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13 mar El gran diablo darienita

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Una de mis principales frustraciones cuando elaboramos Proyecto Folclore fue no contar con documentación sobre los diablos darienitas.  Por supuesto, cuando uno menos busca, más encuentra.  Hace un par de semanas atrás me encontraba realizando la investigación para nuestro nuevo proyecto para el 2012 sobre Polleras Panameñas (sale a partir del 23 de septiembre, para los curiosos) cuando encontré parte de la respuesta.

Entrevistaba a José Murillo, especialista sobre el folclore darienita, cuando me comentó sobre esta danza en medio de sus explicaciones sobre vestuario.  Transcribo sus comentarios,  para beneficio de los fans del folclore nacional:

"Yo siempre me acordaba de la lanza del gran diablo o el diablo de espejo de Darién...eso siempre me fascinó.  Desde chico allá en Garachiné yo lo danzaba.  Tiene mucha diferencia a los diablos espejo de Portobelo. Resulta que nadie tiene la verdad absoluta de cómo llegan las tradiciones al pueblo... Un día me encontraba yo con un señor de la isla de San Miguel, cuya danza es similar a la de mi pueblo:  cambian ciertas pequeñas cosas, por ejemplo allá  tocan  la guitarra además del pito o del acordeón, mientras que que nosotros en Garachiné lo hacemos solo con  pito o con acordeón.  El señor me dijo que surgió en San Miguel de un colombiano que llegó allá, y  la gente aprendió a tenerlo como una tradición de ese pueblo.

Resulta que en mi pueblo cuentan otra historia.  En Garachiné cuentan que un señor colombiano al que le decían Espíritu Santo llegó al pueblo, y cada vez que llegaba el día del Corpus Cristi o el día del cuerpo y la sangre de Cristo, ese señor donde estuviera se ponía un poco de hojas alrededor de la cintura y cogía cualquier cosa donde sacara sonido y comenzaba a  tocar y a danzar, y la gente oía cómo él pujaba en la montaña.  Todos los años para ese día hacia eso;  entonces le pusieron el diablo.  Entonces él decía que eso no era el diablo...él decía que esa era una danza al cuerpo y la sangre de Cristo, era una manda que él había ofrecido al sagrado corazón de Cristo...

El representaba un alma que anda perdida y que tiene una lucha y que al final queda postrada ante el Creador.  Entonces a medida que fueron la mayoría del pueblo conociendo y él fue explicando fue tomando connotación.  Poco a poco cambiaron, y dejaron de usar las hojas de tallo que él utilizaba.  Entonces fueron dándole forma a otras cosas distintas....comenzaron a usar entonces los paños que se mandan hacer tipo corbata, se ponen un ruedo que va pegado a un peticote....entonces se hace esa pañuelera y se monta en la cintura.

El pantalón va con una media gruesa que hoy en día  no se consigue porque eso era como tipo calcetines largos.  Iba con una sola línea de cascabeles en ambas piernas.  Usaban zapatos que llamaban alpargatas,  que eran unas zapatillas bien finitas delgaditas, con motas iguales en la punta de los pies.  El murrión se hacía con tembleques, cintas, espejos y tembleques... cuando se está danzando se mueven.  Usaban máscara de madera de balso, nada de barro, con fisionomía de animales, como de perro, de caballo, de conejo, de gato.  Se ponen un pañuelo cosido con la camisa manga larga hasta el cuello, un chaleco, una cinta que va de lado de la primera guía de derecha a izquierda y los que van del lado de la segunda guía de izquierda a derecha.

Predomina la formación... está el diablo mayor, esté el capitán, y está la diabla raza,  que es un hombre vestido de mujer.  Ese hombre te va hacer la representatividad de una dama que coquetea con todo los diablos pero esa es la esposa del diablo mayor....pero entonces hay una lucha entre el capitán y el diablo mayor  porque ella se va y romancea y le coquetea al capitán y cuando el diablo mayor se va encabezando la danza, lo vé,  le hace rodeo y se la lleva... y el capitán se queda acá.  Cuando el capitán sube el diablo mayor baja con la diabla y así sucesivamente....o ella comienza a coquetearle a cualquier otro y comienza a dar vueltas.

Esa una danza tan hermosa que yo le digo a mi gente en Garachine que cómo ustedes aquí en el pueblo están dejando perder tanta riqueza....nuestros viejos se nos van yendo y se van llevando esa cultura.   Ahora mismo cuando te cuento casi lo puedo ver... cuando sonaba ese acordeón y el tambor los danzantes comenzaban a cruzar los pies de un lado y pa´ otro, y eso es como si se formara una enredadera de sus pies, pero los cascabeles van sonando siempre idéntico."

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