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11 jun El sombrero pinta’o, el centro de la fiesta

La bailarina Solimar Yarelys Rodríguez, de 11 años de edad, se sentía orgullosa de llevar un sombrero pintado sobre su cabeza. Yarelys recorría con su pollera muy alegre la ruta del desfile con motivo del Primer Festival del Sombrero Pinta’o, en Las Minas de Penonomé, en la provincia de Coclé. A su lado, y al son de una murga, iban sus hermanos que también llevaban puesto el traje típico panameño.

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Yarelys recorría con su pollera muy alegre la ruta del desfile con motivo del Primer Festival del Sombrero Pinta’o, en Las Minas de Penonomé, en la provincia de Coclé. A su lado, y al son de una murga, iban sus hermanos que también llevaban puesto el traje típico panameño.

El pueblo estaba de fiesta. Las 250 familias que integran el poblado se unió a la fiesta debido que allí “todos” hacen sombreros o, al menos, conocen cómo se hace. El festival se llevó a cabo el último sábado del pasado mes de enero. Y ni siquiera el mal estado de la carretera que lleva a Las Minas desde el centro de Penonomé fue obstáculo para que la celebración fuera un éxito.

UN PUEBLO PINTORESCO

Las Minas está ubicada en el sector norte del distrito de Penonomé. Para llegar allí se puede entrar por La Pintada o por Sonadora, si el viajero sigue la carretera de circunvalación que une el sector de Churuquita y Toabré.

En Las Minas la confección del sombrero pintado es habitual en la mayoría de las viviendas. La agricultura complementa las actividades económicas que se realizan en el lugar.

En los patios de las casas es fácil encontrar la “materia prima” con la que los artesanos confeccionan los sombreros: hay bellotas, pitas, chontas, juncos, paja blanca y la “shisná”.

EMPEZÓ EL FESTIVAL

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El festival dio inicio formal con el paseo de la reina, Anabel Martínez, quien saludó a los presentes recorriendo las principales calles de Las Minas al ritmo de la murga.

En el ambiente se respiraba la alegría y también el olor de la comida criolla que no pudo faltar. En el festival habían tamales y otros productos propios de la campiña coclesana.

Ya en el terreno donde se realizó el festival, lo que reinó fue el sombrero pintado. Agustín López, residente del lugar, recordó que desde 1951 –año en que llegó a Las Minas– ya se confeccionaba ese tipo de sombrero.

López comentó que desde aquél año ya era usual ver a los artesanos invertir largas horas en la confección del sombrero que luego vendían en Penonomé.

LA EXHIBICIÓN

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A la cita acudió gente de comunidades vecinas: el Pedregozo, Las Tranquillas, Caimital, Jaguito, Llano Grande, La Honda, La Pintada, La Venta, Aguas Claras, Santa Cruz, Tolú y Las Marinas.

Los precios de los sombreros se fijaron según la calidad de cada pieza. Algunos costaban menos de $50 y otros hasta $250. Muchos se vendieron en el festival, pero otros “por encargo”, comentó la artesana Dalba Cedeño.

Isaías Hernández, vicepresidente de la Sociedad Los Amigos de Las Minas, agrupación que organizó el evento, dijo que se decidió llevar a cabo este primer festival para “darle vida” a la figura del sombrero pinta’o. No descartó que el próximo año se repita la experiencia.

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