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29 may Bailar al son de la salsa

FIESTA. La disciplina de bailar salsa se ha convertido en un ‘hobbie’ nocturno. LA PRENSA/Eric Batista FIESTA. La disciplina de bailar salsa se ha convertido en un ‘hobbie’ nocturno. LA PRENSA/Eric Batista
FIESTA. La disciplina de bailar salsa se ha convertido en un ‘hobbie’ nocturno. LA PRENSA/Eric Batista

Para un panameño es casi imposible escuchar merengue o salsa y no mover ninguna extremidad de su cuerpo, sepa o no cómo hacerlo. La cuestión es que disfrutar de la música es parte de la cultura del país.

La salsa en particular tiene su larga y multicolorida historia, versiones que dicen que nace en Nueva York, luego de que los cubanos la fusionaran con el jazz y dentro de los suburbios de la Gran Manzana dieran a conocer ese y otros ritmos. Otras versiones hablan de que cada país y cada región tiene su propio son producto de raíces musicales como las africanas, e incluso con orígenes españoles.

El hecho es que la salsa como la conocemos hoy en día es una mezcla de historia, originalidad, sabor, razas, revoluciones, política, protesta, amor y hasta religión. ¿En dónde más se puede encontrar un crisol tan variado como este?

El género tiene distintos ritmos, que los expertos podrán diferenciar con tan solo escuchar un segundo de una de las piezas, sin embargo, para los que saben menos, el disfrute está en saber bailarlo, o por lo menos intentarlo.

Panamá cuenta con figuras que han marcado incluso la historia de la salsa y el merengue en Latinoamérica y el Caribe, e incluso más allá.

Pero si lo suyo es afición, si le gusta tararear las canciones de salsa con las que creció y en una que otra fiesta o local poder bailar con su pareja, no se preocupe, los sitios están y los maestros que lo enseñarán también.

José Luis Ledezma es instructor de baile en Panamá Hot Salsa, una academia dedicada a la instrucción de diferentes bailes con métodos que funcionan, como dice él, “incluso para aquellos que creen tener dos pies izquierdos”.

“Usamos métodos sencillos basados en las claves de la música, de esa manera el alumno sabe de manera clara en qué concentrarse al momento de seguir el ritmo usando el sonido de los instrumentos fuertes que resaltan en las melodías”.

Ledezma asegura que no importa el oído musical que se tenga, cualquier persona puede aprender a bailar salsa, merengue o cualquier otro ritmo, lo único que hace falta es la determinación y las ganas de querer aprender.

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