Turismo Turismo

30 oct De compras en Salento

El recuerdo. Mediodía para Salento. LA PRENSA/Vannie Arrocha El recuerdo. Mediodía para Salento. LA PRENSA/Vannie Arrocha

El recuerdo. Mediodía para Salento. LA PRENSA/Vannie Arrocha

1635222 1635222

1635222

1635246 1635246

1635246

1636371 1636371

1636371

1635217 1635217

1635217

El lugar para comprar artesaníastípica e incluso de otras partes deColombia es Salento. Un pueblito pequeño pero astutamente turístico, que pertenece al departamento de Quindío.

De dos pisos y coloridas, estilo paredes blancas con franjas azules y balconcito amarillo, así son las casas que rodean la plaza dedicada al “egregio libertador Simón Bolívar”. Con una fachadade otrora, –según sus pobladores– muy similar a la de su fundación en 1865, Salento tiene una calle principal dedicada al comercio.

Tiendas de bolsos de cuero, de lana tejidas con técnicas elaboradas por sus indígenas; sombreros, collares, cruces, velas, manualidades, auténticas cantinas de pueblo, restaurantes y abarroterías con dulces típicos son parte de la oferta comercial que ofrece este pueblo de aproximadamente 4 mil habitantes y donde no hace falta cargar pesos colombianos, pues en la mayoría de los comercios se puede pagar con tarjeta de crédito.

Pero comprar a primera vista no es un buen negocio, porque, a menos que la tienda pertenezca a un diseñador del patio, los establecimientos ofrecen muchas veces los mismos productos. Es preferible dar una primera vuelta para mirar (tarea que le tomará como máximo 60 minutos) y la segunda vuelta para comprar.

Para quienes tienen un gusto por la joyería rústica,se deleitará con las piezas de Cesarte, que tiene collares de oro con dijes que recuerdan a los usados por los indios chamanes. Un sombrero ´vueltiao´ convertido en anillo es un souvenir que puede encontrar en el Pasaje Real, tienda de accesorios hechos a mano por Martha Ortiz.

De 2:00 p.m. a 6:00 p.m., de todas las tardes del año, está abierto el local de la Asociación de Mujeres Unidas con amor por Salento.

Como parte de la gira, puede acercarse a ver a las obreras haciendo manualidades y conversar con ellas; aunque estas son estrictamente caseras, como fundas para almohadas.

Una vez que los pies le exijan descanso, comparta la cultura del ron colombiano en una de sus cantinas, aproveche y juegue baraja o billar. Si le apetece algo más tranquilo, camine hasta el Café Jesús Martín, con un segundo piso con sofás donde puede leerse algún libro en un ambiente acogedor y bohemio y pedir un café –cultivado y distribuido por la familia–, que será preparado por baristas que explican el concepto de este producto.

Salento está situado a 1895 metros sobre el nivel del mar y tiene un clima promedio de 15º centígrados.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Últimos posts