De los cuatro aspirantes a la Presidencia de la República solo una –Balbina Herrera- defiende los cinco decretos ley que algunos sectores de la sociedad califican de militaristas.
Una eventual presidencia de Herrera, quien se ha declarado “hija del proceso” (la dictadura militar que se inició en 1968 con el golpe de Estado), es percibida como un retorno al militarismo o un peligro para la democracia por el 48.1% de los encuestados. El resto (38.1%), en cambio, considera que ella reforzaría la democracia o su gobierno sería civilista. |