Sebastián Lelio Una mujer fantástica. AP

Una chilena ofrece una de las actuaciones más comentadas del año y algunos esperan que sea la primera actriz transgénero en ...