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20 may Lo que cuentan las canciones del pasado

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Cuando de chica estudié órgano, mi libro favorito era Las canciones más bellas de Panamá.  No solo la parte musical me atraía, sino las biografías e interesantes explicaciones que se encuentran salpicadas en el libro eran lo máximo.

Uno de mis apartes favoritos trataba el  origen de tres canciones que hasta los que no saben de folclore cantan, pues nos identifican como panameños.  Aquí les va un pequeño resumen que espero disfruten:

1.  Pescao. La canción que todos llamamos así en realidad se llama La Reina Roja. ¿De dónde sale el apodo?  Para 1919 se organizaban los carnavales capitalinos, y había que elegir reina.  Había dos candidatas:  María Teresa Vallarino, que había seleccionado el color rojo como distintivo; y Catita Lewis, que había elegido el azul.  Ambos, los colores de nuestra bandera.  Por ende, se les conocía respectivamente como la Reina Roja y la Reina Azul.   Entre los preparativos había que crear un canto o himno que distinguiera a su comparsa.  La junta de la Reina Roja llamó al maestro Chichito Boza para componer la música, mientras le solicitó al poeta Mario Horacio Cajar hacer la letra.  Un día se encontraba la banda ensayando la pieza en el parque de Santa Ana.  En un momento determinado de la canción la banda hacía una pausa y gritaba:  ¡viva la Reina Roja!  Aquel día en el preciso instante en que la banda se aprestaba para exclamar el viva, pasaba un señor vendiendo pescado:  coincidió el pregón vendedor de pescaooo con la pausa.  El incidente que motivó grandes risas, determino que para la historia la pieza tomara ese nombre, porque al seguir ensayando la canción no había alguien que no gritara "pescao".   Ah, y por cierto María Teresa le ganó a Catita el derecho de ser la reina del Carnaval de ese año, y además consagró la pieza que hasta el sol de hoy se considera la canción oficial del carnaval panameño.

2.  El Suspiro de una Fea:  por el año de 1940 hubo una ola de suicidos de mujeres.  No pasaba una semana en que alguna dama se quitara la vida, muchas con un tóxico llamado sublimado.  Las autoridades del país iniciaron entonces una campaña para frenar estos suicidios.  Vicente Gómez compuso entonces un pasillo con el poeta Mario Cajar, e hicieron una crítica burlesca a estos suicidios.  Aunque la música perdura, muy pocos conocen su letra:

Dicen que no me quieres
pero nunca yo te dejo de querer
mi sin par adorado
mirá que me mato con sublimado
Dicen que no me quieres
pero nunca yo te dejo de querer
no seas ingrato
tierno mulato, déjate ver.
No sé por que será que tú mi bien
te portas así con tu "chichí"
serás un bribón si no me amas a mi.
Se sabe todo aquí en Panamá me respondió
y luego soltó el muy bocón una carcajada
cual la del soez Cuacón.
Y de una vez se fue
y no volvió más por aquí
ese malvado que se ha burlado de mi pasión.
Yo me vengaré de ese infiel
si ya verás, verás, verás
verás que lo haré.

3.  El Tambor de la alegría: la canción era en realidad un jingle publicitario para publicitar un toldo del mismo nombre, que estaba ubicado en calle 12 oeste.  Fue compuesta en el año 1918 por Juan Pastor Paredes, quien la complementó con una melodía compuesta por la propia propietaria del toldo, Carmen Lagnón.   Lo curioso es que existen muchas versiones de su letra;  la original es la que sigue:

CORO:
Panameño, panameño,
panameño vida mía,
yo quiero que tu me lleves
al "Tambor de la Alegría"
ESTROFAS:
Al Tambor de la Alegría
donde está la vida mía...
yo quiero que tu me lleves
al "Tambor de la Alegría"
Por los santos de los cielos
y por la SantaVirgen María
yo quiero que tu me lleves
al "Tambor de la Alegría"
Si no tienes mergolllina,
sácate la lotería
yo quiero que tu me lleves
al "Tambor de la Alegría"
Muchacha no seas tan tonta
cásate con policía
yo quiero que tu me lleves
al "Tambor de la Alegría"
Que ganan noventa pesos
trabajando noche y día
yo quiero que tu me lleves
al "Tambor de la Alegría"
Yo quiero pasear en coche
y también en el tranvía
Yo quiero que tu me lleves

al "Tambor de la Alegría"
Yo quiero que tu me lleves
dónde está la vida mía
yo quiero que tu me lleves
al "Tambor de la Alegría"

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