CONTRAPUNTEO: Café

Temas:

“El café es un veneno lento, hace 40 años que lo bebo” (Voltaire)

No sé hace cuánto el café entró a mi vida. Llegó como llega el amor: con fuerza, pasión, dulzura y para siempre.

Está conmigo desde que tengo mis primeras memorias. Llegó “colado” entre los recuerdos de mi abuela. ¡Qué alegre despertar cuando su aroma inundaba mi nariz antes que el café llegara cada mañana de la mano de quien me amaba y me decía: “Toma tu cafecito, hará que las enseñanzas entren mejor en tu cabeza!” ¡Qué sabia mi abuela! Solo llegó hasta sexto grado y tal vez nunca leyó a Balzac, pero sabía, como este, que “el café hace que las ideas empiecen a moverse como los batallones de la gran armada”.

Después del agua, el café es la segunda bebida más tomada del mundo. Hoy sabemos por estudios científicos que el café tiene múltiples beneficios para la salud. Reduce el riesgo de padecer alzheimer, parkinson y gota. Es un excelente analgésico, antidiabético, cardioprotector, laxante y diurético y, de acuerdo a una encuesta reciente, no son los vegetales sino el café la fuente primaria de antioxidantes del ciudadano común en Estados Unidos. “Un sorbo (decía Milton) baña los espíritus deprimidos y los eleva más allá de los sueños más sublimes”.

Nadie me hace levantarme de la cama sin un café recién hecho y caliente al lado de mi almohada. Desde que llega a mi habitación y su aroma embriaga mis sentidos, vuelvo a sentir el amor de mi abuela que me dejó la herencia de un dulce despertar junto a una buena taza de café. Me enseñó a cosecharlo, tostarlo, molerlo y prepararlo. Tenía una finca donde sembraba y cuidaba sus cafetos. Recuerdo el sabor de sus dulces frutos, mucho antes que se convirtieran en la infusión de la que me enamoraría perdidamente.

El café une a los amigos, te ayuda a prepararte para un examen, te despierta cuando el cansancio te abruma. Invita a la tertulia, mitiga el dolor de una pérdida y celebra la llegada de un nuevo amanecer.

En ocasiones recibo invitaciones a tomar té, lo cual me parece muy cute, pero el té carece de la prestancia, la arrogancia y el individualismo consciente de una buena taza de café. El café ideal es negro como el diablo, caliente como el infierno, puro como un ángel y suave como el amor.

(La autora es actriz y empresaria)

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Destacados

Lo último en La Prensa

Videos del día Chile: empieza la construcción del mayor telescopio del mundo

Chile: empieza la construcción del mayor telescopio del mundo Chile: empieza la construcción del mayor telescopio del mundo Vídeo
Chile: empieza la construcción del mayor telescopio del mundo AFP

El gobierno chileno lanzó oficialmente el viernes la construcción del mayor telescopio del mundo que será capaz de captar ...

asciende a 11 el número de sospechosos actualmente detenidos Reino Unido rebaja nivel de alerta por progreso en investigación de atentado

En este contexto de seguridad reforzada se celebrarán este fin de semana citas deportivas de primer orden. En este contexto de seguridad reforzada se celebrarán este fin de semana citas deportivas de primer orden.
En este contexto de seguridad reforzada se celebrarán este fin de semana citas deportivas de primer orden. AFP

El nivel de alerta terrorista en Reino Unido fue rebajado el sábado de "crítico" a "grave" por los importantes avances en la ...

CUMBRE Donald Trump pone en jaque la unidad del G7 y evita a la prensa

Trump participó en la segunda jornada de la cumbre del G7 en Sicilia, con la que cierra un viaje de nueve días. Trump participó en la segunda jornada de la cumbre del G7 en Sicilia, con la que cierra un viaje de nueve días.
Trump participó en la segunda jornada de la cumbre del G7 en Sicilia, con la que cierra un viaje de nueve días. AP

El segundo día de reuniones del G7 en el lujoso hotel San Domenico de Taormina (Sicilia) comenzó con la ausencia de la primera ...