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11 ene De Churuquita a La Pintada, una ruta ecoturística

Para los amantes del ecoturismo recorrer la circunvalación Churuquita-La Pintada, en la provincia de Coclé, puede resultar una experiencia gratificante, ya que es una opción de viaje diferente y fácil de realizar, según los vecinos del área.

Especial para Prensa.com/Rafael Quezada O.

Los poblados Churuquita y La Pintada son referencia ecoturística en Coclé. CHURUQUITA, Coclé.- Para los amantes del ecoturismo recorrer la circunvalación Churuquita-La Pintada, en la provincia de Coclé, puede resultar una experiencia gratificante, ya que es una opción de viaje diferente y fácil de realizar, según los vecinos del área.

Se trata de un trayecto en el que se aprecian las montañas, una zona agroforestal y diversas aves, ya que en el área hay azulejos, mosqueros, urracas, oropéndolas, carpinteros y otras especies.

LA RUTA

Los poblados Churuquita y La Pintada son referencia ecoturística en Coclé. Ambos se unen a través de unos 35 kilómetros de carretera asfaltada y llena de montañas, lo que se conoce como la vía Churuquita-La Pintada, la primera circunvalación construida en la provincia con el fin de explorar diversas facetas del turismo.

En el trayecto se encuentran comunidades que forman parte de la red geográfica de la circunvalación.

Además, se observa la pujante “agroforestería” que complementa el atractivo que tiene la zona. El recorrido por la circunvalación demora unos 30 minutos.

Pero si el visitante desea explorar un poco más, entonces debe invertir al menos unas cuatro horas para conocer con más detalles los poblados que hay en ese trayecto.

Especial para Prensa.com/Rafael Quezada O.

El punto de partida para dirigirse hacia la circunvalación es Penonomé, el distrito cabecera de la provincia. Una vez ubicada la entrada de la circunvalación se observan distintas variedades de árboles frutales, en su mayoría de cítricos.

Cuando inicie el trayecto comenzará a ver los letreros que indican la llegada a cada uno de los pueblos que hay en esa vía.

Sonadora es la primera comunidad de la ruta se guarda celosamente parte de la historia y de la cultura penonomeña. Allí reposan los sitios marcados en donde el cholo Victoriano Lorenzo libró una batalla con el Partido Liberal a principios del siglo pasado.

Las tierras de Sonadora se dedican, principalmente, a los cultivos de subsistencia. En el lugar también hay ríos y cascadas.

En el camino también se encontrará el campo Trinchera, llamado así por que allí los guerrilleros de inicios del siglo pasado construyeron sus sitios de defensa. El visitante identificará el lugar porque su nombre está señalizado en un letrero al pie de la carretera.

Luego encontrará la comunidad de La Nerita, que está ubicada a unos cinco minutos después de Trinchera. En este poblado se encuentra identificado lo que en su momento fue el cuartel La Esperanza, llamado así por Victoriano Lorenzo y que también sirvió como su hogar y sede de sus guerrilleros.

Especial para Prensa.com/Rafael Quezada O.

En los poblados también hay ríos y chorros que se constituye en atractivos para los visitantes. Churuquita se caracteriza por ser un poblado en el que se observa la mayor variedad de árboles frutales, en su mayoría cítricos como la naranja.

De ahí tomó su nombre, hace ya 30 años, la popular Feria de la Naranja, evento que se ha convertido en una vitrina en donde los campesinos exhiben sus variados productos agrícolas.

Caimito y Chiguirí son comunidades pintorescas que para llegar a ellas hay que alejarse de la circunvalación. La ruta de entrada también está señalizada, pero si el viajero se pierde puede preguntar en Churuquita cómo llegar.

Para visitar estos poblados el viajero debe invertir más tiempo, sin embargo, podrá observar el imponente cerro La Vieja. Un lugar silencioso en donde se escucha a la perfección el susurro del viento y el silbido de los pájaros.

Bellas mariposas de colores y aves como los azulejos, mosqueros, urracas, oropéndolas y carpinteros se encuentran en esta zona.

Además, en el lugar hay árboles que tienen hasta 300 años de existencia, según los lugareños.

Ahora bien, si el viajero decidió obviar la ruta hacia Chiguirí y seguir el recorrido hacia La Pintada, entonces encontrará otros poblados que también tienen sus atractivos.

Especial para Prensa.com/Rafael Quezada O.

Los artesanos se dedican a la confección del sombrero típico. Otros poblados. Si continúa el trayecto de la circunvalación el viajero pasará por los poblados de Tambo, Toabré, Sagrejá, La Honda, Venta, Las Minas, Santa Cruz, Perecabé y Llano Grande de La Pintada.

En estos pueblos también encontrará artesanos que se dedican a la confección del sombrero panameño, una de las principales piezas típicas del país.

El precio de estos sombreros oscila entre los 150 y los 300 dólares, varía según la calidad del tejido y el material que se haya utilizado para confeccionarlo.

La Pintada es la comunidad donde termina el recorrido por la circunvalación. Se trata del distrito catalogado como un "municipio turístico".

En el lugar se han trazado rutas turísticas que incluyen la observación de petroglifos (grabados sobre rocas realizados por los antiguos indígenas) y también se organizan giras a otras comunidades cercanas, especialmente en donde se confecciona el sombrero.

Además, se puede visitar el paseo a la plaza central, en donde aún está el "famoso árbol gemelo", que popularizó el poeta José María Guardia en su biografía.

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