Publicado el lunes 15 de mayo de 2006

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El barrio es peligroso

El temor se siente a flor de piel. La mayoría de los encuestados no duda que su barrio es inseguro. Así opina el 68.6% de los encuestados. Entretanto, el 30.1% cree que no hay problemas en su zona de residencia.

Ese temor se siente incluso en las áreas que no forman parte de la provincia de Panamá, donde la percepción de inseguridad se eleva a 76.2%, mientras que en el resto del país es del 60%.

En abril, el 46.8% de los panameños percibía que en el país se vivía un clima de menos seguridad que hace un año.

Sin embargo, el 37.4% creía que la seguridad era igual que el año pasado. No obstante, en las páginas y espacios noticiosos de radio y televisión es notoria la presencia de una creciente ola de violencia que se traduce en asaltos, crímenes y ejecuciones.

¡Cuidado, es un policía!

Temor y desconfianza son los primeros sentimientos que acuden a una gran cantidad ciudadanos cuando ven acercarse a un miembro de la Policía Nacional, más que seguridad y confianza, tal como se supone que debería ocurrir.

El 50.7% de los encuestados asegura que miedo y desconfianza es lo que sienten cuando está cerca un miembro de la Policía.

Entre tanto, 36.7% siente seguridad y confianza ante la misma situación. El 2.5% dijo abiertamente que sentía inseguridad; 1.7% señaló que sentía estar cerca a “una persona igual que yo”, mientras que el 0.4% dijo sentir preocupación. El 1.5% señaló sentir otras sensaciones y 6.5% no respondió la pregunta.

Cárceles, para preocuparse

No anduvieron por las ramas: la mayoría de los panameños –el 75.6%– dijo que el problema del hacinamiento en las cárceles es un tema “muy preocupante”.

Tal vez ello se deba a las imágenes, cada vez más recurrentes en la televisión de denuncias de presos, familiares y organismos de derechos humanos o las promesas incumplidas.

En tanto, el 18.2% considera que es algo preocupante, mientras que el 3.5% cree que es poco preocupante. El 2.5% siente que no es un tema de preocupación en absoluto.

Las reyertas en La Joya y La Joyita, con saldo de dos muertos este año, ponen sobre el tapete la situación de las prisiones panameñas. El principal problema es el hacinamiento de casi 12 mil presos que sobreviven en instalaciones hechas para 7 mil internos.

Ojo con el personal

La desconfianza en los agentes policiales se extiende hasta hacer dudar a la gente sobre los criterios de selección del personal que integra ese cuerpo de seguridad.

El escepticismo ciudadano sobre el rigor bajo el que se recluta al personal policial es amplio. El 40% de los encuestados cree que la selección es poco rigurosa y el 20.1% piensa que es nada rigurosa. En tanto, el 19% cree que es rigurosa y el 14.6% siente que es muy rigurosa.

El número de policías involucrados –entre 2005 y 2006– en supuesta corrupción e investigados por la Dirección de Responsabilidad Profesional se elevaba a 103 internos.

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Caso García afectó imagen de la Defensoría

No hay duda. La elección en la Asamblea Nacional de Liborio García Correa como defensor del Pueblo y las subsecuentes declaraciones del funcionario, afectaron la imagen de la Defensoría del Pueblo.
Así lo señala la opinión mayoritaria de los encuestados (el 74.4%).

Una comisión de diputados debe entregar mañana martes un informe de fiscalización sobre las actuaciones del Defensor.

Entre tanto, las mujeres organizadas insisten en solicitar a la Asamblea la destitución del Defensor del Pueblo, para lo cual han presentado un cúmulo de pruebas en su contra.

 

Liborio, el repudiado

El polémico defensor del Pueblo, Liborio García Correa, no goza del afecto de la mayoría de los encuestados, que considera que debería ser removido del cargo. Así lo cree el 62.2% de los entrevistados.
Sin embargo, un porcentaje apreciable –el 30.3%– cree que García Correa debe mantenerse al frente de la Defensoría. El 7.5% de los consultados no respondió la pregunta.

García Correa se convirtió, el pasado 23 de marzo, en el tercer Defensor del Pueblo de Panamá, desde la creación de la institución en 1997.

Su escogimiento fue rechazado por grupos de mujeres por tener antecedentes de violencia intrafamiliar, los cuales el propio funcionario admitió, pero a los que restó importancia públicamente, aduciendo que la divulgación de tales hechos formaban parte de “campañas” en su contra.

El funcionario se ha negado reiteradamente a renunciar a su cargo, pese a las peticiones en ese sentido hechas por ciudadanos y legisladores.

 

La gran interrogante

Los panameños no tienen claro quién es, en verdad, el defensor de los intereses de la clase obrera panameña.

El 48.3% no supo qué responder a esta pregunta. El que más se acerca, con el 26.7% de las simpatías de los encuestados, es el líder del Sindicato Único de Trabajadores de la Construcción y Similares (Suntracs), Genaro López.

Le sigue otro miembro del Suntracs, el secretario de Organización Saúl Méndez, con el 8.2% de los entrevistados.

Los encuestados mencionaron otros nombres, como Mariano Mena, de la Central General de Trabajadores; Andrés Rodríguez, presidente de la Asociación de Profesores de la República de Panamá, y Marcos Allen, de la Federación Sindical.

 


 
Para usted, el actual problema de hacinamiento en las cárceles del país, ¿es un tema muy preocupante, algo preocupante, poco preocupante o nada preocupante?
 

¿Cómo califica usted la gestión de Vivian Fernández de Torrijos como primera dama?
 
 
 



 
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