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28 nov Dos casas repletas de historia y tradición

PLURALIDAD. En Casa Luna los estilos se mezclan y confunden. Los sentidos del visitante se colmarán apreciando distintas formas de representar nacimientos alrededor del mundo. LA PRENSA/Marianella Mejía PLURALIDAD. En Casa Luna los estilos se mezclan y confunden. Los sentidos del visitante se colmarán apreciando distintas formas de representar nacimientos alrededor del mundo. LA PRENSA/Marianella Mejía

PLURALIDAD. En Casa Luna los estilos se mezclan y confunden. Los sentidos del visitante se colmarán apreciando distintas formas de representar nacimientos alrededor del mundo. LA PRENSA/Marianella Mejía

AMPLITUD. Casa Aliaga cuenta con 78 habitaciones. Solo 5 de estas están abiertas al recorrido del público. LA PRENSA/Marianella Mejía AMPLITUD. Casa Aliaga cuenta con 78 habitaciones. Solo 5 de estas están abiertas al recorrido del público. LA PRENSA/Marianella Mejía

AMPLITUD. Casa Aliaga cuenta con 78 habitaciones. Solo 5 de estas están abiertas al recorrido del público. LA PRENSA/Marianella Mejía

En Casa Luna es navidad todo el año. Su dueño, Javier Luna, es un arquitecto experimentado que ha convertido su casa -ubicada en el barrio exclusivo de San Isidro- en un museo que incluye entre sus exhibiciones la colección privada más grande de nacimientos y belenes y otras figuras religiosa confeccionadas en Perú y el resto del mundo.

Los “niños Manuelitos” como se les conoce a los nacimientos en el Perú deben su nombre a Emanuel, que significa en hebreo: Dios entre nosotros. Por eso la Biblia en varias ocasiones nombra a Jesús como Immanuel.

Los hay de papel, de piedra, de tela, de cristal, de porcelana, de cerámica, barro, grandes, miniaturas. El hecho es que son más de 2 mil nacimientos que con tiempo dedicación y colaboración Luna ha logrado recopilar.

La exhibición está ubicada en la parte superior de la casa, sitio acondicionado con forma de museo para su adecuada conservación y demostración, algunos con estantes protegidos.

Sin embargo, no todos están a la vista. Su dueño tiene en pequeños depósitos el resto de las piezas que va rotando con el tiempo, es decir: puede que visite varias veces Casa Luna y que nunca vea la misma exhibición.

El recorrido se inicia con un nacimiento navideño de gran escala que Luna heredó de su padre. De ahí en adelante la colección ha crecido hasta incluir nacimientos, no solo con escenarios peruanos, sino también de otros países de la región, incluyendo Panamá.

Una parte de la exhibición consiste en figuras antiguas que datan de los primeros años de la colonización de Perú, cuando los sacerdotes españoles viajaban por todo el país con altares portátiles en cajas que contenían figurines para representar escenas de la Biblia a fin de lograr la conversión al catolicísimo de los nativos peruanos, además de una gran muestra de arte peruano a modo de cronología. También encontrará una muestra del arte precolombino, el colonial, republicano y contemporáneo.

Para llegar a Casa Luna solo debe contactar a la experimentada orientación del grupo Lima Tours, agencia que tiene la exclusividad para visitar este lugar. Ojalá cuente con la suerte de que la familia Luna Elías-Polo lo reciba: nadie mejor que ellos mismos para contarles de primera mano la pasión por el arte y la tradición que tratan de conservar como herencia para sus hijos y el país.

Otras casas que también podrá visitar son la Hacienda Mamaconda y la casa Diez Canseco.

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